
La Consejería de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, a través de los Agentes de Medio Ambiente, intervinieron 16 conejo muertos a dos personas identificadas como presuntas responsables de una actividad cinegética no autorizada en la Reserva Natural Especial de Los Marteles, en una actuación de vigilancia desarrollada el pasado 15 de agosto, víspera de la apertura del período hábil de caza en la isla.
Los hechos se produjeron alrededor de las 18:00 horas, cuando los agentes, que realizaban labores de vigilancia y policía medioambiental en este espacio natural protegido, observaron tres vehículos estacionados en una pista forestal y varios perros de caza atados a los vehículos y al arbolado. Ante la posibilidad de que se estuviera desarrollando una actividad cinegética no autorizada, establecieron un dispositivo de observación y seguimiento.
La actuación de los agentes permitió localizar posteriormente las dos mochilas y, tras inspeccionar la zona, encontrar en su interior y alrededores 16 cadáveres de conejo silvestre con evidencias de muerte reciente por causa no natural.
Ante los indicios de una presunta infracción cinegética grave relacionada con el furtivismo, los Agentes de Medio Ambiente procedieron a intervenir los animales e identificar a las dos personas, que fueron propuestas para sanción ante la Administración competente.
Un aviso claro contra el furtivismo
El Cabildo de Gran Canaria recuerda que la actividad cinegética debe desarrollarse dentro de los períodos, condiciones y espacios autorizados, y advierte de que las prácticas ilegales serán objeto de vigilancia y persecución por parte de los servicios de inspección medioambiental.
La institución insular subraya que estas actuaciones no se dirigen contra el colectivo de cazadores que desarrolla su actividad de forma legal y responsable, sino contra aquellas personas que incumplen deliberadamente la normativa y ponen en riesgo la conservación de la fauna y los espacios naturales protegidos.
En este sentido, el consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, recuerda que “este tipo de infracciones en materia cinegética pueden conllevar sanciones económicas de hasta 600 euros, la retirada de la licencia de caza y un año de inhabilitación para ejercer la actividad cinegética, de acuerdo con el régimen sancionador aplicable”.
La intervención realizada en Los Marteles pone de manifiesto la importancia de la labor de los Agentes de Medio Ambiente como cuerpo de vigilancia y policía medioambiental, especialmente en espacios naturales protegidos y durante los períodos de especial sensibilidad para la conservación de la fauna.
El Cabildo mantendrá los dispositivos de vigilancia destinados a detectar y prevenir prácticas cinegéticas ilegales y hace un llamamiento a la colaboración ciudadana para preservar la fauna silvestre y garantizar que la actividad cinegética se desarrolle de acuerdo con la normativa.
“La caza legal es compatible con la conservación de la naturaleza; el furtivismo, no”, concluye García Brink.










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