Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Lunes, 20 de Abril de 2026

Actualizada Lunes, 20 de Abril de 2026 a las 17:22:21 horas

Iván Ramírez, el enfermero acusado, junto a su hermana (Foto www.marisolayala.com) Iván Ramírez, el enfermero acusado, junto a su hermana (Foto www.marisolayala.com)

Avance: La Audiencia inicia este lunes el juicio por el Caso Talio contra el enfermero acusado de envenenar a su esposa

La pareja residía en Telde y la vista se celebrará por el sistema de jurado popular

Dojeda Viernes, 10 de Enero de 2014 Tiempo de lectura:

TELDEACTUALIDAD
Telde.- La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas inicia este lunes, 13 de enero, el juicio por el Caso Talio contra el enfermero acusado de acabar con la vida de su esposa presuntamente suministrándole diversos barbitúricos. La vista, que se celebrará mediante el sistema de jurado popular, se prevé que se prolongue hasta el 18 de febrero, dado los numerosos testigos que desfilarán por el Palacio de Justicia de San Agustín.
 
Para Iván Ramírez, el supuesto autor de los hechos, el Ministerio Fiscal solicita una pena de 25 años por un delito de asesinato contra su pareja, la también enfermera Laura A.G., en julio de 2010. La vista, que será presidida por el magistrado Carlos Vielba, se perfila como una de las más complicadas e interesantes con las que se ha topado un tribunal jurado en España.
 
Así, a partir de este lunes, las partes intentarán convencer al jurado. Unos de que Iván RA. mató a su esposa suministrándole ansiolíticos, insulina y talio a escondidas, y los otros buscarán probar ante el tribunal popular que la joven enfermera murió de causa natural, por glucogenosís, una enfermedad de origen genético relacionada con la acumulación de glucógeno.
 
En la prueba documental el jurado deberá de tener en cuenta los más de 24 análisis que se han practicado a Laura antes de su muerte y después, algunos contradictorios. Hay analíticas que podrían demostrar que le suministraron talio, pero también las hay que no parecen evidenciar la existencia de ningún fármaco que no fuera pautado por los médicos que trataron a la fallecida durante su larga convalecencia entre la primavera y el verano de 2010.
 
Asesinato contra muerte natural
Por su parte, los padres de la fallecida y el Ministerio Fiscal acusan a Iván R.A. de asesinato y piden para él en sus escritos de conclusiones provisionales 25 años de prisión. Afirman que asesinó a su mujer “agobiado por la deudas y las discusiones recientes”.
 
Extremo que niega la defensa. El abogado de Iván R.A., el gaditano José Alvarez, pide la libre absolución de su cliente, ya que rechaza la versión de que le suministrara ninguna sustancia extraña y afirma que en todo caso “si la muerte fue violenta y homicida, lo que no es cierto es que la produjera mi defendido”. ÁIvarez propone para la vista del juicio oral la testifical de 95 personas y llama como perito, entre otros, al catedrático de Medicina Legal y forense en excedencia Luis Frontela, que ha emitido un informe en el que apuesta su criterio científico a la inocencia del enfermero nacido en Ubrique.
 
La suerte del acusado se dilucidará en el enfrentamiento verbal entre Frontela y los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Las Palmas Javier Tapia y Eva Bajo. Frontela habla de muerte natural por glucogenosis, y Tapia y Bajo de presencia en el cuerpo de la mujer de restos de Talio y de ansiolíticos no pautados por los médicos que intentaron salvarle la vida a la enfermera.
 
Iván R.A. lleva más de 3 años en prisión preventiva a la espera de juicio y niega que el relato del Ministerio Fiscal se ajuste a la verdad y proclama con vehemencia que su relación de pareja con su mujer era muy buena y que nunca se le habría pasado por la cabeza matarla. En el medio del litigio está el hijo habido en el matrimonio, actualmente con sus abuelos maternos.
 
“Adorada Laura”
Iván R.A. remitió recientemente una carta a la conocida periodista grancanaria Marisol Ayala (ww.marisolayala.com) defendiendo su inocencia con vehemencia y asegurando que él no mató a su mujer, a la que alude siempre como “adorada Laura”. La misiva transpira tanto amor aparente y sentimiento de pérdida que sólo permite dos conclusiones: o el enfermero es despiadado simulador escondido tras la máscara de una víctima de una gran injusticia o hay una persona inocente en la prisión.
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.80

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.