Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Viernes, 17 de Abril de 2026

Actualizada Viernes, 17 de Abril de 2026 a las 20:24:43 horas

Volver a dignificar a la mujer

cojeda Domingo, 08 de Marzo de 2015 Tiempo de lectura:

La reflexión para muchas mujeres en este día internacional de la mujer, nos conduce a la de que el mismo día internacional de la mujer debería implicar un compromiso social y notorio en su conjunto, ante la situación actual de la mujer en todos los ámbitos de la vida. Para ello vemos como necesaria una militancia activa en todos y cada uno de los aspectos de la vida que nos competen como personas en igualdad de género en una sociedad moderna y democrática.
 
Cabe destacar que los distintos avances que existen legislativamente chocan sin embargo de forma habitual con la realidad cotidiana cuando se pretenden utilizar esos mismos derechos reconocidos por la propia ley en una sociedad indiscutiblemente dominada por hombres. Ellos dominan la política y los poderes del estado, dominan la empresa, dominan la administración y consecuentemente dificultan la igualdad de las mujeres en todos los planos de nuestra existencia.
 
Resulta incongruente que cualquier discurso institucional declare que no se debe tolerar o admitir ese dominio desde un punto de vista intelectual, mientras, por la vía de los hechos y de las propias leyes, se continúen adoptando posiciones ambiguas y, por consiguiente, ineficaces hasta que no sean totalmente interiorizadas por el sexo opuesto.
 
Por ello es necesario, hoy día nuevamente, rescatar el espíritu feminista con una sociedad mucho más reivindicativa y tenaz en todos los planos que nos afectan a las féminas, siempre en la lucha por la plena igualdad con el hombre. Entendemos el feminismo también como herramienta que trabaja para eliminar todas las formas de discriminación, no sólo entre mujeres y hombres, sino también las formas de discriminación clasista o étnica, y la antidemocracia.
 
No parece normal que situaciones del pasado continúen con la misma inercia como si no existiesen normas, como para que las leyes caminen por un lado y los agentes sociales por otro muy distinto. Nos referimos a la violencia de género, sea física o psíquica; al desempleo y la precariedad laboral, a las diferencias salariales entre los distintos sexos; la discriminación en función de los trabajos a desarrollar, embarazos, o la situación de desigualdad salarial de los cargos medios en las empresas por no mencionar la casi inexistente presencia en los propios consejos de administración.
 
Mención especial merece aquella violencia que finaliza con la muerte de una mujer, como parte de su pertenencia o celos, propios de sistemas fascistas y carentes de valores educativos e impropios de una democracia.
 
Son los propios partidos políticos, que son los llamados a gestionar los intereses de la sociedad a través de las instituciones, los que tienen no sólo la obligatoriedad de elaborar las normas sino de poner los medios para que se ejecuten dando ejemplo de coherencia y respeto por aquello que legislan y gestionan.
 
Es más, hemos podido comprobar que mientras no se hace hincapié en los valores como parte de la educación, sin embargo se incrementan normas represivas, cuando parece bastante claro que no es la solución sino la educación.
 
Es por ello que muchos consideramos indispensable una buena ley de educación que realce los roles de los profesionales de la educación así como una asignatura que busque la lógica, la responsabilidad, la disciplina, la empatía, la solidaridad, que haga mejorar la sociedad actual.
 
Una educación con perspectiva de género, así como políticas públicas que contribuyan a desarrollarla, propiciaría la creación de un nuevo horizonte cultural: el de la equidad. No se reduce al uso diferenciado de la lengua, y mucho menos cuando ésta se trivializa; sin embargo, tal uso diferenciado es muy importante para la creación de nuevos horizontes, que han de verse reflejados en oportunidades iguales para hombres y mujeres; es decir, el discurso de equidad debe tener formas de visualización práctica que constaten que las desigualdades por razones de género están siendo modificadas.
 
Decía la escritora y docente chilena Mercedes Valdivieso: "La palabra feminismo es además para mí, absolutamente legítima en su uso, porque a través de su ismo se hace una llamada urgente a hombres y mujeres para que ayuden a instaurar la armonía de una voz, ojalá común, que no discrimine, que no excluya, sino que nos una a nosotras y a ellos en pro de una humanidad integrada"
 
Beatriz Rodríguez Álvarez es ciudadana de Telde.
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.206

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.