GAUMET FLORIDO
Tengo un crío de 5 años al que días atrás se le escapó un eructo en casa. Yo andaba en otra habitación y antes de que pudiera llamarle la atención, soltó en voz alta un sonoro perdón. Me sorprendió. Paré lo que estaba haciendo porque me di cuenta de que, al fin y al cabo, no es más que un niño y porque, de repente, tuve conciencia de los frutos del trabajo concienzudo de su maestra en el cole.
Para ella es tan importante la tarea de clase como los rituales de la educación: dar los buenos días, levantar la mano antes de hablar, hacer cola con respeto... Como el crío se le resistió durante el curso, no dudó en advertirme del problema y en imponerle una dosis adecuada de disciplina. ¿Le causó algún trauma? No. La única secuela es que ahora es un poco más educado, más cívico que antes.
La transmisión de esas pautas, que son indispensables para la convivencia social, es para mí tan o más importante que el aprendizaje de las tablas de multiplicar, la rotación de la tierra o la fotosíntesis. No apelo a la moral católica que imperaba antes, porque me da urticaria pensar en cualquier adoctrinamiento religioso, ni tampoco apuesto por la letra con sangre entra, ni siquiera pido resucitar la asignatura de educación para la ciudadanía, pero sí reivindico la necesidad de llegar a un consenso para convertir en un contenido curricular troncal (no una maría) el aprendizaje de las normas y valores básicos que la sociedad, ya que, está visto que por error, se ha confiado a la familia como institución.
Y también reivindico la urgencia de recuperar la disciplina en su justa medida. Estoy convencido de que con esos pilares bien sellados no hubiéramos asistido al lamentable espectáculo que se vivió en el Estadio de Gran Canaria. Allí faltó civismo, pero no se engañen, el problema es más profundo. Aquello fue sólo la punta del iceberg de la epidemia que sufre nuestra sociedad.
Gaumet Florido Medina es redactor de Canarias7 en Telde.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147