La organización ecologista Greenpeace ha denunciado en su página web un nuevo episodio de mortandad de lubinas vinculado a las instalaciones acuícolas de Aquanaria y Canexmar en la costa de Telde, tras la difusión de imágenes captadas por el activista Don Staniford. Según la entidad, el pasado 9 de octubre se retiraron hasta cinco toneladas de peces muertos del puerto de Taliarte, una situación que considera alarmante y cuyas causas reclama investigar. Aquanaria, por su parte, niega rotundamente cualquier incidente de mortalidad extraordinaria. Afirman que las imágenes están sacadas de contexto, reflejan la gestión habitual de la mortalidad del ganado y se obtuvieron mediante acceso no autorizado a sus instalaciones. La empresa anunció acciones legales
Greenpeace exige transparencia a las administraciones y a la empresa, además del desmantelamiento inmediato de las jaulas marinas de Melenara, ante los posibles riesgos ambientales y sanitarios que advierte.
La portavoz de Greenpeace en Canarias, Irene Sánchez, considera que la repetición de estos episodios evidencia una situación «insostenible» y reclama que se analicen sus causas, según manifestaciones recogidas por la agencia EFE. La organización relaciona los riesgos de la acuicultura intensiva con la elevada concentración de peces en las jaulas, el aumento de la temperatura del agua, la disminución del oxígeno y el estrés de los animales.
Rechazo a nuevas instalaciones en La Aldea
Greenpeace también pide paralizar nuevos proyectos acuícolas en Gran Canaria, especialmente el previsto frente a las costas de La Aldea, donde una empresa pretende desarrollar una explotación con una producción estimada de 5.400 toneladas anuales de lubinas. Los ecologistas alertan de su proximidad a espacios de especial protección para las aves y otras áreas de conservación ambiental.
Asimismo, la organización cuestiona la ubicación de las jaulas de Melenara, que sitúa a unos 350 metros de la playa, y sostiene que se encuentran en una zona prohibida por el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura de Canarias (PROAC).
Ante esta situación, Greenpeace insiste en la necesidad de revisar el modelo de producción acuícola, investigar los episodios de mortandad y garantizar información pública sobre sus posibles consecuencias ambientales. Las denuncias y valoraciones corresponden a la organización ecologista y no constituyen conclusiones de una investigación oficial sobre las causas de las muertes.
Denuncia pública de Greenpeace
Las imágenes grabadas sobre el terreno el pasado fin de semana en las Islas Canarias por el activista Don Staniford, sacan a la luz los problemas de maltrato animal que supone la cría de lubinas y doradas en Gran Canaria. Tanto los ejemplares de peces muertos, hacinados en contenedores sin tratamiento alguno de la empresa Aquanaria, como los presentes en las propias jaulas en el mar de Canexmar, sin conocer las causas de la mortandad, suponen riesgos en la seguridad alimentaria y salud pública de la zona.
El pasado 26 de diciembre de 2025 Greenpeace denunció el problema generado por las jaulas marinas de Melenara y exigió transparencia a las Administraciones públicas, además de unirse a la cadena humana en la que participaron distintos colectivos vecinales y ambientalistas para exigir la retirada de jaulas marinas para acuicultura, ubicadas a unos escasos 350 metros de la playa de Melenara, una zona prohibida por el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura de Canarias (PROAC).
En esta ocasión, las imaǵenes facilitadas por el activista Don Staniford, en su lucha por frenar los impactos que genera la acuicultura industrial a nivel mundial, muestran grandes cantidades de peces muertos hacinados en contenedores para su gestión. El activista confirma que el pasado viernes, 9 de octubre, vio cómo un camión de residuos en el puerto de Taliarte, recogía hasta cinco toneladas de lubina muerta del muelle público con una carretilla elevadora. Esta información no se ha hecho pública por parte de la empresa Aquanaria y, por ello, exigimos que se analice de forma exhaustiva el motivo que ha causado esta mortalidad masiva de nuevo.
“Vuelve a ocurrir un episodio de mortalidad masiva de peces de la empresa Aquanaria. Esta situación es insostenible y por ello reclamamos el desmantelamiento inmediato de las jaulas y que se lleve a cabo un análisis riguroso sobre las causas del problema y exista transparencia en la información. Es más urgente que nunca una apuesta real de las autoridades competentes por un modelo alimentario sostenible”, ha señalado Irene Sánchez Lasso, portavoz de Greenpeace en Canarias.
El modelo de producción acuícola actual es un negocio que puede llevar al sistema al límite de su capacidad por la acumulación de una gran cantidad de peces en las jaulas. El aumento de las temperaturas en los océanos y la consecuente disminución del oxígeno en el agua, junto al estrés de los peces en las jaulas, son el detonante perfecto de más catástrofes como la ocurrida anteriormente en Melenara en 2025, lo que no es un hecho excepcional en la acuicultura. Hay casos documentados en Noruega o Chile, por citar sólo dos ejemplos.
Ante estos acontecimientos, se hace todavía más evidente la necesidad de frenar nuevos proyectos acuícolas como el presentado por la empresa Gran Canaria Bass Company para instalar una granja acuícola para el cultivo de lubinas en las costas de la Aldea, que pretende producir unas 5.400 toneladas anuales. La concesión se encuentra muy cerca de una zona catalogada de especial protección para las aves y de otras de especial conservación tanto terrestre (Tamadaba) como marítimas (Sebadales de Güigüi). Estos últimos se encuentran a sólo 7 kilómetros y cuentan con la presencia de especies como el angelote, en peligro crítico de extinción, que ha encontrado en las aguas canarias uno de sus últimos refugios.
Desmentido de la compañía
Tras la publicación de la denuncia de Greenpeace en este periódico y otros medios digitales regionales y nacionales, Aquanaria lanzó un comunicado desmintiendo categóricamente las informaciones difundidas sobre una supuesta nueva mortalidad masiva de peces en sus instalaciones de Gran Canaria.
Según este comunicado, publicado por Canarias7 a las 18.17 horas y no remitido a TELDEACTUALIDAD, “no se ha producido ningún episodio extraordinario de mortalidad en sus explotaciones”.
Sostiene la empresa que las imágenes difundidas corresponden a operaciones habituales de retirada y gestión de bajas que se producen de forma natural, propias de cualquier explotación ganadera.
Aseguran que estas bajas se producen durante el ciclo de cría, son objeto de seguimiento mediante registros técnicos y sanitarios y se retiran periódicamente para su gestión a través de gestores medioambientales autorizados. Su existencia no constituye, indicio alguno de mortalidad extraordinaria.
Aquanaria, siempre según Canarias7, asegura que respeta la labor de las organizaciones medioambientales, pero considera imprescindible que las informaciones sobre su actividad se contrasten con rigor. Por ello, se ha puesto a disposición de Greenpeace para facilitar información y solicitar la revisión de las afirmaciones difundidas.
Accesos no autorizados
Asimismo, Aquanaria manifiesta que ha puesto en conocimiento de la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias los accesos no autorizados a sus instalaciones y a una de sus embarcaciones de servicio. La compañía está evaluando si estas actuaciones, contrarias a sus protocolos de seguridad y bioseguridad, han podido ocasionar daños a los peces o a las estructuras de cultivo.
Las imágenes han sido difundidas por el activista británico Don Staniford, conocido por sus campañas contra la acuicultura. Según se ha publicado, en 2013 fue condenado civilmente por difamación en Canadá, así mismo, en Escocia ha sido objeto de resoluciones judiciales que restringen su acceso a instalaciones acuícolas.
Aquanaria considera especialmente grave que imágenes obtenidas mediante accesos no autorizados se utilicen para sostener acusaciones que no se corresponden con la realidad, sin contrastarlas previamente con la compañía. El episodio de 2025: las investigaciones prueban un origen externo y las acusaciones han sido rectificadas.
El grave episodio de mortalidad masiva ocurrido en octubre de 2025 continúa bajo investigación judicial a raíz de las sucesivas acciones judiciales interpuestas por
Aquanaria. Las pruebas recabadas prueban el origen externo y las irregularidades detectadas en la gestión de aguas residuales municipales, tal como concluyó la Fiscalía delegada de Medio ambiente de GC en el informe que elevó a los Juzgados de instrucción de Telde tras la investigación llevada a cabo durante meses, también a raíz de la denuncia interpuesta el 15 de octubre por Aquanaria.
Desde entonces, diversas acusaciones contra Aquanaria han sido rectificadas públicamente por sus propios impulsores, entre ellos la Plataforma Ciudadana por un Litoral Limpio y el colectivo ecologista Turcón. Las rectificaciones afectan de lleno a sus afirmaciones sobre el supuesto origen de la mortalidad en la propia actividad acuícola, emisiones tóxicas, vertidos incontrolados, ilegalidad de la explotación y afecciones a la salud de la población. Todo fue rectificado en la prensa por miembros de Turcón hace apenas dos semanas.
Defenderá su reputación
Aquanaria considera que está siendo nuevamente objeto de una presentación manipulada de los hechos, al difundirse imágenes de operaciones ordinarias de gestión de bajas como si constituyeran la prueba de una nueva mortalidad masiva
La compañía lamenta que, una vez más, se genere una alarma injustificada que perjudica gravemente su imagen, la confianza en sus productos y el trabajo de las personas que forman parte de la empresa.
Por ello, Aquanaria anuncia que emprenderá las acciones legales que resulten procedentes para defender sus derechos y restablecer su reputación, tanto frente a los accesos no autorizados como frente a la difusión de afirmaciones falsas o inexactas que puedan ocasionarle perjuicios.
Aquanaria reitera que no existe ningún nuevo episodio de mortalidad masiva en sus instalaciones y que dispone de registros técnicos que permiten comprobar la evolución de las bajas, todo ello estrictamente regulado por la normativa del sector acuícola y bajo la supervisión continua de las autoridades pesqueras y ambientales autonómicas.
Finalmente, reafirma su compromiso con el bienestar animal, la seguridad alimentaria, la transparencia y la protección del medio marino, así como su disposición a colaborar con las administraciones competentes y a facilitar información contrastada a las organizaciones medioambientales y los medios de comunicación.
Nota de Redacción: TELDEACTUALIDAD se hace eco de esta denuncia pública de Greenpeace como parte de su compromiso con la información y la protección del medio ambiente. Las afirmaciones, valoraciones y acusaciones recogidas corresponden exclusivamente a la organización ecologista, que asume la responsabilidad de su contenido. Este periódico no se responsabiliza de dichas manifestaciones ni las presenta como hechos contrastados de forma independiente. Las empresas, administraciones o personas aludidas pueden ejercer su derecho de réplica y remitir las aclaraciones que consideren oportunas a redacción@teldeactualidad.com.








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