TELDEACTUALIDAD
Telde.- Años de sacrificios han tenido su recompensa, terminar una de las pruebas atléticas más duras del planeta. Los bomberos del parque de La Garita, Antonio Ramírez y Raúl Santana, culminan con éxito el campeonato del mundo Ironman en la modalidad 70.3 que se celebró el mes pasado en Queensland, Australia.
Nadar 1.900 metros (en aguas con tiburones), pedalear sobre una bicicleta 90 kilómetros y después correr una media maratón, 21,1 kilómetros, no está al alcance de cualquiera. Participar en esta prueba lo logran muy pocos atletas y culminarla es todo un reto. Es llevar el cuerpo y la mente al límite. Y eso es lo que han conseguido Raúl Santana y Antonio Ramírez al cruzar la meta del campeonato del mundo Ironman en la modalidad 70.3 que se celebró el pasado 4 de septiembre en Australia.
Son dos bomberos del Consorcio de Emergencia de Gran Canaria, del parque de La Garita, criados y residentes en Telde. Ambos consiguieron el pase a las series finales un año antes, tal y como informó TELDEACTUALIDAD. Fue en Lanzarote, en septiembre de 2015, y han tenido que pasar 12 meses de sacrificios para prepararse físicamente, pero también para poder costearse el viaje, que lo han hecho casi sin ayudas, explican. Todo ha valido pena para vivir una de las experiencias más increíbles que puede disfrutar un triatleta, estar entre los mejores del mundo.
Según pública Canarias7, Santana reconoce que a nivel personal ha sido una satisfacción, pero también que el reto le intimidaba porque quería «dar la talla». Estar en la prueba ha sido como ser un «espectador de lujo», afirma.
Ramírez, por su parte, es consciente del privilegio que han tenido al realizar esta competición, porque es una plaza que cuesta mucho sacrificio ganarla. Su reto, hacer un Ironman en Hawai.
Mooloolaba. La prueba se desarrolló en Mooloolaba (Sunshine Coast), en Queensland, al noreste de Australia. Antonio Ramírez y Raúl Santana llegaron tras 39 horas de viaje. Aseguran que fueron unos anfitriones de lujo.
Clasificación. Ramírez acabó la competición en un tiempo de 4 horas y 34 minutos, lo hizo en el puesto 38º. Santana tardó 4 horas y 49 minutos y llegó en el 109º. Ambos participaron en la categoría de 40 a 44 años.
La lucha consigo mismo. Reconocen que en este tipo de pruebas se lucha contra uno mismo. La carrera no es lo más difícil, sino la constancia del entrenamiento un año antes, levantándose a las seis de la mañana.
Agonía. La modalidad 70.3 es un medio Ironman, pero no significa que sea menos duro, sino muy diferente y más «agónico», apunta Ramírez. Una prueba con distancias más cortas, pero más intensas.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147