La organización ecologista Greenpeace ha denunciado en su página web un nuevo episodio de mortandad de lubinas vinculado a las instalaciones acuícolas de Aquanaria y Canexmar en la costa de Telde, tras la difusión de imágenes captadas por el activista Don Staniford. Según la entidad, el pasado 9 de octubre se retiraron hasta cinco toneladas de peces muertos del puerto de Taliarte, una situación que considera alarmante y cuyas causas reclama investigar. Greenpeace exige transparencia a las administraciones y a la empresa, además del desmantelamiento inmediato de las jaulas marinas de Melenara, ante los posibles riesgos ambientales y sanitarios que advierte.
Denuncia pública de Greenpeace
Las imágenes grabadas sobre el terreno el pasado fin de semana en las Islas Canarias por el activista Don Staniford, sacan a la luz los problemas de maltrato animal que supone la cría de lubinas y doradas en Gran Canaria. Tanto los ejemplares de peces muertos, hacinados en contenedores sin tratamiento alguno de la empresa Aquanaria, como los presentes en las propias jaulas en el mar de Canexmar, sin conocer las causas de la mortandad, suponen riesgos en la seguridad alimentaria y salud pública de la zona.
El pasado 26 de diciembre de 2025 Greenpeace denunció el problema generado por las jaulas marinas de Melenara y exigió transparencia a las Administraciones públicas, además de unirse a la cadena humana en la que participaron distintos colectivos vecinales y ambientalistas para exigir la retirada de jaulas marinas para acuicultura, ubicadas a unos escasos 350 metros de la playa de Melenara, una zona prohibida por el Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura de Canarias (PROAC).
En esta ocasión, las imaǵenes facilitadas por el activista Don Staniford, en su lucha por frenar los impactos que genera la acuicultura industrial a nivel mundial, muestran grandes cantidades de peces muertos hacinados en contenedores para su gestión. El activista confirma que el pasado viernes, 9 de octubre, vio cómo un camión de residuos en el puerto de Taliarte, recogía hasta cinco toneladas de lubina muerta del muelle público con una carretilla elevadora. Esta información no se ha hecho pública por parte de la empresa Aquanaria y, por ello, exigimos que se analice de forma exhaustiva el motivo que ha causado esta mortalidad masiva de nuevo.
“Vuelve a ocurrir un episodio de mortalidad masiva de peces de la empresa Aquanaria. Esta situación es insostenible y por ello reclamamos el desmantelamiento inmediato de las jaulas y que se lleve a cabo un análisis riguroso sobre las causas del problema y exista transparencia en la información. Es más urgente que nunca una apuesta real de las autoridades competentes por un modelo alimentario sostenible”, ha señalado Irene Sánchez Lasso, portavoz de Greenpeace en Canarias.
El modelo de producción acuícola actual es un negocio que puede llevar al sistema al límite de su capacidad por la acumulación de una gran cantidad de peces en las jaulas. El aumento de las temperaturas en los océanos y la consecuente disminución del oxígeno en el agua, junto al estrés de los peces en las jaulas, son el detonante perfecto de más catástrofes como la ocurrida anteriormente en Melenara en 2025, lo que no es un hecho excepcional en la acuicultura. Hay casos documentados en Noruega o Chile, por citar sólo dos ejemplos.
Ante estos acontecimientos, se hace todavía más evidente la necesidad de frenar nuevos proyectos acuícolas como el presentado por la empresa Gran Canaria Bass Company para instalar una granja acuícola para el cultivo de lubinas en las costas de la Aldea, que pretende producir unas 5.400 toneladas anuales. La concesión se encuentra muy cerca de una zona catalogada de especial protección para las aves y de otras de especial conservación tanto terrestre (Tamadaba) como marítimas (Sebadales de Güigüi). Estos últimos se encuentran a sólo 7 kilómetros y cuentan con la presencia de especies como el angelote, en peligro crítico de extinción, que ha encontrado en las aguas canarias uno de sus últimos refugios.
Nota de Redacción: TELDEACTUALIDAD se hace eco de esta denuncia pública de Greenpeace como parte de su compromiso con la información y la protección del medio ambiente. Las afirmaciones, valoraciones y acusaciones recogidas corresponden exclusivamente a la organización ecologista, que asume la responsabilidad de su contenido. Este periódico no se responsabiliza de dichas manifestaciones ni las presenta como hechos contrastados de forma independiente. Las empresas, administraciones o personas aludidas pueden ejercer su derecho de réplica y remitir las aclaraciones que consideren oportunas a redacción@teldeactualidad.com.








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