Mari Carmen Castellano quiere repetir como número uno del PP en los comicios de 2015. Lo tiene crudo la actual alcaldesa porque en su organización comienza a tomar cuerpo una corriente de opinión, que toca de cerca al máximo dirigente de su partido, José Manuel Soria López, que apuesta por un majo y limpio en las filas populares de Telde para acabar con los bandos en los que se ha dividido el grupo municipal, la organización y la militancia.
Si Castellano repite como líder popular, la última palaba la tiene Soria, debería ir ya tomando buena nota de las personas que sería aconsejable que le acompañaran en la lista y de aquellas otras que por su gestión o comportamiento deben estar lejos de la actividad pública. En su equipo de ediles y asesores hay de todo. Los hay quienes han pasado la línea roja de lo políticamente correcto, pero los hay también quienes como gestores públicos dejan mucho que desear.
Sobre los primeros no vamos a insistir más porque el asunto está en manos de quien debe estar y tomar medidas. Entre los segundos hay quienes se empeñan en patinar una y otra vez con sus desafortunadas decisiones y comentarios. Transmiten la sensación de que si no nadan en la polémica no se sienten a gusto. Se hacen composiciones de lugar que trasladan a las redes sociales para justificar lo injustificable y evitar reconocer sus responsabilidades políticas.
En la jornada de este jueves, el concejal Agustín Pérez y su actual escudero han inundado Twitter de mensajitos para restarle veracidad a la noticia avanzada por TELDEACTUALIDAD, y copiada sin escrúpulo por otro medio, de que el Ayuntamiento se desentiende en la presente edición de las fiestas patronales del barrio histórico de San Francisco, que venía organizando en primera persona desde hace unos años desde el momento en que el colectivo vecinal dejó de ser el artífice de estos festejos.
Al zumbado de Pérez, dicho sin segundas, pues es conocida su afición por la zumba, le emplazamos a consultar la hemeroteca de TA para que salga de dudas.
El concejal de Festejos debería sosegarse un poquito, informarse mejor antes de lanzarse a emitir juicios y, sobre todo, medir sus palabras.
Y es que el efecto Pinocho puede ser catastrófico para su carrera política y para su salud. Por si no lo sabe, los investigadores de Psicología Experimental de la Universidad de Granada, Emilio Gómez Milán y Elvira Salazar López, han descubierto que cuando una persona miente la temperatura de la nariz aumenta o disminuye, así como también varía su temperatura corporal en la zona del músculo orbital, en la esquina interna del ojo. Así que amigo Agustín, evita faltar a la verdad para que no te crezca la nariz.
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