El periodista teldense Nicolás Castellano Flores, reportero de la Cadena SER y uno de los siete distinguidos este sábado con los Honores y Distinciones de la Ciudad de Telde 2026, puso voz al agradecimiento colectivo de los homenajeados durante la ceremonia celebrada anoche en la plaza de San Juan, coincidiendo con el 675 aniversario de la fundación oficial del municipio.
En una intervención cargada de emoción, recuerdos personales y reivindicación de los valores democráticos, Castellano definió Telde como «nuestro lugar seguro, nuestro cable a tierra, nuestra sana nostalgia y nuestra fábrica infinita de afectos».
El comunicador dedicó palabras individualizadas a los otros seis galardonados, recordó con especial cariño a su familia y a sus compañeros de profesión, entre ellos Adolfo Santana, Gaumet Florido y Carmelo Ojeda, y defendió el periodismo honesto como herramienta frente al racismo, los discursos de odio y la desinformación.
Su discurso concluyó con una apelación a preservar el sentimiento de pertenencia, el respeto y la convivencia, además de expresar su deseo de que las mujeres tengan una mayor representación en futuras ediciones de estos reconocimientos.
Texto íntegro de la intervención de Nicolás Castellano Flores
Qué tal, buenas noches, alcalde, concejales, autoridades, queridos premiados, familiares, amigos, señoras y señores… A todas y a todos, lo primero: Muchas gracias.
En nombre de todos mis compañeros e instituciones reconocidas este año por Telde, asumo esta tarea de trasladarles su gratitud porque les aseguro que, para todos los que recibimos esta medalla, Telde es nuestro lugar seguro; nuestro cable a tierra, nuestra sana nostalgia y nuestra fábrica infinita de afectos, porque vayamos donde vayamos siempre volvemos, encontrando el camino iluminado de vuelta al saber que aquí siempre nos esperan con cariño verdadero.
Ese amor por los nuestros, también por nuestro municipio, es lo que nos ha marcado en la actividad profesional y personal por la que hoy recibimos este inolvidable reconocimiento que paso a agradecerles con algunas palabras de cada uno de ellos:
1. Ángel Medina
Ángel Medina, como inspirador del atrevimiento, de lo emprendedora que siempre ha sido esta sociedad teldense. Galardonado con el premio nacional al emprendedor del año en 2024, al año siguiente a nivel regional, uno de los fundadores de SPAR Gran Canaria, destacado empresario de este país, ha sabido llevar Telde en su carrera empresarial y en su currículum, aportando desarrollo económico, apostando por nuestros productos, creando empleo y además llevando toda esa riqueza y conocimiento a todos los ámbitos, desde los culturales, los sociales o los deportivos.
2. Club de Lucha Castro Morales
Para el Club de Lucha Castro Morales, Telde es la ciudad que les vio nacer hace 80 años, su casa, su refugio y la tierra a la que han dedicado generaciones de esfuerzo, sacrificio y pasión por la lucha canaria.
Recibir esta Medalla al Mérito Deportivo es mucho más que un reconocimiento a nuestros éxitos deportivos, así se los quiere trasladar Jaime Arencibia. Es un homenaje a todas las personas que, durante ocho décadas, han mantenido vivo este club, formando luchadores, educando en valores y haciendo de nuestro deporte una herramienta de unión, igualdad e integración social.
Esta medalla pertenece a toda una historia, a todo un pueblo y a todas las personas que han llevado y siguen llevando al Castro Morales en el corazón.
3. José Naranjo
En este acto se reconoce también el buen periodismo, ese que tan bien representaron antes nuestros queridos Adolfo Santana o Carmelo Ojeda.
Todos sabemos que uno puede hacer cualquier cosa en el mundo o recibir cualquier premio, pero hasta que no sale en TELDEACTUALIDAD no tiene valor para nuestras familias.
Este oficio que sigue ejerciendo también ahora en estas calles mi querido Gaumet Florido y que hoy ha elevado al mejor nivel del periodismo en español en el mundo nuestro siguiente medallista, Pepe Naranjo.
Saben de mi admiración absoluta por su forma de escribir, saben también que es el hermano que me ha regalado la vida profesional, que con su mirada única, con su capacidad propia de empatizar con cada uno de los protagonistas de sus crónicas, reportajes o trabajos como Travesías, su último proyecto que humaniza como nunca a los niños y niñas que llegan solos a nuestras costas, nos regala los mejores textos.
Pepe quiere dar las gracias a su ciudad por este reconocimiento y le dedica la medalla a su pareja, Natalia, a su familia y en particular a su padre, que siempre intentó llevarle por el camino recto, aunque él mismo reconoce que se lo puso difícil muchas veces.
Y un recuerdo, siempre, para todas las personas que se tienen que jugar la vida por defender sus derechos.
4. José Luis Ramos González
José Luis Ramos González es nuestra medalla más segura, el hombre querido en las calles de Telde por velar desde hace 38 años por nuestro bienestar, al que le gustaría agradecer el cariño y el respeto que siempre ha recibido de los ciudadanos, también a su familia y a los suyos por entender su pasión por este oficio aparejado al uniforme durante casi cuatro décadas y por permitirle dedicarse siempre a los demás, aunque también me recuerda que está muy orgulloso de la década que pasó antes formándose en el Ejército.
José Luis quiere compartir este reconocimiento con sus compañeros de la Policía Local de Telde.
Me pide que les traslade este mensaje literal, y abro comillas: «Sentir su respeto y su afecto en el día a día ha sido siempre mi mayor recompensa y el motor para seguir adelante durante todo este tiempo, dando verdadero sentido a mi profesión».
5. Pedro Medina
Me van a permitir que me recree un poco con el jovenzuelo del grupo: don Pedro Medina, que me pide que les traslade que desde que fue criado en el Callejón del Castillo, algo que lleva con orgullo, hasta hoy, a sus 93 años, Telde es lo más grande.
Perico, que así le siguen llamando los amigos y los más allegados, me cuenta que sus recuerdos de la infancia, aunque ya no le queden casi amigos de esa época, se le siguen apareciendo en sus sueños, que presumirá de teldense hasta que se muera y, como memoria viva de nuestro pueblo, dice que está muy orgulloso del cambio que hemos protagonizado en estas más de nueve décadas.
De nacer en un barrio que no tenía ni siquiera luz eléctrica, ahora el Callejón del Castillo y Telde le parecen otro mundo.
Pero lo mejor de la conversación con este médico y gran jugador de dominó ha sido su confesión de amor, un amor que compartimos, por la arena de Melenara, donde él jugaba de pequeño con los barqueros, en una época que casi no había coches y en la que recuerda burros y camellos como medio de transporte habitual en nuestras calles.
6. Los Nietos de SaryMánchez
Y para completar este podio de medallistas, el grupo al que todos tenemos que agradecer esa bocanada de aire fresco que trajeron no solo al mundo murguero, sino al carnaval en su conjunto, y que con una irrupción propia de los volcanes de Telde hicieron temblar el suelo que pisaban las murgas más consolidadas de los carnavales capitalinos.
Rubén me pide que les traslade, desde la familia de Los Nietos de SaryMánchez, que esta medalla es un reconocimiento a todo el esfuerzo de cada persona que ha pasado por el colectivo, no solo de los que están ahora, y que también es un empujón y un impulso para seguir creando cultura y compartiéndola con la comunidad, además de animarles a seguir construyendo juntos.
Por supuesto que llevar el nombre de Telde por toda Canarias es un orgullo y un compromiso, compromiso que aceptamos con el mayor de los respetos y la mayor de las ilusiones.
Como siempre decimos, Nietos de SaryMánchez somos todos, por lo tanto esto también es de ustedes.
7. Nicolás Castellano: la familia, el periodismo y el sentimiento de pertenencia
Todas estas personas inspiradoras y estos colectivos reiteramos nuestro agradecimiento, que en mi caso particular les traslado en unas pocas frases.
Ante todo, gracias a mis padres, Carmen y Esteban, y a mis hermanos, Paloma, José e Ismael, por soportar mis ausencias y acompañarme en el miedo. Me siento responsable de su sufrimiento cuando estoy en los sitios más complicados por mi oficio.
También sé que mi pasión por este oficio no siempre ha sido tan bien entendida por las personas que he tenido cerca, a ellas les pido perdón por ello.
Sumo a mi familia elegida, a mis amigos de la infancia y a todos los que me ha traído por el camino este oficio de la palabra.
Y a ti, que te habría gustado hoy estar aquí, como dice la película, perdona si te llamo amor.
Dice un proverbio indio que siempre hay mil soles en el reverso de las nubes, y sé que ese sol que se impone a la oscuridad en mí se llama Telde.
Por eso, como periodista especializado en narrar el sufrimiento ajeno, espero que Telde sea esa luz que se ilumine como un dique de contención ante los mensajes simplistas tan de moda hoy en día, en la clase política, en los medios de comunicación y en las redes sociales, que muchas veces solo buscan dividirnos o generar odio.
Todos los que trabajamos en este oficio de contar la vida en directo aspiramos a que la verdad convertida en periodismo sea uno de los valores democráticos de los que nos sirvamos para convivir en una sociedad mejor informada, que es aquella que toma las mejores decisiones.
A los que hacen ruido, dividen o destrozan familias desde el racismo y supremacismo, que sepan que acabarán siendo puestos en su sitio, como hemos visto esta misma semana en las elecciones estadounidenses.
De todas y todos depende volver a poner en el centro el respeto a los demás y a poner en valor quiénes somos y el orgullo de serlo, sin sometimientos identitarios o plañideros.
Telde siempre ha apostado por ese camino, por los valores del entendimiento y el respeto, y por eso los que recibimos esta medalla hoy sabemos que son muchos más y sobre todo muchas más las que la merecen. Estoy seguro de que el enorme poder de las mujeres de esta ciudad estará representado como debe en futuras ediciones.
Hoy ustedes han ensalzado lo mejor de esta ciudad: el emprendimiento, los valores del deporte, el oficio de contar la vida con honestidad, el sentirnos seguros, los cuidados desde la salud a todos los niveles o el valor poderoso de la cultura y el humor.
Todo esto y mucho más es Telde. Cuidemos este bonito sentimiento de pertenencia, que es lo que siempre nos unirá a todas y todos.
Señoras y señores, y especialmente a nuestras familias, gracias por estar ahí siempre.
Buenas noches.












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