CARMELO ALMEIDA
He estado leyendo el
artículo del Sr. Concejal de Telde y Parlamentario Autonómico D. Pablo Rodríguez, tengo que confesar que con algo de retraso por razones de índole particular, y no he podido sustraerme al deseo de contestar a su artículo, sin acritud pero con una buena dosis de sinceridad.
Cuando dice, refiriéndose a Nueva Canarias, que es una formación política que nace para enfrentarse a otra, me gustaría recordarle como nació ATI (Agrupación Tinerfeña Independiente), que aunque se desgañiten desde Coalición Canaria, formación a la que él pertenece, en decir que ellos no son ATI, sí que fueron la esencia de su fundación, como también fueron los promotores de su expansión a las demás islas y son los sostenedores actuales de ese gran entramado que forma Coalición Canaria y que domina la administración autonómica a favor de una isla en concreto, Tenerife, sobre todas las demás. Esto se puede constatar fácilmente. Esa es la esencia de Coalición Canaria.
¿Por qué nació ATI? Sólo y exclusivamente para ir contra Gran Canaria. Les recuerdo la célebre frase de Adán Martín –“Llegó la hora de Tenerife”- Lo malo es que esa hora la cogieron y no la han soltado. Todo con la aquiescencia de los políticos de Gran Canaria, especialmente los de C.C. de Gran Canaria.
Tampoco me parece a mi muy acertado, desde mi punto de vista, la alianza preelectoral con el PSOE para las elecciones generales, me parece una extraña alianza. Pero más extraña y extravagante me parece la alianza que se encuentra en ciernes entre Coalición Canaria y Unidos por Gran Canaria, partido de Bravo de la Laguna. Por una parte y por otra, ya que Coalición Canaria se ha distinguido por ignorar a Gran Canaria y someterla a Tenerife y Bravo de la Laguna y su partido emergente “Unidos por Gran Canaria”, han hecho su razón de ser la defensa de Gran Canaria, rayando el insularismo más radical.
Cuando dice que N.C. suplica a gritos un salvavidas y busca una boya que los saque a flote, debe ser que se refiere a su propia formación, Coalición Canaria en Gran Canaria, ya que le recuerdo que en la isla de Gran Canaria, de quince, sólo ha sacado un diputado autonómico y que en Telde, de veintisiete, sólo han sacado dos concejales, dándose la coincidencia que él D. Pablo Rodríguez ostenta los dos puestos, el de concejal de Telde y el de parlamentario regional. Por lo que veo quienes necesitan un buen respiro, me parece que es Coalición Canaria en Gran Canaria.
Se retrotrae el Sr. Rodríguez a las elecciones del año 2011, en la que concurrieron, formando un grupo nacionalista entre C.C. y N.C., sacando dos diputados, uno por cada provincia y formación política y está bien si todo funcionara de igual a igual, al 50%, pero no, han sido cuatro años evitando el arrinconamiento al que siempre ha sido tan proclive Coalición Canaria con sus socios, negando el pan y la sal a Nueva Canarias, incluso, a la hora de formar la mesa del Parlamento Regional, después de estas últimas elecciones autonómicas, oponiéndose a que un representante de Nueva Canarias pudiera ser miembro de dicho órgano de gobierno del parlamento. Pero no es sólo eso ¿Cuándo ha cumplido C.C. con sus socios? Nunca, sólo cuando les ha podido sacar tajada y luego los deja tirados como un klínex usado. Las hemerotecas están de testigo.
Cuando habla de los compromisos incumplidos, tanto por los gobiernos del PP como los del PSOE, se olvida que los cuatro años anteriores formó gobierno en Canarias con el PSOE y que en esta legislatura sigue formando gobierno con el PSOE, aunque a nadie se le esconde los deseos de una gran parte de C.C. por pactar con el PP, de Mariano Rajoy y de José Manuel Soria, para gobernar en esta comunidad autónoma, tan denostada por el centralismo.
Por otro lado D. Pablo Rodríguez, con quien me llevo bastante bien, ha sido nacionalista y de Coalición Canaria de unos años para acá y, que yo sepa, Coalición Canaria existe en Telde desde su creación, hace ya muchos años. ¿Dónde estaba él? ¿Por qué no era afiliado, entonces, de C.C. en Telde? El sentir nacionalista no surge de buenas a primera, ni tampoco se improvisa según convenga a los intereses personales de cada cual. Es algo mucho más profundo.
Y si hablamos de ideologías, le supongo de izquierdas, por razones obvias, aunque lo dudo mucho cuando es tan fiel defensor de Coalición Canaria, un partido claramente de derechas, neo liberal y que defiende los intereses de la oligarquía tinerfeña.
Para terminar, manifestar que tampoco yo estoy de acuerdo con esta alianza preelectoral, N.C. – PSOE, pero de eso a defender que la única fuerza nacionalista canaria autentica es Coalición Canaria, cuando es la fuerza política que se opone de forma visceral a la reforma de la Ley Electoral Canaria, donde el voto de cualquier canario valga lo mismo independientemente de la isla donde viva, va un abismo. No hay que olvidar la hegemonía que ejerce Tenerife sobre el resto de las islas, con un claro desequilibro a su favor, propiciado y mantenido desde que Coalición Canaria (ATI) está en el Gobierno de Canarias.
Carmelo Almeida Santana es abogado.
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