Unos trabajos de soldadura y corte junto a dos grandes bidones podrían estar detrás del incendio forestal que mantuvo en vilo durante tres días al pago teldense de Cazadores y su entorno natural. Casi un mes después de aquel episodio, que obligó a evacuar preventivamente a varios vecinos y movilizó a numerosos efectivos de emergencia, la Guardia Civil ha dado un paso importante en el esclarecimiento de sus causas: tres personas han sido investigadas como presuntas responsables de un fuego que afectó a once hectáreas en el entorno de la Reserva Natural Especial de Los Marteles.
La Comandancia de Las Palmas ha informado este viernes, 9 de octubre, de que el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) ha investigado a estas tres personas como presuntas autoras de un delito contra la seguridad colectiva relacionado con los incendios forestales.
Las pesquisas apuntan a que el incendio, declarado el pasado 14 de septiembre, pudo originarse en una zona próxima a dos bidones de grandes dimensiones donde, presuntamente, se estaban realizando labores de soldadura y corte.
La colaboración ciudadana, clave para la investigación
La investigación comenzó a partir de la información facilitada por ciudadanos, que permitió orientar las primeras actuaciones de los agentes del Seprona.
A esta colaboración se sumaron las inspecciones oculares practicadas en el lugar del incendio y el trabajo técnico desarrollado por la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF), cuyo informe resultó fundamental para determinar las posibles causas del fuego y localizar su punto de origen.
El análisis de los indicios recogidos permitió centrar las pesquisas en una zona anexa a dos bidones de gran tamaño.
Según la Guardia Civil, en ese emplazamiento se estaban llevando a cabo trabajos de soldadura y corte, actividades que ahora se investigan por su posible relación con el inicio del incendio.
Herramientas ocultas cerca del lugar del fuego
Uno de los hallazgos relevantes de la investigación fue la localización de las herramientas presuntamente utilizadas en estos trabajos.
Durante la inspección ocular, los agentes encontraron los utensilios ocultos en las proximidades del lugar de los hechos, una circunstancia que pasó a formar parte de las diligencias practicadas.
A partir de los indicios reunidos, el Seprona ha dirigido la investigación hacia las tres personas que supuestamente realizaban esas labores.
La Guardia Civil las investiga por su posible responsabilidad en un delito relacionado con los incendios forestales, sin que esta actuación implique una declaración de culpabilidad.
Un incendio en plena situación de riesgo forestal
El fuego se declaró el 14 de septiembre en el pago de Cazadores, dentro del ámbito de la Reserva Natural Especial de Los Marteles, uno de los espacios de mayor valor ambiental del interior de Gran Canaria.
En aquel momento, la isla se encontraba en situación de prealerta por riesgo de incendios forestales, declarada por la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias.
La gravedad de las circunstancias motivó que, apenas media hora después del inicio del incendio, se decretara la situación de alerta.
El fuego permaneció activo durante tres días y terminó afectando a una superficie de once hectáreas, según el balance facilitado por la Guardia Civil.
La ubicación del incendio, en una zona de vegetación próxima a áreas habitadas, incrementó la preocupación por su posible propagación.
Evacuaciones preventivas y carreteras cortadas
La proximidad de las llamas a viviendas obligó a adoptar medidas de protección para la población.Varios vecinos tuvieron que abandonar temporalmente sus domicilios como medida preventiva, mientras los equipos de emergencia trabajaban para contener el avance del fuego.
También se establecieron cortes de carreteras con el objetivo de facilitar la circulación de los vehículos de extinción y garantizar la seguridad durante el operativo.
Estas restricciones formaron parte de las actuaciones desplegadas para impedir que el incendio alcanzara zonas habitadas o provocara consecuencias de mayor gravedad.
La rápida intervención evitó daños personales
La Comandancia de Las Palmas ha destacado especialmente la actuación de los servicios de emergencia que participaron en la extinción.
Según la Guardia Civil, la rapidez con la que se movilizaron y actuaron los efectivos permitió evitar daños personales, así como afecciones a animales y bienes materiales.
Pese a la superficie forestal afectada y a los tres días durante los que el incendio permaneció activo, la intervención de los equipos desplegados consiguió impedir consecuencias más graves.
Tres personas bajo investigación
Con los resultados de la inspección ocular, los testimonios recabados y el informe técnico de la BIIF, la Guardia Civil ha avanzado en la identificación de las posibles circunstancias que desencadenaron el incendio.
Las tres personas investigadas están vinculadas, presuntamente, a los trabajos de soldadura y corte realizados en las inmediaciones del punto donde pudo comenzar el fuego.
La investigación deberá determinar el grado de responsabilidad que pudiera corresponderles y si esas actuaciones guardan una relación causal con el incendio.
El caso vuelve a poner de relieve los riesgos asociados a la realización de trabajos capaces de generar chispas o altas temperaturas en zonas próximas a vegetación, especialmente durante periodos de prealerta o alerta por incendios forestales.






















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