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El Sáhara, un solo grito: ¡libertad!

cojeda Domingo, 15 de Noviembre de 2015 Tiempo de lectura:

El Aaiún: ‘clamor saharaui’. El 14 de noviembre de 1975 se produjo, en Madrid, el ‘acuerdo tripartito’ entre España, Marruecos y Mauritania, por el que, políticamente, España ‘transfería’ la administración temporal del Sáhara Occidental a estos dos países. Sucintamente es la explicación más sencilla de lo ocurrido en aquella ‘Declaración de principios’ entre España y los representantes de dichos territorios.

 

A partir de este ‘acuerdo’, la ONU nunca ha considerado a Marruecos y en su momento a Mauritania como ‘potencias administradoras’ del Sáhara Occidental, que sigue figurando en el ‘listado’ de la ONU como territorio español pendiente de una ‘descolonización’ y cuya ‘soberanía’ la ostenta el pueblo saharaui.

 

En esta ‘transacción’ existían unos acuerdos secretos entre España y Marruecos que consistían en ‘ceder’ el 65% de la empresa Fosbucráa que explotaba los ricos yacimientos de ‘fosfatos’ del Sáhara Occidental al país marroquí a cambio de que España obtuviese ‘derechos de pesca’ para 800 barcos por un período de 20 años. Como era de esperar el ‘acuerdo pesquero’ fue incumplido por Marruecos… ese sería su ‘comportamiento’ a lo largo de la Historia tanto con España como con cualquier otro ‘aliado’ al que le buscaría las cosquillas para conseguir sus fines. ¡Marruecos, ‘siempre Marruecos’…!

 

España sigue siendo, hasta la fecha, el país ‘colonizador’ y, por ende, el ‘administrador y ‘soberano’ del Sáhara Occidental, aunque desde 1975 ha llovido mucho y se han propuesto resoluciones ante la ONU que ésta ha rechazado en cuanto a la ‘descolonización’ del territorio ocupado por los marroquíes ya que El Aaiún y demás poblaciones dependientes del Estado español no pertenecen a Marruecos por mucho que se ‘empeñe’ en su pretensión de ‘anexionar’ todos los países del norte de África. Tanto Hassán II como su hijo Mohamed VI han querido hacer del Magreb (Marruecos, Túnez y Argelia) lo que ahora se conoce como el ‘Gran Magreb’ en el que pretenden incluir el Sáhara Occidental. A la República Saharaui, fundada posteriormente a este intento de ‘conquista’ por parte de Marruecos, se le reconoce el español como segundo idioma. El ‘engrosar’ al Sáhara en el Magreb es empecinamiento del monarca alauita. ¡Craso ‘error’…!

 

La lengua materna de los saharauis, musulmanes, según el ‘concierto’ del Magreb es el francés, aunque, el que esto firma, en el Sáhara Occidental el dialecto que usaban para hablar era ‘hassanía’ y el español por descontado. Todo intento de Marruecos de querer ‘imponer’ a los saharauis las costumbres ‘magrebíes’ ha sido inútil. Ni su ‘ocupación’ por la fuerza de los territorios habitados por los nativos de esa tierra, el pueblo saharaui, ni su presión para que ‘deleguen’ en Marruecos toda la autonomía del Sáhara Occidental ha sido ‘infructuoso’. Los saharauis nunca van a ceder sus ‘derechos’ y su opción más que justa por defender lo que es suyo…

 

Adjunto tres ‘informes’ a modo de artículos o ‘relatos verídicos’ de lo sucedido en estos 40 años de ‘exilio’ del pueblo saharaui, para que se tenga una idea más completa de lo que ha sucedido, a lo largo de la Historia, con la ‘descolonización total’ (todavía no llevada a cabo) del territorio del Sáhara Occidental.

 

Marruecos no quiere testigos

El 14 de noviembre de 2015 se han cumplido 40 años de la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid, que representó la entrega por parte de España del territorio del Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania, desentendiéndose de sus obligaciones como país colonizador, y posibilitando a Marruecos ocupar el territorio. Estos acuerdos son nulos de pleno derecho, "ningún país puede ceder la soberanía de un territorio de forma unilateral", por tanto España sigue siendo legalmente la potencia administradora del Sáhara y responsable del sufrimiento de la población saharaui en el Sáhara Occidental. La ilegalidad de estos acuerdos hace que Marruecos no sea más que su ocupante ilegal.

 

Tras el abandono del territorio por parte de España, Marruecos expulsó de sus casas a los saharauis, que tuvieron que refugiarse en Argelia en campamentos; los que se quedaron sufrieron persecución, desapariciones, tortura y prisión, prácticas que continúan a día de hoy. Marruecos no quiere testigos de estos atropellos, por lo que somete a las zonas ocupadas del Sáhara Occidental a un férreo bloqueo informativo. Son continuas las expulsiones de observadores internacionales de derechos humanos que Marruecos realiza con total impunidad y sin ninguna base legal.

 

Solo durante el año 2014, las fuerzas de ocupación marroquíes expulsaron más de 65 observadores internacionales de diversas nacionalidades, estadounidenses, británicos, españoles, portugueses, franceses, tunecinos, noruegos e italianos, de las zonas ocupadas del Sáhara Occidental.

 

Durante este año, 2015, las cosas no han cambiado, Marruecos sigue con su política de hermetismo y bloqueo. Son numerosas las expulsiones de observadores. A delegaciones sindicales, a abogados, a políticos, a asociaciones de mujeres, a activistas en la defensa de los derechos humanos se les impide constatar de primera mano la grave situación en la que vive la población autóctona del Sáhara Occidental; son expulsados en muchas de las ocasiones desde la misma escalerilla del avión que los traslada. Marruecos, en su paranoia por bloquear toda información sobre la situación de las zonas ocupadas del Sáhara Occidental, ha llegado a vetar las visitas de Christopher Ross, enviado especial del secretario general de las Naciones Unidas, y de Joaquim Chissano, representante de la Unión Africana, y atacar la casa donde se encontraban reunidos los delegados del Alto Comisionado de las Naciones Unidas con los miembros de la asociación saharaui de Derechos Humanos CODESA, presidida por la activista saharaui Aminatou Haidar.

 

Marruecos aplica esta política incluso con asociaciones de prestigio e imparcialidad demostrada en la defensa de los Derechos Humanos como Amnistía Internacional, su director para Europa y Asia Central, John Dalhuiseny su compañera Irem Arf, investigadora sobre los derechos de los migrantes y los refugiados, fueron expulsados el pasado 11 de junio, y más recientemente Human Rights Watch (HRW, Observatorio de Derechos Humanos), que supervisa la situación de los derechos humanos en el mundo, que ha visto suspendidas sus actividades por las autoridades marroquíes tanto en Marruecos como en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental.

La población saharaui, a pesar de conocer el grave riesgo que para su integridad física supone, lucha a diario contra este bloqueo. Varias asociaciones saharauis trabajan en la realización de informes y recabando información sobre la violación de derechos humanos, sobre la situación de los presos políticos en las cárceles marroquíes, sobre el expolio de recursos naturales, sobre la situación de los menores y las mujeres bajo la cruel ocupación y sobre las diferentes discriminaciones que sufre los saharauis. Informes que luego son presentados en forma de denuncia en distintos organismos.

 

Mención especial merece el grupo de jóvenes saharauis que bajo el nombre de "Equipo mediático" trabajan, con más ganas que medios, en la realización y difusión de vídeos de las muchas acciones y protestas que de forma pacífica realizan las saharauis en todas las ciudades del Sáhara Occidental. Grabando la brutalidad desmedida con la que las fuerzas de ocupación marroquíes aplacan estas acciones. Esta actividad ha hecho que estos jóvenes sean objetivo prioritario para los marroquíes, lo que ha hecho que algunos de ellos acaben siendo encarcelados y torturados.

 

Marruecos prohíbe al enviado de la ONU para el Sáhara visitar el Sáhara

El Gobierno de Marruecos no permitirá que el enviado especial de la ONU para el Sáhara, Christopher Ross, visite el territorio saharaui bajo su control, según dijo el ministro de Exteriores, Salahedín Mezuar, en una entrevista con Efe en El Aaiún, donde forma parte de la visita del rey Mohamed VI.

 

"No tiene nada que hacer aquí, por supuesto. Está fuera de toda discusión que vaya a reunirse con quien quiera que sea en El Aaiún", dijo Mezuar de forma tajante, confirmando así la versión de que en una anterior visita Ross tenía previsto visitar la capital saharaui, pero Marruecos se lo prohibió.

 

"Cuando Ross viene a Marruecos, viene para reunirse con los responsables marroquíes, y los encuentra en la capital, que es Rabat, y ahí termina el asunto. Así es y así será", remachó Mezuar, dejando claro que Ross ya no regresará al territorio saharaui bajo control marroquí.

 

El viaje del monarca alauita se produce en el 40 aniversario de la Marcha Verde, mediante la cual el Ejército marroquí forzó al español a abandonar su colonia. Desde entonces, los saharauis defienden su derecho de autodeterminación y poder celebrar un referéndum para votar sobre su independencia, algo a lo que se opone Marruecos, que sólo ofrece una propuesta de autonomía. El conflicto lleva 40 años encallado, pese a los esfuerzos y tímidos avances logrados por Chistopher Ross, al que ahora se prohíbe entrar en El Aaiún. En 2012, el enviado especial fue a El Aaiún y se reunió con responsables del Gobierno marroquí, pero también con organizaciones independentistas comprometidas con los derechos humanos o la defensa de los recursos naturales como modo de incluir nuevas voces con el espíritu de facilitar las negociaciones. Aunque la idea era que sus siguientes giras incluyeran también esas visitas a El Aaiún, ya nunca se repitieron, sin que hubiera hasta hoy una explicación pública.

 

"El marco de su misión está claro, que es facilitar una negociación, para ello Ross puede ir a Argel, a Tinduf y a Rabat. Puede proponer muchas cosas, que nosotros aceptamos o no; le explicamos: Esto no entra en el marco de tu misión y él entiende y acepta", dijo.

 

La persona de Christopher Ross fue en mayo 2012 recusada por Marruecos, que declaró haber perdido su confianza en él; sin embargo, tras un pulso de varios meses, fue el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, quien confirmó a Ross en su cargo, aunque desde entonces las relaciones del enviado con el Gobierno de Rabat son casi gélidas. "No se trata de que nos guste más o menos; mientras el secretario general le dé su confianza, no hay razón para que no continúe haciendo su misión. Nosotros lo respetamos, pero cuando se sale de su misión, se lo decimos, le explicamos por qué y él lo comprende".

 

En cuanto a una posible reanudación de los contactos directos entre Marruecos y el Frente Polisario para buscar una solución "negociada y mutuamente aceptable", según el principio definido por la ONU y suscrito por todas las partes, Mezuar lo excluyó por completo. "Las nueve rondas de negociaciones anteriores en Mahanset (periferia de Washington) no han resultado en nada. Es una negociación que ya no tiene razón de ser. Nosotros hemos hecho una propuesta (de autonomía) y estamos dispuestos a discutir de su contenido; son los otros los que no han evolucionado".

 

El año pasado, el rey Mohamed VI dijo que la propuesta de autonomía era lo máximo que Marruecos puede ofrecer a los saharauis, pero el Frente Polisario sigue reclamando un referéndum de autodeterminación con opción de independencia, una opción que ahora hasta la ONU, según interpreta Mezuar, ha abandonado.  Sin embargo, eso no significa que Marruecos se contente con la situación de bloqueo actual: "Rechazamos el status quo, y no nos van a arrastrar a una no-solución, por eso no nos vamos a quedar con los brazos cruzados", dice Mezuar, y enmarca en este sentido el plan de "regionalización avanzada" de Marruecos como prueba de que Rabat presenta propuestas para ir adelante.

 

Para Mezuar, no cabe duda de que son el Polisario y Argelia los que practican el inmovilismo: "Nosotros exigimos un censo de la población en los campamentos de Tinduf, y exige misiones internacionales de control de derechos humanos como hace Marruecos, pero Argelia y el Polisario lo rechazan".

 

En los dos últimos años, Marruecos ha permitido la visita de relatores de la ONU por los derechos humanos, aunque ha impedido que la misión de cascos azules en el territorio (Minurso) tuviera competencias en la vigilancia de los derechos humanos, siendo la única en el mundo que no los tiene. Mezuar insiste en que es el Polisario el que más explicaciones tiene que dar sobre los derechos humanos porque "tienen mucho que reprocharse", pero ha preferido enrocarse y no evolucionar".

 

Aquí concluye un informe en el que el protagonista es Marruecos y su interlocutor, el Ministro de Exteriores, Salahedín Mezuar. Y se ven claros los ‘inconvenientes’ que el propio ministro interpone entre el principal organismo, la ONU y el Frente Polisario, al parecer, los únicos ‘culpables’ (para Mezuar) de que el tema de la Resolución de Naciones Unidas con respecto al ‘Referéndum de autodeterminación del Sáhara Occidental’ salga adelante.

 

Mientras Marruecos no admita ningún ‘acuerdo’ legal, amparado por Naciones Unidas, claro está, siempre a favor del pueblo saharaui, cuyo territorio, el Sáhara Occidental es ‘soberanía’ saharaui e intente menospreciar a los habitantes que viven en El Aaiún y del que forman parte también ese conjunto de miles de saharauis afincados en los Campamentos de Refugiados de Tinduf (Argelia), no habrá nada que hacer. Ni siquiera hablar de un censo ‘falso’ que ya se inventó Hassán II cuando ‘ocuparon’ una tierra que no era suya, que invadieron y violentaron a sus habitantes: el pueblo saharaui.

 

Mujeres Saharauis: La Lucha que continúa.

Zahra Ramdán*

El 31 de octubre de 1975, el ejército marroquí invadió y ocupó por la fuerza de las armas el Sáhara Occidental, obligando a su pueblo a enfrentarse a una gran injusticia que hoy, cuarenta años después, continúa tratando de silenciar a pesar de la flagrante violación de la legalidad internacional. Las mujeres saharauis, incorporadas desde el inicio a la lucha por la libertad y la justicia para su pueblo, siguen activas y convencidas de que son parte indivisible de ese gran movimiento a nivel mundial que lucha por la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres y por la construcción de un mundo más justo y más democrático.

 

Los bombardeos a principios de 1976 de la aviación marroquí con fósforo blanco y napalm a los civiles saharauis que huían de sus ciudades y aldeas provocaron el éxodo de la población y que ésta se refugiase en el desierto, en los campamentos.

 

La ocupación provoca cierta similitud con la primera etapa del pueblo saharaui, nómada, en lo que respecta la ausencia de los varones. En este caso, ellos se encuentran en el conflicto bélico, y su ausencia facilita de nuevo la ocupación de los espacios por las mujeres. La vida en los campamentos está subordinada a la organización y supervisión de las mujeres, que se han hecho cargo en un porcentaje muy elevado del poder local y familiar y son parte importante de profesiones anteriormente reservadas a los hombres.

Muchos observadores y analistas internacionales coinciden en que la participación directa de las mujeres saharauis por lograr sus legítimos derechos a la libertad y a la independencia es uno de los grandes símbolos de la resistencia de este pueblo.

 

La ONU y Marruecos: Tras dieciséis años de guerra, la Organización de Naciones Unidas (ONU) convenció en 1991 al entonces rey de Marruecos, Hassan II, de que aceptara que el pueblo saharaui ejerciese su derecho legítimo a la autodeterminación mediante un referéndum supervisado por la propia ONU y la Unión Africana. Así, se creó la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO).

 

La política intransigente del gobierno de Marruecos es el principal obstáculo para la implementación del proceso de descolonización del último vestigio colonial en África. Marruecos obstaculiza de manera continuada los esfuerzos que lleva a cabo el enviado personal del secretario general de la ONU, el diplomático estadounidense Christopher Ross.

 

Nuevo ciclo para las mujeres: En esta etapa histórica del Sáhara Occidental se abre un ciclo diferente para las mujeres saharauis. Terminado el proceso bélico, se produce el retorno de los hombres a los campamentos de refugiados, lo que provoca que mujeres y hombres tengan que compartir de nuevo los mismos espacios.

 

Las mujeres saharauis demuestran ser firmes defensoras de la autodeterminación de su pueblo y de la creación de un Estado que no merme sus conquistas sociales.

La experiencia de las organizaciones de mujeres en situaciones de conflictos en otros países confirma que los procesos de desmovilización tienden a producir un retroceso en las posiciones logradas por las mujeres. Las personas que han acudido a los campamentos en los años de la guerra (1975-1991), en calidad de observadoras internacionales o visitantes, y que han regresado posteriormente, coinciden en que las mujeres saharauis no han sido ni son una excepción en este sentido.

 

Pese a esto, las mujeres saharauis gozan de un status jurídico y político muy avanzado con respecto a otros países con condiciones económicas y sociales similares, así como con respecto a otros países de religión islámica, puesto que participan activamente en las esferas administrativa y política. En este sentido, son un ejemplo vivo de que la cultura donde se desarrolla una religión es tan importante como la religión misma. El Islam se entiende como se concibió esencialmente en su origen, sin discriminaciones entre sexos, no contaminada por otras interpretaciones culturales.

 

Mujeres organizadas: A principios de 2004 se fundó la Asociación de Mujeres Saharauis en España (AMSE), formada por mujeres procedentes de las ciudades ocupadas, de las zonas liberadas y de los campamentos de refugiados y refugiadas. Durante todo este tiempo, AMSE ha llevado a cabo un importante trabajo de sensibilización acerca de la situación del pueblo saharaui, destacando especialmente el protagonismo de las mujeres como ejemplo de emancipación y empoderamiento dentro del mundo árabe y musulmán.

 

Se han organizado multitud de charlas, conferencias, coloquios, exposiciones fotográficas y actividades de carácter cultural, y se ha publicado abundante material de difusión y sensibilización. Se ha procurado trabajar de manera coordinada con las redes de solidaridad de cada lugar, así como con grupos internacionales.

 

Uno de los principales objetivos de AMSE ha sido y sigue siendo hacer frente al bloqueo informativo impuesto sobre la lucha del pueblo saharaui, visibilizando siempre a las mujeres como elementos fundamentales en la transformación de la sociedad. Trabajamos para desenmascarar las maniobras y artimañas del régimen ocupante marroquí, que no ha escatimado esfuerzo alguno para confundir a la opinión pública internacional acerca de su presencia colonial en nuestro país.

 

Futuro incierto: La pasividad de la comunidad internacional, la ambigüedad, la complicidad de ciertos gobiernos occidentales y su insensibilidad ante la continua vulneración de los derechos humanos animan al gobierno de Marruecos a proseguir en su intransigencia, no aplicando las resoluciones de las Naciones Unidas y poniendo condiciones previas e inaceptables a las diferentes rondas de negociaciones.

 

Después de más de dos décadas del histórico ‘alto el fuego’ y ante la imposibilidad de la aplicación del Plan de Paz debido a los grandes impedimentos ejercidos por Marruecos, la paciencia del pueblo saharaui se agota. Lo que está en peligro es la resolución pacífica del conflicto. Nadie quiere que esto suceda, pero tampoco nadie podrá hacerle responsable de lo que sería una tragedia anunciada, tras más de veinticuatro años de espera pacífica y confianza en las negociaciones auspiciadas por Naciones Unidas.

 

(*) Zahra Ramdán es la fundadora y presidenta de la Asociación de Mujeres Saharauis en España.

 

Ayer sábado, 14 de noviembre (aunque según fuentes de Zahra Ramdán fue el 31 de octubre de 1975) del año 1975 se cumplieron ‘cuatro décadas’ de aquél ‘acuerdo tripartito’ que tantos quebraderos de cabeza ha producido en el pueblo saharaui, ya que a partir de ese ‘instante’, El Aaiún vio cómo el ejército marroquí ‘ocupaba’ sus calles y se asentaba en la capital del Sáhara Occidental.

 

La Historia, aunque no ‘rigurosa’, es muy sencilla: “Agonía de Franco (estamos hablando a una semana de su muerte, el 20 de noviembre) y, por consiguiente, ‘consternación’ en el Gobierno nacional y, por ende, en España…, ‘nerviosismo’ ante la incertidumbre de saber qué podría ocurrir en el devenir de nuestro país. Si España no estuviera atravesando por esa circunstancia tan ‘especial’, el rey moro, Hassán II, no habría ni tan siquiera ‘intentado’ un acercamiento a su ‘Caudillo’ (en otras épocas), al que le tenían un ‘respeto’ fuera de lo común.

 

Es la ‘oportunidad’ de Hassán II para entablar negociaciones con el Gobierno central y dejar solucionado el problema del monarca: ‘invadir’ el Sáhara Occidental y hacerse el dueño y señor de unas tierras, de un ‘desierto de oro’: los ‘fosfatos’, unas minas ‘vírgenes’ que tenían un atractivo ‘colosal’. Y el ‘moro’ no hizo esperar más los acontecimientos. Se reunió en Madrid con las autoridades pertinentes y ‘cerró’ un Acuerdo Tripartito (yo diría ‘unipersonal’, pues a Mauritania le dejó la peor parte y España se quedó tan solo con una ‘promesa’ que sería incumplida: la pesca).

 

El período de 1976 a 1991, creo recordar, fue cuando Marruecos y el Frente Polisario (junto a la RASD) mantuvieron un ‘conflicto bélico’ que son palabras mayores. Se las tuvieron durante tiempo y los muertos ya forman parte de ese ‘enfrentamiento’ por defender, sobre todo los saharauis, aquello que les pertenecía y les ‘pertenece’: El Sáhara.

 

Regresemos al presente y después de haber tenido en cuenta los escritos, sobre todo el artículo de Zahra Ramdán (presidenta de las Mujeres Saharauis en España), nos damos cuenta que España ‘abandonó’ y no me duelen prendas para decirlo a las claras, de alguna manera ‘traicionó’ a los saharauis, sus ‘colonizados’ hermanos que lo fueron durante casi o más de 20 años… Los ‘guayetes’ crecieron, estudiaron (toda una ‘educación y estudios’ que recibieron de los españoles) y aprendieron de España y Europa otras formas de ‘enfocar’ la vida, de entender la política y ‘decidieron’ intentar la aventura de buscar su propia ‘libertad’…

 

La tercera parte: Agonía, abandono y ‘clamor saharaui’… es el resumen de una ‘descolonización’ que pedía el pueblo saharaui ya que había entendido que España había cumplido con ‘sobresaliente’ su misión en El Aaiún, capital del Sáhara Occidental y que, a partir de entonces, principios de 1976, debían ser ellos, los propios saharauis quienes ‘decidieran’ sobre su futuro: un Referéndum que les autorizase a un proceso de autodeterminación realizado en paz y libertad.

 

Es cuando comenzaron las ‘divergencias’ con el país vecino, Marruecos y, primero con Hassán II y luego con Mohamed VI surgieron toda clase de inconvenientes y diferencias cuando lo ‘justo’ es que la ONU hubiera ‘consentido’ (con firmeza y autoridad) que se celebrase y se ‘autoproclamase’ el Sáhara como país soberano, ‘independiente y libre’.

 

Este sábado se ha celebrado en Madrid una manifestación a favor del proceso de ‘autodeterminación’ del pueblo saharaui y a la que los ciudadanos de la capital de España han tenido la oportunidad de sumarse para ‘reivindicar’, de una manera ‘pacífica’ y ‘civilizada’, como siempre se han comportado los saharauis, su ‘derecho’ a poder obtener la ‘autorización legal’, avalada por la ONU, de ser los ‘soberanos’ del Sáhara Occidental, cuya causa es justa y de ahí su lucha que ya dura más de 40 años.

 

Quisiera ‘sumar’ mi granito de arena a la causa saharaui y ‘agradecer y engrandecer’ a la mujer saharaui por todos sus ‘desvelos’ en esta larga travesía ya que, sin su ‘colaboración’, sin su ‘presencia’ en todo momento en el ‘conflicto de autodeterminación’, hubiera sido imposible llegar a este punto, para cerrar de una vez por todas y acabar con el ‘exilio’ de un pueblo que ya es hora de que ‘conquiste la paz’…

 

¡Por la ‘soberanía’ de un Sáhara ‘libre y en paz’…!

 

P.D.: Ayer 13 de noviembre de 2015, nuestra vecina Francia, sufrió en sus propias ‘carnes’, unos atentados terroristas que arrojaron un saldo de 128 asesinados y más de 90 heridos de gravedad. París se vistió de ‘luto’ por una salvajada a las puertas del estadio Saint Denis, en varias explosiones y alguna ‘inmolación’ que produjo un estado de alarma de alto grado. La sala de conciertos ‘Bataclán’ fue testigo de unos 100 rehenes que los terroristas ‘secuestraron’ y que, al final, el desenlace fue una ‘masacre’ jamás pensada.

 

Mi pesar por el dolor de tantas familias que han perdido a sus seres queridos y mis oraciones por los heridos. Que el buen Dios les procure el descanso eterno a todas esas víctimas ‘inocentes’.

 

Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.

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