
Convertir un antiguo molino en una fábrica de cultura. Esa es, en buena medida, la idea con la que Juan Francisco Padrón Rivero afronta su etapa al frente del Círculo Cultural de Telde: volver a poner en movimiento una maquinaria que ya no muele grano, pero que puede seguir generando conocimiento, música, literatura, fotografía, memoria y conciencia patrimonial.
El presidente de la histórica entidad repasó en La Alameda, el programa de análisis sociopolítico, entrevistas y tertulias de TELDEACTUALIDAD Radio Pódcast que dirige y presenta Sonia Vega, los proyectos de una asociación que quiere rejuvenecerse y abrirse a las nuevas generaciones. El programa puede escucharse a las 7.00, 13.00 y 19.00 horas en TELDEACTUALIDAD RADIO PÓDCAST hasta el próximo viernes 9 de octubre. A partir de ese día pasará a la programación habitual de la emisora digital.
Profesor jubilado de Enseñanza Secundaria y licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de La Laguna, Padrón asumió la presidencia del Círculo Cultural en marzo de 2025. También forma parte de la directiva de ADEPATEL, asociación dedicada a la defensa y divulgación del patrimonio teldense. Durante la entrevista combinó ambos ámbitos para plantear un objetivo común: acercar la cultura a la ciudadanía y conseguir que Telde conozca, valore y proteja el enorme legado que conserva.
«El Círculo sigue latiendo»
La renovación del Círculo Cultural es uno de los grandes retos de la actual Junta de Gobierno. Padrón explicó que asumió la presidencia con la intención de revitalizar una entidad con una larga trayectoria, hacerla más visible en San Gregorio, en el conjunto de Telde y también fuera del municipio.
«El Círculo Cultural de Telde sigue latiendo y va a latir mucho más», afirmó.
Esa nueva etapa se está articulando alrededor de disciplinas muy diversas. Literatura, poesía, música, entrevistas, conferencias, canto y fotografía forman parte de una programación en la que participan los diferentes colectivos vinculados a la entidad.
Pero el presidente tiene claro que rejuvenecer el Círculo exige algo más que organizar actividades: hay que incorporar a los jóvenes.
Por ese motivo, una de las estrategias pasa por estrechar la relación con colegios e institutos. La intención es que los estudiantes conozcan las actividades culturales y encuentren vías para incorporarse a ellas, ya sea mediante la música, el patrimonio, la fotografía, la lectura o las iniciativas medioambientales.
Los jóvenes, objetivo prioritario
Padrón puso varios ejemplos de esa búsqueda del relevo generacional. Las corales pueden acercarse a los pequeños grupos musicales existentes en los centros educativos; la fotografía puede atraer a jóvenes acostumbrados a utilizar diariamente la cámara de sus teléfonos móviles; y las actividades de colectivos como Turcón permiten combinar conocimiento del territorio, conciencia crítica y contacto directo con el paisaje.
También destacó la búsqueda de nuevos talentos para la Orquesta de Cámara de Valsequillo entre estudiantes de los institutos de Telde que ya tocan algún instrumento.
El planteamiento, en definitiva, consiste en que el Molino del Conde no sea únicamente la sede física de diferentes asociaciones, sino un punto de encuentro entre generaciones.
Padrón resumió esa filosofía recurriendo precisamente a los dos elementos históricamente vinculados al molino: el agua y el gofio. Si durante décadas allí se transformaba el grano gracias a la fuerza del agua, ahora propone trasladar simbólicamente ese alimento a la cultura: «Lo que hay que hacer es repartir gofio y agua otra vez a la ciudad de Telde».
Una casa común para colectivos muy diferentes
El Círculo Cultural reúne actualmente actividades y colectivos de perfiles diversos. Durante la entrevista aparecieron las corales Cantares y Amati, el colectivo fotográfico Enfoques, Turcón-Ecologistas en Acción, ADEPATEL, grupos vinculados a la lectura y la Orquesta de Cámara de Valsequillo, entre otras iniciativas.
Una de las características de la actual organización es precisamente que los colectivos están representados en la Junta de Gobierno, favoreciendo que conozcan lo que hacen los demás y puedan colaborar entre ellos.
Padrón considera que esa convivencia permite generar una especie de simbiosis: la música puede relacionarse con la fotografía, el patrimonio con las actividades divulgativas y las diferentes asociaciones pueden compartir proyectos y públicos.
Además, aseguró que el Círculo mantiene las puertas abiertas a nuevos acuerdos con colectivos vinculados a la cultura.
Música, fotografía y divulgación
La programación es prácticamente continua. Los distintos grupos utilizan el Molino del Conde para ensayos, reuniones y actividades, mientras muchas de sus propuestas salen posteriormente a otros espacios del municipio o de Gran Canaria.
Padrón destacó especialmente la capacidad de convocatoria de la música. Las actuaciones corales, explicó, movilizan no solo a los integrantes de las agrupaciones sino también a familiares y público interesado.
También puso en valor el trabajo desarrollado por Enfoques, cuyas exposiciones consiguen trascender el interior del Círculo y proyectarse hacia el entorno de San Gregorio.
En el ámbito medioambiental y divulgativo resaltó las charlas organizadas por Turcón, mientras que ADEPATEL prepara sus primeras jornadas dedicadas al patrimonio de Canarias, difundidas entre centros educativos y también en ámbitos universitarios.
Entre los proyectos musicales adelantó asimismo la intención de recuperar el Encuentro de Coros de Navidad en la iglesia de San Gregorio, después de que la edición anterior tuviera que suspenderse debido a las condiciones meteorológicas.
ADEPATEL y la defensa del patrimonio
Una parte sustancial de la entrevista estuvo dedicada a ADEPATEL, colectivo surgido con la intención de reunir a personas que ya trabajaban individualmente en diferentes vertientes de la conservación patrimonial.
Padrón explicó que el objetivo ha sido sumar conocimientos procedentes de ámbitos como la arqueología, el patrimonio industrial, la historia y otras disciplinas para construir una estructura común capaz de defender, estudiar y divulgar los bienes históricos de Telde.
Esa divulgación tiene nuevamente a los jóvenes como destinatarios prioritarios.
Para el presidente del Círculo no basta con proteger físicamente un elemento histórico. Primero hay que conseguir que la población conozca qué es, cómo funcionaba y qué significado tuvo. A partir de ese conocimiento puede surgir una mayor conciencia social sobre la necesidad de conservarlo.
Las jornadas patrimoniales constituyen precisamente uno de los primeros instrumentos diseñados para avanzar en esa dirección.
El Molino del Conde, la primera gran batalla
Si existe un proyecto que concentra buena parte de las aspiraciones de Padrón y ADEPATEL es la recuperación del Molino del Conde, también conocido como Molino Grande o Molino del Roque.
El inmueble, declarado Bien de Interés Cultural, es para Padrón mucho más que la sede del Círculo. Representa una parte de la historia económica y social de Telde, vinculada al agua, al grano, al gofio y a generaciones de personas que acudieron hasta sus instalaciones.
La aspiración es recuperar ese relato y conseguir que el edificio pueda convertirse algún día en un espacio museístico dedicado al agua y al gofio, pero con una concepción moderna y divulgativa.
Padrón explicó que ya se han producido algunos movimientos. Tras una reunión mantenida en junio con el concejal de Patrimonio, Juan Martel, y después de una inspección del Cabildo, se plantearon actuaciones relacionadas con determinados elementos del inmueble que requieren protección.
El Círculo solicitó además un estudio de la maquinaria industrial del molino, que, según señaló, ya ha sido concedido.
Otro de los pasos planteados es un estudio arqueológico de la huerta del Molino para conocer qué elementos pueden conservarse en ese espacio.
A estos trabajos se pretende sumar la elaboración de un anteproyecto arquitectónico que permita establecer una hoja de ruta para la recuperación integral del inmueble.
«Su primera lucha y trabajo es la defensa del Molino del Conde», manifestó Padrón al referirse a ADEPATEL y a la aspiración de devolver al edificio todo su valor histórico y cultural.
Una visión crítica del patrimonio de Telde
Padrón se mostró especialmente preocupado al abordar el estado general del patrimonio municipal.
A su juicio, Telde dispone de una enorme riqueza histórica, arqueológica, natural, monumental, artística, industrial y documental, pero considera que durante demasiado tiempo no se le ha dedicado la atención necesaria.
Durante la conversación mencionó diferentes bienes y enclaves para ilustrar la magnitud del patrimonio pendiente de conservación, investigación o puesta en valor. Entre ellos se refirió al propio Molino del Conde, Cuatro Puertas, las Cuevas de Silva, Tufia y diferentes inmuebles históricos.
También puso el foco en los conjuntos históricos de San Juan y San Francisco, que considera fundamentales para entender las raíces de la ciudad.
Para Padrón, caminar por estos barrios debería permitir al ciudadano reconocer y disfrutar plenamente de la historia de Telde, del mismo modo que ocurre en otras ciudades que han sabido conservar y poner en valor sus centros históricos.
Más medios para Patrimonio
Uno de los mensajes más contundentes de la entrevista fue su reclamación de más recursos y estructura técnica para la gestión del patrimonio municipal.
Padrón considera insuficientes los medios económicos destinados a esta materia y defendió la necesidad de crear una verdadera unidad especializada de Patrimonio dentro del Ayuntamiento.
Su propuesta pasa por contar con personal específicamente cualificado —historiadores, arqueólogos u otros especialistas— que pueda realizar un seguimiento continuado del estado de los bienes históricos.
Ese trabajo, argumentó, debería abarcar mucho más que edificios. Tendría que extenderse a espacios naturales, yacimientos arqueológicos, esculturas, pinturas y también al patrimonio documental.
El presidente del Círculo entiende que una ciudad con la riqueza histórica de Telde necesita planificación, personal especializado e inversión para evitar que la intervención pública se limite a actuaciones puntuales cuando el deterioro ya resulta evidente.
Cuatro Puertas, Cuevas de Silva y otros espacios pendientes
Preguntado por qué elemento patrimonial necesita una actuación más urgente, Padrón reconoció que resulta difícil elegir uno solo.
ADEPATEL ha optado por concentrar inicialmente sus esfuerzos en el Molino del Conde porque, explicó, un colectivo con recursos y tiempo limitados no puede abordar simultáneamente todos los frentes.
Sin embargo, señaló expresamente la necesidad de seguir avanzando en el yacimiento de Cuatro Puertas y llamó la atención sobre otros enclaves que considera pendientes de investigación o recuperación, entre ellos las Cuevas de Silva.
Su planteamiento es trabajar por objetivos concretos sin perder de vista el conjunto del patrimonio municipal.
San Juan y San Francisco, las raíces de la ciudad
Cuando tuvo que escoger un espacio especialmente representativo, Padrón terminó mirando hacia los barrios históricos de San Juan y San Francisco.
Su deseo, explicó, sería poder recorrer lugares como la calle León y Castillo o el barrio de San Francisco encontrándose un patrimonio perfectamente cuidado y capaz de mostrar al visitante y a las nuevas generaciones las raíces históricas de la ciudad.
No planteó esta aspiración únicamente desde su formación como profesor de Geografía e Historia, sino también desde una dimensión personal.
Son calles asociadas a su infancia y juventud y considera que muchos teldenses comparten ese sentimiento de pertenencia y el deseo de contemplarlas plenamente recuperadas.
Un balance marcado por la colaboración
Padrón valoró positivamente la etapa iniciada al frente del Círculo Cultural. Destacó especialmente la predisposición encontrada al llamar a diferentes puertas y el apoyo recibido tanto de personas como de instituciones y empresas privadas.
Pero, sobre todo, puso el acento en la colaboración interna.
Considera que el potencial ya existía dentro del Círculo, aunque en ocasiones los grupos funcionaban de manera demasiado separada. La incorporación de representantes de los diferentes colectivos a la Junta de Gobierno ha permitido que conozcan mutuamente sus proyectos y busquen fórmulas de colaboración.
Padrón cerró la entrevista agradeciendo expresamente el respaldo de los socios, de su Junta de Gobierno y de todas las personas que participan en las diferentes entidades.
«Vale la pena trabajar con gente así. Y en Telde hay muchísima gente así», concluyó.










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