Como es sabido por toda persona que siga un poco de cerca el mundo y la historia de la política, dentro del socialismo -o izquierda centrada, como llaman algunos puristas del lenguaje- existen diferentes corrientes ideológicas. Socialismo, socialdemocracia, centro-izquierda,..., son formas de definir lo que es la izquierda plural actual, la izquierda democrática (no la izquierda que se vende al capital, como la definen algunos talibanes del bolchevismo anacrónico), la izquierda moderna europea.
Dentro de esas diferencias léxicas o semánticas, entre los obsesos de las nomenclaturas, se abre un debate entre Socialismo y Socialdemocracia que, a mí personalmente, me recuerda a esos pasatiempos de encontrar las diferencias entre una imagen y la otra. Incluso hay quien asegura que la segunda es una derivación sufragista de la primera, una diferenciación para distinguir el socialismo elegido en las urnas de los regímenes socialistas.
Grandes intelectuales socialistas del pasado tales como Bertrand Russell, H.G. Wells o George Bernard Shaw, se desternillarían de risa viendo como se hacen estos juicios gramaticales acerca de las ideas que sentaron las bases de la izquierda moderada, aquella que cuya semilla ideológica se plantó en la “Fundación Fabiana”. Una izquierda de implantación de las tesis de Marx y Engels de manera democrática y progresiva, sin apasionamientos sovietistas. Una izquierda en la que es posible ejercer la libre empresa y tener unas condiciones laborales dignas, aunque en estos tiempos, ésto último esté pendiente de un finísimo hilo, a tenor de las circunstancias y las decisiones de los gobiernos, tanto a nivel nacional como europeo.
En mi modesta opinión, hago míos los planteamientos expuestos en el párrafo anterior. La diferencia entre ambos términos, se basa en la divergencia entre las formas de aplicación de las tesis socialistas tras la Revolución Industrial. Dicho de otro modo, el modo en que se implantó en los países de la Europa Oriental y el modo en que se hizo posteriormente en los países nórdicos. Estas diferencias de hacen patentes tras la estancia en la URSS de Bertrand Russell, experiencia que supuso una honda decepción para el pacifista y filósofo británico, que declaró con cierta amargura que, en contra del paraíso de igualdad y libertad que esperaba encontrar, halló un régimen oscuro, opaco y autoritario donde las personas no existían, sólo eran engranajes de la máquina del Estado (si bien es cierto que para entender esto, hay que entender el pasado zarista de Rusia). El contrapunto a estos regímenes que evocan a la “Guerra fría” y épocas de tensiones mundiales, por fortuna ya pasadas, son los mencionados países escandinavos, donde se encontró el equilibrio entre la convivencia.
social y el respeto a la individualidad, donde se puede ser trabajador con un nivel elevado de vida y se puede poseer una empresa bajo un manto legal, ambos soportando sistemas de presión fiscal con impuestos de hasta el ochenta por ciento, no lo olvidemos.
Algunos guerrilleros intransigentes del ideal, de esos que equiparan estas tendencias con la derecha y gritan consignas de rima fácil, dirán que esto es una chorrada, que eso no es ser progresista, que eso es estar en medio de la cuerda a conveniencia. Una opinión tan respetable como errónea.
En conclusión, la socialdemocracia y el socialismo son exactamente lo mismo, quien quiera ver diferencias, como dicen en Cataluña, debería hacérselo mirar. Y es que yo soy socialista -o socialdemócrata- pero usted no tiene por qué serlo. A lo mejor usted es de derechas y católico, pero yo no he de serlo. Quiero gobiernos de izquierdas, no regímenes que cambien tiranos de un signo por tiranos de otro signo.
Hugo Roig Montesdeoca es empresario, escritor y militante del PSC-PSOE Telde, delegado en el Comité Insular de Gran Canaria, y coordinador adjunto y profesor titular del Programa de Alta Dirección de la Harvard Business School.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147