Aarón Sosa, psicólogo y defensor del menor de UD Telde, junto al presidente Morales / Foto: Juan Antonio HernándezUn jugador llega a un partido sin desayunar. Otro aparece con una bebida energética. Un tercero lleva varias jornadas en el banquillo y empieza a preguntarse si quiere seguir jugando y quien necesita ayuda con los estudios. Son algunas de las situaciones sobre las que Unión Deportiva Telde quiere actuar con el proyecto 360 que presentó este lunes a los padres de los futbolistas de la base como una forma de acompañar al jugador también fuera de lo que ocurre con el balón.
La iniciativa fue adelantada por el presidente del club, Juan Francisco Morales, ante los socios en julio y esta vez ha profundizado sobre ella en una reunión abierta en El Hornillo. Aarón Sosa, responsable del área de psicología deportiva, llevó el peso de una exposición en la que desgranó las distintas líneas del proyecto, mientras que el nutricionista Juan Luis Rodríguez explicó el trabajo previsto en materia de alimentación. Salud y educación serán los primeros ámbitos sobre los que comenzará a desarrollarse un programa que aspira a conectar el trabajo de jugadores, entrenadores, familias y profesionales.
Eduardo Cruz explicó que el trabajo nutricional buscará que los jugadores aprendan progresivamente a gestionar su propia alimentación. El objetivo pasa por que sepan qué les conviene antes y después de entrenar o competir y comprendan la relación entre descanso, energía y prevención de lesiones. Las pautas se adaptarán a cada caso, desde menores con celiaquía o diabetes hasta equipos que juegan a primera hora de la mañana o al mediodía.
Cruz pidió a las familias que refuercen en casa las pautas trabajadas con los jugadores. El club ha detectado, sobre todo en cadetes y juveniles, futbolistas que llegan a competir sin desayunar o que consumen bebidas energéticas antes de los partidos. El seguimiento combinará recomendaciones generales con atención individualizada cuando aparezcan necesidades concretas.
Aarón Sosa, por su parte, explicó que el trabajo psicológico variará según la edad de los jugadores. En las categorías inferiores se centrará principalmente en las familias y los entrenadores, mientras que desde cadetes se incorporarán también sesiones grupales e individuales con los futbolistas. El psicólogo y defensor del menor anunció que centrará parte del trabajo de la temporada en la confianza, el miedo al error, la frustración, los cambios de rol y la cohesión de los grupos.
Sosa dedicará el primer mes y medio a evaluar cada grupo mediante talleres, dinámicas y cuestionarios. "Queremos testear al grupo y ver cuáles son las fortalezas y las debilidades de cada equipo. Cuando detectemos eso, implementaremos un plan de trabajo y acompañaremos a los entrenadores para llevarlo a cabo a través del asesoramiento y del diseño de tareas", explicó.
A partir de ese seguimiento quiere crear un perfil de desarrollo evolutivo de cada jugador que amplíe la valoración técnica y física. El documento recogerá cómo se relaciona con sus compañeros, cómo gestiona sus emociones, cómo integra a quienes llegan al grupo y cómo responde ante situaciones como una suplencia continuada o la pérdida de protagonismo. "Si enseñamos a manejar también esas pérdidas deportivas, estaremos formando al jugador en muchas más áreas", señaló.
Lo quiere Sosa es que el club conozca mejor a sus propios jugadores para que los saltos de categorías permitan mirar primero a la cantera. "Estamos en una ciudad de más de 100.000 habitantes", recordó antes de plantear un trabajo a largo plazo que exigirá muchas horas junto a los entrenadores y al equipo técnico. Sy intención pasa, por lo anunciado, por seguir la evolución de los futbolistas durante su formación y aprovechar ese conocimiento cuando llegue el momento de cubrir necesidades en categorías superiores.
En este sentido, el psicólogo aseguró que al cierre de la pasada temporada pasó un cuestionario a los entrenadores para conocer las necesidades que encontraban en el día a día. Las respuestas señalaron la confianza, el miedo al error, la comunicación, las expectativas, la gestión emocional y la atención a otros ámbitos fuera del deporte. A partir de ese diagnóstico, el club establecerá prioridades diferentes para cada equipo y adaptará el trabajo a las características de cada grupo.
Sosa aplicará al apoyo académico la misma fórmula de diagnóstico y seguimiento que plantea para los equipos. Junto a los profesores, entrevistará y pasará cuestionarios a los jugadores que acudan a las clases de apoyo para conocer sus hábitos de estudio, las habilidades que ya dominan y aquellas que necesitan reforzar. Después compartirán las conclusiones con el menor y su familia. "Queremos que sean espacios de aprovechamiento real y autoconocimiento", explicó.
Explicó que esa información le servirá también para ajustar el trabajo de los técnicos. "No todos los niños tienen el mismo umbral de atención ni aprenden igual. En la medida en que sepamos cuáles son sus necesidades educativas, podremos adaptar el entorno deportivo para que puedan sacarle el máximo rendimiento posible" señaló. El plan del programa es que se vayan concretando las medidas durante la temporada a partir de las necesidades que aparezcan.
El programa combinará talleres, sesiones individuales, clases de apoyo, infografías y vídeos breves para desarrollar el proyecto durante el curso. También abrió la puerta a que los padres señalen carencias, propongan mejoras o adviertan de aspectos que consideren alejados de lo planteado inicialmente. "No tenemos una caja cerrada. Queremos que todos seamos partícipes de ir haciendo crecer esto, pero no por una cuestión de cantidad, sino de calidad", explicó.
Sosa resumió esa filosofía en una idea: "Prevenir antes de intervenir". El club prevé incorporar más adelante formaciones con profesionales sanitarios para familias, entrenadores y jugadores sobre primeros auxilios, cuidado de los pies, hábitos saludables y prevención de lesiones. El proyecto 360 buscará además apoyarse en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), la Universidad del Atlántico Medio (UNAM), la Universidad de La Laguna (ULL) y el Proyecto Ganar, además de abrir el club a estudiantes y profesionales en formación que desarrollen su actividad bajo la tutela de personal cualificado.
La UD Telde incorporará además esta temporada la figura del Delegado del Menor, que asumirá tareas de prevención y concienciación y servirá como punto de contacto para las familias ante situaciones que puedan afectar a los jugadores. Sosa explicó que el club ofrecerá formación para identificar conductas de riesgo en gradas, banquillos y otros entornos vinculados a la competición y que, cuando la gravedad de los hechos lo requiera, coordinará la respuesta con organismos como la Policía Nacional o la Fiscalía de Menores. "El principal objetivo es promover entornos seguros", resumió.
Claves del proyecto 360
Psicología deportiva. Trabajo sobre confianza, miedo al error, gestión emocional, cambios de rol, convivencia y cohesión de los equipos, con intervenciones grupales o individuales según la edad y las necesidades de cada jugador.
Nutrición. Educación alimentaria, hábitos saludables, pautas antes y después de entrenamientos y partidos, recuperación y prevención, con adaptación a situaciones particulares y participación de las familias.
Fisioterapia. Atención de molestias, recuperación y rehabilitación de lesiones, prevención y acompañamiento para una vuelta segura al terreno de juego.
Apoyo educativo. Clases de refuerzo, análisis de hábitos y técnicas de estudio, seguimiento académico y adaptación del entorno deportivo a las distintas necesidades de aprendizaje.
Protección del menor. El Delegado del Menor trabajará en prevención, concienciación, detección de situaciones de riesgo, atención a las familias y creación de entornos seguros.
Trabajo coordinado. Las distintas áreas compartirán información y podrán intervenir conjuntamente cuando una misma situación afecte a la salud, el rendimiento deportivo, los estudios o el bienestar del jugador.
Formación y participación. El programa contempla microtalleres de 15 a 20 minutos, vídeos breves, infografías, sesiones con las familias, trabajo con entrenadores y vestuarios, intervenciones individuales y herramientas de seguimiento como encuestas y el buzón 360.
Colaboraciones externas. La UD Telde plantea apoyarse en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), la Universidad del Atlántico Medio (UNAM), la Universidad de La Laguna (ULL) y el Proyecto Ganar, además de facilitar experiencias formativas supervisadas dentro del propio proyecto.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.200