
Uno de los análisis realizados por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria tras el episodio de contaminación marina en la costa de Telde concluye que las muestras recogidas no presentan significación toxicológica alguna y muestran valores normales, por lo que no deben extraerse conclusiones ni realizar interpretaciones interesadas sobre las causas de la muerte de los peces ni sobre posibles responsables, según publica La Provincia-DLP.
Un informe fechado el 4 de diciembre
Tal y como informó TELDEACTUALIDAD, el estudio fue elaborado por el Servicio de Toxicología Clínica y Analítica de la ULPGC y está fechado el 4 de diciembre. En total, se analizaron 17 muestras procedentes de distintas zonas del litoral teldense, tanto marinas como terrestres, además de un ejemplar de lubina.
Hay que destacar que este informe se realizó entre el 11 de noviembre y el 4 de diciembre de 2025, es decir, cuando aún coleaba la grave contaminación medioambiental que obligó al cierre de cinco playas del municipio y de otras tantas del sureste y sur de Gran Canaria debido a los efectos de la elevada mortandad de peces en las piscifactorias de Aquanaria. Un hecho que provocó un vertido masivo de materia orgánica en descomposición tras la muerte de más de 2.500 toneladas de peces por causas que todavía se desconocen fehacientemente y que la empresa acuícola atribuye a un vertido industrial a través del emisario submarino 222. El Seprona, la Fiscalía y la consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias llevan meses estudiando el fenómeno, sin que por ahora se haya llegando a conclusiones determinantes.
Resultados en elementos orgánicos
En el apartado de compuestos orgánicos, el informe firmado por el catedrático Octavio Pérez Luzardo señala que se detectaron siete hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs) y un insecticida, pero aclara que “no tienen ninguna significación toxicológica” y que, por los niveles encontrados, pueden considerarse contaminación medioambiental corriente.
Sin relevancia en elementos inorgánicos
Respecto a los elementos inorgánicos, el documento es igualmente concluyente: “del análisis de los valores observados y teniendo en cuenta la bibliografía consultada, no deducimos alguna significación en las concentraciones halladas”, descarta el informe que determina una diferencia abismal entre los resultados obtenidos en las muestras ambientales (1 a 12) de la playa de Melenara y su entorno y los tejidos biológicos del pez analizado (muestras 16 y 17), criado en las jaulas marinas, especialmente en lo relativo a elementos altamente tóxicos como arsénico (As), cadmio (Cd), mercurio (Hg) y plomo (Pb).
En concreto, en las doce primeras muestras —correspondientes a aguas de fondo, aguas superficiales y sedimentos marinos— los niveles de metales altamente tóxicos se mantienen muy bajos o indetectables.
El arsénico presenta concentraciones moderadas, con valores que oscilan entre 1,8 y 4,8 ng/g, mientras que el cadmio no se detecta en ninguna muestra ambiental.
El mercurio aparece de forma puntual y en valores reducidos (máximo 0,148 ng/g), y el plomo solo se detecta en dos sedimentos, con concentraciones inferiores a 1,2 ng/g. El patrón general refleja una contaminación ambiental baja y homogénea, sin picos relevantes.
La situación cambia de forma drástica en las muestras 16 (tejido hepático) y 17 (tejido branquial) del ejemplar de lubina de la piscifactoria de Melenara analizado. El arsénico se dispara hasta 1.056,896 ng/g en hígado y 1.130,759 ng/g en branquias, lo que supone un incremento de más de 500 veces respecto a las muestras ambientales. El cadmio, ausente en el medio, aparece con 302,695 ng/g en hígado y 22,111 ng/g en branquias. El mercurio alcanza 377,303 ng/g en tejido hepático y 175,735 ng/g en branquial, frente a valores prácticamente residuales en agua y sedimentos.
Especialmente llamativo es el caso del plomo: 73,623 ng/g en hígado y 847,740 ng/g en branquias, una cifra que multiplica por cientos los máximos detectados en sedimentos.
Críticas a interpretaciones erróneas
Sobre la lectura del análisis, Pérez Luzardo ha querido aclarar que la interpretación difundida “tiene un enfoque totalmente incorrecto”. En este sentido, subraya que no se debe responsabilizar ni a la empresa Aquanarias ni al Ayuntamiento de Telde mientras continúan las investigaciones de la Fiscalía sobre las causas del episodio ocurrido en octubre y noviembre.
El catedrático lamenta las “interpretaciones disparatadas” realizadas a partir del informe y denuncia que se han comparado datos incomparables, como los resultados del agua con los de tejidos internos de peces. “Eso es comparar huevos con castañas”, afirma.
Comparaciones sin diferencias relevantes
Pérez Luzardo explica que solo tendría sentido hablar de causalidad si, al comparar peces sanos con peces enfermos, se detectaran diferencias significativas en contaminantes. Sin embargo, recalca que en los análisis realizados —encargados por el Gobierno de Canarias, el Seprona y la propia ULPGC— las diferencias son nulas o irrelevantes.
Limitaciones de los análisis
El experto recuerda que el laboratorio de toxicología de la ULPGC está orientado principalmente al diagnóstico de envenenamientos, y que existen más de 300.000 sustancias químicas, de las cuales se analizan alrededor de un millar. Por ello, no se puede descartar otro tipo de agentes —ácidos, bases fuertes o sustancias corrosivas— que no pudieron analizarse por falta de muestras adecuadas o por no haberse tomado en el momento oportuno.
Sin señalar culpables
Finalmente, Pérez Luzardo insiste en que el informe es aséptico y no entra a valorar si una empresa o una administración actuaron bien o mal. “Los análisis me dicen que la carne de los peces es normal, pero no puedo explicar la causa de la muerte de las lubinas ni señalar un culpable”, concluye.





























Cachoqueso | Jueves, 08 de Enero de 2026 a las 17:35:41 horas
Por lo que veo, está habiendo presiones políticas para tapar este problema y que siga la empresa con la explotación de los recursos marinos del litoral de Telde.
Si a mi me dicen, que Pesca va a hacer una inspección en mis instalaciones (que limpie las jaulas y retire los pescados muertos), entonces, seguro.. pasará la inspección.
Ahora la pregunta es... ¿Y cuándo se produjo la muerte masiva, así como la contaminación de la costa..... DÓNDE ESTABA PESCA, NI NINGÚN CARGO PÚBLICO DEL GOBIERNO DE CANARIAS DIO LA CARA Y QUE NO APARECIERON EN 2 MESES?....
Con decirnos, que van a tapar esta grave contaminación, con informes posteriores, no hay que ser muy iluminados que digamos..., ni mucho menos creíbles (máxime cuando el fondo marino ni lo han tenido en cuenta).
¡JAULAS MARINAS NO!
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