Al tan manido recurso de decir que “tenemos lo que nos merecemos” después de ver la Gala Drag Queen de anoche tengo que rectificar y decir “que no nos merecemos los políticos que tenemos. La calidad de la Gala, con su toque de fantasía, humor, irreverencia y hasta crítica social. Espectacular la Drag ganadora del año pasado, Maeba y su critica al ansia de petróleo de nuestro ministro Soria. Mi enhorabuena y que sigan los drags en esta línea de crítica y protesta social tan necesaria en nuestra tierra.
La Gala Drags, después de dieciocho años, se ha convertido guste o no en un acto cultural y ya nadie discute que representa ya lo más esperado de los festejos carnavaleros. Lástima esta sea desvirtuada por la contratación de un presentador foráneo que ni sabe de qué va esto sino que además presume de su ignorancia con respecto a los canarios.
Me preguntó de dónde viene la necesidad de contratar a presentadores de medio pelo de la península habiendo tantos actores y presentadores de calidad en Canarias. Como era de esperar el presentador, que no es ni de lejos Dani Rovira, ni nos agasajó con un espectáculo a la altura de los drags, pasó toda la noche haciendo chistes zafios, más propios del colonizador que ser ríe de las palabras guanches que no entiende, “de ños, y que guay , todos somos todos gay” que de estar a la altura de la Gala.
En un momento de la noche, ya sea por exigencias del guión del que poco se separó o porque oyó campanas y no sabía donde el bufón de la corte llegó a decir, “me gustaría que no lloviera ni que hubiesen chicharrones” dando pie a la tan odiada división insular. Toda una provocación de mal gusto para quienes sentimos que la unificación y la identidad canaria no necesita ni de voceros separatistas ni de cantamañanas de esta índole.
El público no parecía reírle la gracia a las boberías del presentador y más de uno enrojeció de vergüenza al comprobar este quedaba tan sólo la altura de aquellos que lo contrataron. Gracias a los drag queen y su calidad asombrosa, producto canario sin edulcorar, pudimos disfrutar de un espectáculo de valía. Por lo tanto, no es de recibo que sea ensombrecida por el mal gusto y el desconocimiento de nuestro acerbo de tan patético presentador, ni nos merecemos a estos políticos que sufren el mal del colonizado, es decir, pensar que lo de fuera siempre es mejor.
Nieves Rodríguez Rivera es profesora de Lengua Castellana y Literaratura.
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