Amigo de TELDEACTUALIDAD,en domingo 18 de Enero el minuto se lo dedico con cariño al mundo de los emigrantes ya que es un día en el que la Iglesia nos pide abrir ojos y corazón para ellos, sean de donde sean. Hombre, te puedo contar que mis abuelos y algunos de mis tíos conocieron lo de emigrar especialmente a Venezuela, Cuba, Uruguay...
Oye, yo creo que el mundo de la emigración tiene mucho que decirnos hoy. La misma Iglesia nos invitra a abrir ojos, los oídos y el corazón a esa realidad nada fácil de masticar.Hombre, me ha tocado en la vida estar cerca de ese mundillo y el primer lugar fue Belgica por tener que hacer estudios en Bruselas donde en la parroquia donde me quedaba el cura me pidió que atendiera a los emigrantes españoles. De verdad que la parroquia donde echábamos una mano me dio mucho para pensar. Luego por el año 96 me fui un tiempo como capellán a Alemania con nuestros emigrantes y allí pude ver de todo, de gente que trabajaba de noche y de dia para mandar dinero para España y de gente que lloraba al verse lejos de la familia mucho tiempo.
Amigo, la llamada en este domingo de la Iglesia a favor de los emigrantes me hace pensar bastante y no olvido el trato de verguenza que le dimos a la patera que llegó hace unos meses a Maspalomas. Hombre, me rio cuando veo que cada año presumimos de que nos visitan millones de turistas, pero por otro lado cerramos puertas a miles de inmigrantes. Si somos humanos está claro que "Hay que diferenciar dos mundos: el mundo de los intereses nacionales, que no sé con qué criterios se determinan, y el mundo de la fe, donde no hay fronteras". El arzobispo de Tánger, Santiago Agrelo, cuando visitaba no hace mucho nuestra patria nos decoia que "¡Ojalá los que decimos que tenemos fe en Dios o que creemos en el Evangelio nos movamos con la fuerza que ese sueño da a los ubsaharianos que saltan la valla!" Recuerda lo que el arzobispo franciscano decía: "si yo pongo una valla y cuchillas en la frontera es porque la considero infranqueable para determinadas personas".
Amigo uno ve que cuando se trata de legislar respecto a los pobres lo hacemos siempre los ricos, y siempre desde nuestra perspectiva y no respecto a sus necesidades. En ese sentido vemos que las fronteras son racionales para los ricos, pero son irracionales, absurdas, opresoras y discriminatorias para los pobres. El obispo Agrelo nos dice algo sobre los clichés de la inmigración y él denuncia cómo "cada año presumimos de que nos visiten 60 millones de turistas, pero cerramos la frontera a estos 4.000 o 5.000 inmigrantes".
Oye, en este día de los emigrantes me viene el recuerdo de cuando visitaba en Roma la Capilla que estába en la estación de trenes. Sí, me hizo penssar mucho la frase que estaba al pie del sagrario que decía: **Yo también fui emigrante…*Recuerdo que en clima de oración yo me dije: Chúpate eso, Paco….¨ Es que si la iglesia y los cristianos no entramos en el corazón de Cristo poco tenemos que enseñar hoy día frente a tanta injusticia que corre por el suelo.
Oye, termino con la pregunta ¿Verdad que en este campo la Iglesia aún tiene un camino a recorrer con discernimiento, renuncia y empobrecimiento?. Y acabo, amigo de Telde Actualidad, deseandote un buen dia teniendo yo la pena de que Repsol no haya encontrado Petroleo en los sondeos. Espero que otra vez tengamos más suerte para luego ver cómo lo sacamos sin afectar al medio ambiente ¿No te parece?
Francisco Martel es sacerdote y párroco.
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