
Nos equivocamos. Equivocamos al enemigo. El enemigo no es (al menos directamente) ese increíblemente delirante fascismo que amenaza con retrotraernos 50 años atrás como mínimo...
El enemigo no son tampoco esos herederos de la dictadura que se asocian sin pudor con los abiertamente fascistas (aunque ninguno quiera usar el nombre). Esos que, al igual que los otros, quieren privarnos de Derechos y libertades para construir un mundo (su mundo) a su antojo y manera...
Tampoco son el enemigo principal esos poderes fácticos que ni forman parte de la estructura formal del Estado ni han sido elegidos democráticamente, pero cuya influencia actúa sobre las decisiones políticas, sociales y económicas actuando de facto (por la fuerza de los hechos) y no de iure (por derecho legal). Entiéndase como ejemplo de poderes fácticos los lobbies empresariales, la Banca, los grandes medios de comunicación, instituciones religiosas o militares, etc...
El enemigo es sencillamente la ignorancia. Esa ignorancia acumulada (y fomentada) durante décadas (si no siglos). Esa ignorancia que, en 1814 llevó a muchos a gritar "Vivan las caenas" cuando Fernando VII volvió del destierro reimponiendo después su régimen absolutista. Esa misma ignorancia que en 1936 llevó a que en el mismo Paraninfo de la Universidad de Salamanca (templo del Conocimiento), el general Millán-Astray se enfrentara a don Miguel de Unamuno al grito de "Muera la inteligencia". De aquellos polvos, estos lodos...
Ignorancia promovida por los actores mencionados como "enemigos secundarios". Alentada porque saben que la mejor manera de someter a un Pueblo es el desconocimiento. Hundirlo en la ignorancia. De ahí la escasa importancia que le dan a la Educación...
Porque esa falta de conocimiento provoca que no se cuestione lo expresado por los líderes. Provoca la aceptación sin pensar, sin razonar, aunque lo dicho por esos "caudillos" pueda ser completamente inverosímil. Resultado de "dejar que otros piensen y decidan". La base necesaria para imponer el pensamiento único y la disponibilidad total de las masas empobrecidas culturalmente...
El resultado son individuos que carecen de voluntad para leer e investigar por sí mismo (cuánta falta hace darle la vuelta al Informe PISA). Seguidores que opinan sin pensar (se niegan a ello inconscientemente) y que "acusan" al que tiene una información diferente, aunque pueda ser contrastada y documentada. Recurren, ante la falta de argumentos, al ataque personal, al insulto (como gran y definitivo alegato), y algunos, incluso, a la violencia. Son, en esencia, la simiente necesaria para la Derecha rancia y los poderes fácticos...
No es un enemigo fácil de combatir. Lleva años (siglos) estando ahí. Primero tenía una lógica su existencia: la pobreza de la mayoría social obligaba a trabajar y no estudiar. Luego, con la llegada de la Democracia (primero la que trajo la República, y luego la nacida tras la transición) parecía que se solucionaría el tema: Que habría una decidida apuesta por la Educación. Pero los intereses mencionados se han dedicado a poner palos en las ruedas. La llegada de internet también pareció extender la información a todo el mundo, pero se le dio la vuelta y se ha convertido en otro gran poder de desinformación con el que "utilizar" a los incautos...
Sólo la apuesta decidida por la Educación, por la Cultura, puede servir como arma eficaz contra el fascismo, los lobbies, la Banca, los grandes medios de comunicación, y todos los interesados en "controlar" la capacidad de decisión del Pueblo. Hasta entonces, hasta que alcancemos como Pueblo el nivel de pensamiento coherente y capacidad decisoria que nos merecemos, estaremos a merced de ellos. Seremos "utilizados" como "masa manipulable" para sus propios intereses...
Ángel Rivero García es secretario de Ccomunicación de Nueva Canarias de Telde.

























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