Se veía venir, tras las manifestaciones masivas en todas las islas, del pasado sábado 7 de junio, rechazando las decisiones del “ministro del petróleo”, Telde no iba a consentir que la alcaldesa trajera a pregonar las fiestas de San Juan a quien ha hecho oídos sordos a cientos de miles de canarios que rechazan las prospecciones petrolíferas. Los ciudadanos de Telde no podían consentir que se nombrara hijo predilecto de la ciudad de Telde a quien pone en juego los intereses de Canarias en beneficio de Repsol.
Ha sido toda una cacicada de la alcaldesa y una ofensa para Telde, que tras las decisiones ministeriales tan impopulares y dañinas haya impuesto un pregonero tan desacreditado tan dañino y tan rechazado por los canarios. Toda una provocación al sentido común de tantos ciudadanos y claro está, la respuesta era de esperar y se prepararon para ello: despliegue policial sin precedentes en Telde, helicóptero policial, cortes de calles, vetos, manipulación de cifras y descalificaciones.
Al pregón se vetó el acceso a toda la ciudadanía del municipio. La policía impedía el acceso a cualquier vecino y esto no era por iniciativa policial sino por órdenes políticas. Esta vez sí que podemos hablar de un pregón destinados a una casta de políticos, imputados en casos de corrupción, tránsfugas, dilapidadores del bien ajeno y aduladores; esto es lo que predominaba en el acompañamiento a tan ministrable pregonero. Un acto previsto para las gentes del PP y quienes le acompañan en el gobierno municipal, cual si se tratara de una fiesta particular.
Para colmo de despropósitos de la alcaldesa y su numeroso equipo de asesores bien pagados, el pregón fue anunciado que se celebraría en la Basílica de San Juan, (como si la alcaldesa pudiera disponer de ella a su antojo), luego negado por el cura párroco del lugar y más tarde reubicado en la denominada ermita de San Pedro. En algarabía de multitudes llega el pregonero acogido por un estruendo de pitos, caceroladas, gritos de rechazo y todo tipo de instrumentos ruidosos.
Al pregonero no le vio llegar la multitud, no se sabe lo que pregonó, ni la multitud le vio salir porque no dio la cara en ningún momento. Salió del pregón degradado por la multitud que no paró de silbar y cacerolear en todo momento y se fue el pregonero peor que cuando llegó, por la puerta de atrás, por las callejuelas del populoso barrio de San Francisco, para que la ofendida ciudadanía no le viera o quizá para no escuchar lo que le decían los ciudadanos.
Espero que este mal comienzo para las fiestas de San Juan de Telde, sea un buen comienzo para acabar con semejante lacra de políticos. Enhorabuena al pueblo de Telde y felices fiestas.
Manuel Rodríguez Hernández (Lolo) es miembro de IUC en Telde.
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