Amigos, la fiesta de San José en estos días me lleva a dedicarle el minuto a nuestro Seminario que está en Tafira sabiendo muchos que es el lugar donde se preparan los futuros sacerdotes. Desde aquí felicito a los 14 jóvenes que se están preparando hoy para ser sacerdotes y también a los que están pensando entrar un día en el seminario si Dios les llama.
Sabes que desde hace muchos años el 19 en la fiesta de San José donde en especial rezamos por nuestro Seminario y por sus seminaristas. Aún recuerdo que en mi tiempo éramos más de 100 en el edificio de Vegueta y la gente, cuando nos veían de paseo por la calle, nos decía: “Ahí van los gatitos…miau!” De verdad que veo que lo vocacional hoy se ha puesto algo difícil pero a pesar de todo sigo creyendo que Dios continúa llamando a jóvenes al sacerdocio.
Pido a los amigos que recen a San José, al gran carpintero silencioso, para que nos eche una mano y que nos bendiga con buenos sacerdotes porque nos hacen falta. Llevando ya casi 50 años de cura puedo decir que he visto de todo, especialmente cosas buenas entre compañeros, no negando que alguna vez alguno de los nuestros metía la pata faltando a su compromiso de oración, de celibato, y de atención con los pobres.
Sí, nunca mejor dicho que en la viña del Señor hay de todo, sacerdotes santos y sacerdotes con obispos que a veces se despistan de cuidar de los más pobres o que se permiten vivir con cierto lujo arrimando la oración a un lado por falta de tiempo.
Oye, creo que San José es gran ejemplo para todos los que abrazamos un día el ministerio sacerdotal. Por eso pido a los amigos que en estos días no dejen de echar una mano con la oración y con algún donativo a favor del Seminario ya que nuestra Iglesia sigue necesitando hoy de sacerdotes que sean testigos vivos del evangelio del Maestro.
No te extrañes que te diga que a veces rezo para que nuestra Iglesia latina tenga algún día en su vida pastoral a sacerdotes casados y no casados, según la vocación que ellos reciban del Señor, como sucedía en la primitiva Iglesia hasta que entró la ley del celibato.
Amigo de Telde Actualidad, echa una mano rezando y mareando al Señor con tus oraciones para que nos envía más seminaristas y así poder tener más tarde buenos testigos del maestro Jesús y grandes defensores de los pobres por donde quiera que vayan sembrando la Palabra de Dios.
Oye, pásales a los amigos el escrito y te pido por favor que si algún joven te pregunta si vale la pena ser cura, dile que no tenga miedo en decirle a Dios que sí, que le dé la vocación porque vale la pena.
Francisco Martel es sacerdote y párroco.

























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.6