TELDEACTUALIDAD
Telde.- La Casa Museo León y Castillo de Telde acogió el pasado lunes la conferencia de la directora de la Casa Museo Tomás Morales de Moya, María Luisa Alonso Gens, sobre dos creadoras canarias. Con ellas… A través de sus creaciones literarias hizo un repaso a la biografía y legado de Pino Ojeda y Pino Betancor. El evento estuvo organizado por la institución museística y por el club de lectura Los placeres de Montiano y de la actividad Café con L.
Crónica del acto
por Jesús Ruiz Mesa
La directora de la Casa-Museo Tomás Morales de Moya, María Luisa Alonso Gens, presentó en la Casa-Museo León y Castillo de Telde la ponencia “Con ellas…. A través de sus creaciones literarias”, sobre la biografía y obra de dos mujeres canarias que nos dejan un importante legado vital e intelectual, destacadas de la sociedad canaria y siempre recordadas por su ejemplar vitalidad, polifacéticas en el arte y mujeres que dejaron el pabellón canario muy alto. Organizado por la Casa Museo León y Castillo de Telde, el Club de Lectura “Los Placeres de Montiano” y la actividad de Lectura Compartida Café con L, Taller de Literatura, que dirige el profesor Francisco Torres, la tarde del lunes 14 de abril.
Alonso Gens expone: “Pino Ojeda y Pino Betancor, protagonistas de la tarde de poesía en la Casa Museo León y Castillo. Forman parte de la colección en CD-Audio Memoria viva, que edita la Casa-Museo Tomás Morales, Casa de la poesía Insular, como compromiso permanente con nuestra temática literaria específica y con nuestra vocación poética.
Esta colección que dirige Alicia Llarena, catedrática del Departamento de Filología de la ULPGC, en la que se han editado cuatro CDs, los dos dedicados a nuestros dos poetas, protagonistas de esta presentación y otros dos dedicados a José Mª Millares Sall y Juan Jiménez. Es un proyecto editorial, que nació con la finalidad de conservar y difundir la voz de nuestros autores. Creo que de verdad hemos sido afortunados de haber seleccionado a José Mª Millares y a su esposa, Pino Betancor, pues tuvimos la suerte de recoger sus voces y testimonio antes de que falleciesen, y así conservar este patrimonio oral inmaterial para conocimiento y disfrute de generaciones venideras.
En el caso de Pino Ojeda, el material fue cedido por su hijo, Domingo Doreste Ojeda, a quien tanto debemos en la Casa-Museo Tomás Morales y a quien, de nuevo, agradezco su generosidad y desinteresada colaboración, igual que al nieto de Pino Ojeda, Domingo Doreste González.
Pino Ojeda nace en Gran Canaria, en El Palmar de Teror, en 1916. Mujer muy vitalista y de espíritu optimista, siente la literatura como parte de su vida y alterna su dedicación a la poesía como su afición a la pintura. Per, la manera en que la autora siente la necesidad de explorar y desbordar todo su mundo interior es a través de la poesía. Al igual que la poeta Chona Madera, la producción poética de Pino Ojeda pertenece a la etapa de posguerra española. Sus libros se publican en torno a la generación de Antología Cercada, pero su poesía sigue una línea totalmente independiente.
Ella es la primera que se ha negado a cualquier intento de encasillar su poesía y así afirma: “Dejadme con mis alas que a nadie hago sombra.” En 1952 funda y dirige la revista Alisios, Hojas de Poesía. En sus páginas colaboran poetas como Gerardo Diego, Pedro Salinas, Vicente Aleixandre, Carmen Conde y otros poetas isleños como Ventura Doreste, Pedro Lezcano, Juan Ismael…. Recibió varios premios literarios, destacando el primer accésit del Adonais en 1953, el Premio Tomás Morales en 1956, y el Fernando Rielo en 1991, entre tantos otros.
Además de cultivar la poesía, Pino Ojeda escribe teatro, cuentos y novelas que aún se conservan inéditos así como buena parte de su obra lírica. La obra poética surge como una forma de luchar contra la soledad y el silencio, pero evoluciona hasta adquirir una mayor complejidad. Su primer libro Niebla de sueño, intenta definir sus sueños sin forma. Dolor, tristeza y amor se mezclan en su poesía: “Un velo de eterna melancolía cubre mi frente”.
La autora canta también a la tristeza y a la soledad porque forman parte de su vida y de sus sentimientos. Pero su llanto no tiene lágrimas, es un llanto que dignifica ante la indefensión, la impotencia, un dolor silencioso pues su soledad está acompañada por ella misma. Pino Ojeda no toca el paisaje en su poesía, sino que ella misma crea su propio paisaje volcado en su interior. Como ella afirma no le agobia la isla como le ocurre a Chona Madera, Pino crea su propio mundo. Su niebla poética se va disipando en cada uno de sus libros hasta darle forma exacta a sus versos. Unos versos que nos invitan a conocer su mundo y a ver en ellos huellas de cada uno de nosotros, porque sus versos hablan de vida, de sentimientos que trascienden la barrera del tiempo, que se asientan y descansan, ya, para siempre, en el umbral de la eternidad.
Pino Betancor, conocer a esta mujer dulce, tal como la denomina Alicia Llarena siempre a la vera de su adorado esposo el poeta Jose Mª Millares Sall, a quien tuve el gusto de conocer y disfrutar en muchas ocasiones en la Casa Museo del poeta Tomás Morales, al igual que a Pino. Pino Betancor nace en Sevilla en 1928 y desde muy joven, esta mujer polifacética, que fue a un tiempo poeta, narradora y autora de canciones, demostró su inclinación artística y sus cualidades para la danza, el canto y la representación teatral. Será a los 18 años de edad cuando hará su presentación literaria recitando el poema “El extranjero” en el Ateneo de Madrid.
Fue en 1950 cuando Pino Betancor, por primera vez, decide visitar las islas con el objetivo de conocer a su familia paterna, de origen canario. Y fue entonces cuando conoció al poeta José María Millares Sall, con el que contraería matrimonio dos años más tarde y al que convertiría en destinatario de toda su poesía amorosa. En aquellos años, José María no sólo era un galán apuesto, sino un activo protagonista de la cultura insular, que alumbró la conocida revista “Planas de Poesía”, referente literario de su tiempo y por la que fue acusado en un proceso judicial de promover supuestas producciones literarias subversivas. Dada la presión que la dictadura de entonces ejerció en el poeta, el matrimonio huye a Madrid, donde vivirán hasta su regreso definitivo a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria en 1973.
Precisamente será en “Planas de Poesía” donde Pino Betancor publique sus dos primeros poemarios, Manantiales de silencio (1951) y Cristal (1956). A estos títulos, que representan la incorporación de nuestra escritora a la lírica insular de la década del cincuenta, se irán añadiendo paulatinamente Los caminos perdidos (1962), Las moradas terrestres (1976), Palabras para un nuevo año (1977), Las oscuras violetas (1987), Las playas vacías (1991), Nada más que esa luz (1995), Luciérnagas (2000), Las dulces viejas cosas (2001) y Dejad crecer la hierba (2002). A lo que hay que sumar libros inéditos.
También debemos de destacar sus colaboraciones junto a su esposo, José María Millares, en algunos ya clásicos temas del folklore y la identidad insular con temas tan conocidos como “Campanas de Vegueta” y “De belingo”. Los versos de Pino Betancor, es decir, sus palabras, sus escritos poéticos oscilan entre dos núcleos temáticos: el amor y la preocupación social; y su obra entera destila claridad y se rige sobre un deseo deliberado de comunión, el mismo que conducirá sus versos, precisamente, hacia esa fuerza expresiva y esa lírica energía que cree en el poder de la palabra.
Esta mujer dulce, apasionada y frágil, compasiva y solidaria, maternal y entusiasta, que descubrió la fortaleza en la brega durísima de una vida llena de azar y sobresaltos, se asoma hacia nosotros a través de sus versos, un destilado emocional de temas cotidianos, de experiencias reflexivas, un espacio poético donde confluyen sus recuerdos, sus objetos, sus pasiones, la que canta al trabajo y a los oficios del hombre. La escritura poética de Pino Betancor es, en suma, adentrarse en “la memoria encendida” de un tiempo y de una autora que sabe conmover y emocionar.
En mayo de 2003, la Casa-Museo Tomás Morales edita el Cd audio dedicado a Pino Betancor recitando sus composiciones más conocidas en la Colección Memoria Viva, pero Pino no pudo ver este último trabajo porque falleció cinco meses antes: el 3 de enero de 2003. Pino nos queda tu palabra, tu voz y tu recuerdo”.
En ese acto literario dedicado a estas dos mujeres se reproducen en audio un recitado de sus propias voces y versos: Pino Ojeda recita los versos de su poema “Te busqué por los sueños”, y Pino Betancor recita su poema “He venido”.
La Casa Museo Tomás Morales posee documentos de excepcional valor; se trata d dos grabaciones de las voces de Pino Betancor y José María Millares Sall recitando nada más y nada menos que a Tomás Morales. Pino Betancor en esta ocasión, de su propia voz, recita “Balada del niño Arquero” de Tomás Morales. Y de la voz del propio José María Millares “Laxitud soñolienta de la noche aldeana” de Tomás Morales.
El acto literario finaliza con la proyección de un documental sobre la figura de Pino Ojeda realizado por su nieto Domingo Doreste hace unos años.
Un excelente desarrollo de la conferencia, imágenes, proyecciones y la oportunidad de escuchar de las propias voces procedentes de grabaciones originales la extraordinaria declamación y recitados de poemas propios y del gran Tomás Morales, que María Luisa Alonso Gens, directora de la Casa Museo Tomás Morales de Moya nos ofreció para introducirnos en las vidas de estas dos mujeres, Pino Ojeda y Pino Betancor, la vanguardia de la literatura canaria de aquella época y que hoy representan el mejor legado cultural y patrimonial, referentes literarios del alma femenina, de las formas de manifestación artística y la memoria viva que hemos de cuidar y preservar con todos los medios institucionales y culturales a nuestro alcance. Muchas gracias.
Poema He venido hasta ti, de Pino Betancor: “He venido hasta ti a través de los siglos,/ con la sombra del lirio y la luz de la espiga./ He venido hasta ti desnuda del pasado,/ desnuda de mi nombre y ausente de mí misma./ Verde como las uvas, eterna como el agua,/ te traje entre los labios un murmullo de viento./ He venido hasta ti desde todos los mundos/ para darte las rosas amarillas del sueño./
Errante como el aire que se quiebra en las hojas/ de los árboles altos en los jardines viejos./ Me acerqué descubierta de risas y jazmines/ hasta tocar la arena sedienta de tu cuerpo./ He venido hasta ti para que el cielo fuera/ como tú lo forjaste y para que tus brazos/ recogiesen las lluvias de todos los abriles/ y una luna de estío cantase entre tus manos./ He venido hasta ti sin conocer el alba,/ para llenar de estrellas tu boca adormecida,/ para darte lo blanco de todos los misterios/ y el rojo hecho alborada de todas las heridas”.
Poema Te busqué por los sueños, de Pino Ojeda: “Te busqué por la tierra, por largos/ pasillos de seres. Te busqué por las noches, / por calles y sombras, por quietas esquinas agudas/Te busqué por los días. Nadie /con carne y tacto me descubría tu nombre. / Te busqué por los bosques: altas miradas/ rodaron por copas, por ramas, por quietas/ palmeras, por viejos pinos lejanos. Pero nada, / nada tenía escrito tu nombre.
/ Te busqué por las hojas sobre vientres/ de campos morenos. Te busqué por los trigos/ por valles y praderas de lirios, por montañas, / por fuentes. Por cada sendero oculto / iba gritando tu nombre. / Te busqué por los mares, por frágiles/ barcas de marineros mojados. / Te busqué por algas, por peces, por rocas agudas, / por olas y anchas playas doradas:/ Te busqué más abajo, en lo hondo, entre, / viejas astillas de barcos remotos. Olvidadas/ cartas marinas no decían tu nombre. / Te busqué por estrellas, por nubes, por albas, / por quietos celajes. Te busqué /por los aires, por la luna callejera, / por locas primaveras saltando. / Te busqué por el tiempo, por los siglos:/ fríos cementerios no tenían tu nombre: / Te busqué por un signo, un signo de ave/ y nadie, nadie podría encontrarte./ Te busqué por los sueños: / por los sueños, tú me estabas esperando.
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147