Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Domingo, 17 de Mayo de 2026

Actualizada Sábado, 16 de Mayo de 2026 a las 22:42:47 horas

Pedro Casaldaliga

Cristina Miércoles, 17 de Septiembre de 2014 Tiempo de lectura:

Amigo Lucas, qué me gustó la película que se rodó en Televisión Española este martes día 10 sobre el obispo Pedro Casaldaliga, el hombre con 85 años que sigue residiendo en Brasil, en la Amazonas, en San Feliz de Araguaya. De verdad que tuve la suerte de conocer de cerca y de convivir con este hombre que fue obispo de San Felix de Araguaia, en Mato Grosso.
 
D. Pedro, de familia bien pobre nació en Cataluña en febrero del 1928, estudió con los claretianos y se ordenó de sacerdote en 1952 aceptando en el año 1968 ir al Brasil a trabajar en la misión de San Feliz de Araguaia que se encuentra en el Estado de Mato Grosso. Nuestro hombre de Cataluña fue consagrado obispo en 1971 a orillas del rio Araguaia, que fue un precioso espacio litúrgico de la celebración.
 
D. Pedro es un gran hombre por dentro y un pequeño hombre por fuera, es de poca altura física pero es un gran creyente y un gigante en la fe. Tuve la suerte de estar cerca de él 2 años, allá en Sao Felix y él mismo me invitaba a pasar todos los meses un día en su casa abierta siempre a todo el que llegara a pedir posada. De verdad que le doy gracias a Dios por haberle conocido y escuchado en muchas ocasiones ya que en él uno encontraba siempre a un creyente grande y a un verdadero testigo de Jesús de Nazaret. De él, hoy obispo retirado, puedo decir que fue el gran soñador de la fe y también el gran provocador del evangelio.
 
El obispo D. Pedro es un hombre de Dios que a diario lee el evangelio por dentro, cosa que hoy nos falta a muchos. Fue siempre el gran defensor de los indios, de los indígenas pobres de aquella tierra y fue la voz que quisieron apagar los ricos escapando cinco veces de atentados que querían matarle. La vida de D. Pedro está llena de curiosidades de fe y de verdad que me llama la atención que este hombre nunca volviera a España, ni para descansar y ni siquiera para el entierro de su madre.
 
Es que D. Pedro Casaldaliga lleva el evangelio bien vivo por dentro y es en aquellas tierras brasileñas el gran profeta de los pobres. Sé que su persona no hacía mucha gracia a la burocracia del Vaticano quien una vez le tiró de las orejas por no hacer las visitas ad Limina que debía hacer como obispo cada 5 años. Supe que en aquella ocasión nuestro hombre se disculpó ante la curia vaticana diciendo: Soy un pobre y los pobres no viajan mucho…. Menudo testimonio la vez que el mismo papa Pablo VI decía de él: “Sepan que quien toca a Pedro toca a Pablo”. De verdad que esa frase le hizo memorable.
 
Habiendo vivido muy ceca de este gran testigo de la fe puedo decir que D. Pedro Casaldáliga es un hombre grande por dentro y pequeño por fuera. Hoy solo es un obispo retirado, pero es el gran creyente y el gran defensor de los pobres. Sí, a pesar de sus años, sigue siendo un hombre puntera en la teología de la liberación, cosa que se hacía algo molesto para cristianos que vivían bien situados. Comprendo que Roma, ante este obispo que incomodaba desde el evangelio, lo jubilara sin contemplaciones cuando llegó el año 2005 en el que él cumplió sus 70 años.
 
Del amigo Pedro Casaldáliga que estuvo en Sao Felix 33 años como obispo puedo decir que cuando yo hablaba con él sentía vibrar su sangre revolucionaria en defensa de los más pobres. Soy testigo que Pedro es un hombre de gran fe en Jesús y esto le llevaba todos los días a ser un gran rebelde frente una iglesia acomodada que a veces se queda haciendo bellos discursos y luciendo trajes extraños.
 
Sé que la vida del gran Pedro siempre incomodó a los ricos desde que él arremetió contra los robos de tierra a los indios. Ese hecho llevó a que la policía en el 2012 lo tuviera que esconder por las amenazas de muerte que recibía de los terratenientes que habían robado las tierras.
 
Hoy, habiendo visto este martes pasado su película por la TVE 1 aprovecho para dar vivas al amigo y al gran hombre poeta y escritor, al que fue siempre un altavoz vivo manteniendo la esperanza en los pobres a pesar de llevar a cuestas su párkinson y su hipertensión diaria. Qué bien decía el famoso Helder Cámara: Si doy limosna a un pobre me llaman santo, pero si pregunto por qué los pobres no tienen qué comer me llaman comunista. Comparto contigo, amigo Lucas y amigo lector la carta que me mandó hace meses diciéndome: Querido Paco… Gracias por toda esa solidaridad. No sé si el censor oficial y celestial dejaría pasar todos esos elogios. Tú eres un canonizador barato. Lo cierto, Paco, es que seguimos unidos en las luchas y en las esperanzas de nuestros pueblos. El nuevo clima que se ha creado en la Iglesia con el Papa Francisco estimula a vivir las opciones básicas, siempre en el seguimiento de Jesús y con la opción por los pobres….Tú recibe un fuerte abrazo mío y de toda la Prelatura. Y la Paz de la esperanza. Pedro Casaldáliga.
 
Francisco Martel es sacerdote.
 
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.240

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Quizás también te interese...

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.