CARMELO ALMEIDA
Por fin el suministro de productos de primera necesidad, dentro de las ayudas de emergencia social, ha cobrado la prioridad que se merece en los gastos, algunas veces superfluos, que realiza el Ayuntamiento de Telde. Si nos remontamos al año 2012, gobernando entonces, el PP, Ciuca y Coalición Canaria y con el pretexto de la “crisis” se suspenden los “Vales de Alimentos” tan conocidos por los más necesitados del municipio. Con el “Plan de Ajustes” del ejecutivo local de entonces, se deja de tramitar durante todo el año 2012 los mencionados “Vales de Alientos”.
Este hecho me lleva a hacer una reflexión, y les invito a ustedes a que también la hagan. Por un lado, cómo hemos llegado a esta situación de emergencia, en la que una gran parte de nuestros vecinos de Telde, no tengan lo más elemental para cubrir las necesidades básicas como es la alimentación. Esto es una prueba palpable del fracaso al que está abocada nuestra sociedad si no le ponemos remedio.
Por otra, cómo amparados en la tan cacareada crisis, se aprovecha para hacer un recorte en los gastos del consistorio teldense, pero no lo hacen de los gastos, muchos de ellos prescindibles, ni de sus sueldos, tampoco de los sueldos de la tropa que entraron con ellos, asesores, cargos de confianza, amigos y compromisos, no señor, se opta por suprimir los vales de alimentos para todo el año 2012. Una vez más la cuerda se rompe por el lado más débil. En este caso, como siempre, los más necesitados de nuestra sociedad, los vecinos sin recursos.
Pero no queda ahí la cosa, no sólo en el año 2012 se suspende los vales de alimentos, sino que en el año 2013 y parte del año 2014, los concursos que saca el Ayuntamiento de Telde para vales de alimentos quedan desiertos. ¿Por qué razón? Probablemente los proveedores artos de que el Ayuntamiento no les pague no le interesan participar en concursos y quedan desiertos, es decir, los más necesitados del municipio se quedan sin lo más elemental, la comida. Estos hechos demuestran una gran insensibilidad social por parte de los administradores públicos que venían a solucionar los problemas de Telde en el período 2011 al 2014, PP, Ciuca, Coalición Canaria. Por tanto un gran fracaso.
Ante este panorama la sociedad de Telde reacciona y propicia un cambio político con nuevos representantes públicos que pasen de la insensibilidad social a la acción social. La Señora Alcaldesa, Carmen Hernández, en su discurso de investidura anunció que los servicios sociales tendrían prioridad en su programa de trabajo y lo está cumpliendo.
En estos días hemos visto en la prensa que se ha firmado un acuerdo entre el Consistorio y la empresa del sector de la alimentación en Telde, Dabel, a la que se le abonó lo adeudado por el Ayuntamiento de Telde, llegando la empresa concesionaria al compromiso de un año prorrogable por otro, en el que se garantiza los artículos de primera necesidad a las familias que no tienen otros recursos.
Estas no son bonitas palabras, esto es política social y justicia redistributiva. Nos congratulamos por ello y más no alegraremos cuando no hagan falta estos vales de alimentos y que la sociedad sea capaz por sí misma cubrir, al menos, las necesidades más perentorias. Felicitar al gobierno de Telde que en unos tres meses han sido capaces de corregir una de las injusticias sociales de los anteriores administradores públicos.
Carmelo Almeida Santana es licenciado en Derecho y presidente de la Asociación de Vecinos Cristo de Telde.
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