El incendio ya no amenazaba las viviendas, pero para Juan Antonio Peña la experiencia dejó una tarea pendiente: preparar todavía mejor a quienes viven en una de las zonas de Telde más castigadas por el fuego. El alcalde ha anunciado que el Ayuntamiento organizará jornadas informativas y simulacros de emergencia con los vecinos de Cazadores, una propuesta surgida durante el propio operativo y que el mandatario aceptó de inmediato tras comprobar las dificultades que entraña una evacuación en este entorno rural.
Peña realizó este balance en una entrevista concedida este martes al programa Más de Uno Canarias, de Onda Cero, después de una jornada en la que el incendio mantuvo en vilo a la cumbre teldense, obligó a desalojar preventivamente a varios vecinos y movilizó un amplio dispositivo terrestre y aéreo.
El alcalde reconoció que durante determinados momentos de la tarde la situación llegó a ser preocupante. La meteorología era desfavorable y uno de los principales temores de los responsables del operativo era que el incendio progresara barranco arriba hacia la Caldera de los Marteles, un escenario que podía complicar considerablemente la emergencia.
Peña recordó que Cazadores es un territorio especialmente castigado por los incendios y explicó que recibió la alerta mientras participaba en un acto. A partir de entonces, aseguró, trató de transmitir un mensaje que combinara «serenidad» con «responsabilidad y firmeza».
La rápida actuación de los medios permitió contener la evolución del fuego y evitar daños personales y materiales. El alcalde agradeció expresamente el trabajo de los servicios de seguridad y emergencias, la respuesta de los vecinos y la labor de los medios de comunicación para trasladar información inmediata durante el operativo.
Peña situó las evacuaciones como el episodio más difícil que personalmente tuvo que afrontar durante la emergencia. Muchas de las viviendas de Cazadores y Cuevas Blancas están aisladas y entre sus ocupantes había personas mayores que vivían solas y que tenían animales a su cargo.
Algunos residentes, conscientes de la proximidad del incendio, ya tenían preparada su medicación, documentación, cartera y teléfono móvil por si recibían la orden de abandonar sus casas. Otros se resistieron inicialmente a marcharse.
Uno de los principales motivos de esa resistencia, según relató el alcalde, era el miedo a dejar atrás a sus animales. Perros, gatos e incluso cabras forman parte de la vida cotidiana y de la compañía de muchas de estas personas.
El Ayuntamiento garantizó que también podrían ser evacuados los animales. Los equipos realizaron además una revisión por la zona para comprobar viviendas que aparentemente estaban desocupadas o se utilizaban como segunda residencia y asegurarse de que no quedaban animales encerrados o amarrados.
La evacuación preventiva de Cuevas Blancas no respondió únicamente a la posibilidad de que las llamas alcanzaran directamente las viviendas. Peña explicó que existe una sola carretera de entrada y salida y que el fuego estaba cruzando la vía. El riesgo era, por tanto, que los residentes quedaran aislados aunque sus casas no llegaran a verse afectadas.
La complicada orografía, con viviendas situadas en vertientes de barranco, podía hacer prácticamente imposible una evacuación posterior si el incendio terminaba cortando definitivamente el único acceso disponible.
Entre los episodios que más impresionaron al alcalde figura el de una mujer que contemplaba desde la distancia cómo el incendio avanzaba en dirección a su vivienda sin poder acceder hasta ella. Peña recordó que la mujer veía aquella casa como el resultado del esfuerzo de sus padres y temía que las llamas terminaran destruyéndola. En ese momento, la Unidad de Drones de la Policía Local de Telde realizó un vuelo sobre el inmueble para comprobar su situación y poder transmitirle tranquilidad.
El alcalde puso este episodio como ejemplo de esos trabajos que pasan inadvertidos durante una gran emergencia pero que resultan importantes para las personas directamente afectadas.
Simulacros para preparar a la población
Una de las principales conclusiones que el Ayuntamiento extrae del incendio será precisamente mejorar la preparación de los residentes.
Peña reveló que durante una conversación con el director técnico del operativo surgió la propuesta de organizar en Cazadores una jornada informativa con los vecinos y realizar simulacros de emergencia, teniendo en cuenta la recurrencia de incendios en la zona.
La respuesta del alcalde fue inmediata: «Reto aceptado». El Ayuntamiento trabajará ahora para desarrollar esos ensayos y proporcionar a la población conocimientos sobre cómo debe actuar ante un incendio, qué debe preparar para una eventual evacuación y cuáles son las vías y procedimientos establecidos.
El mandatario recordó que la zona ya dispone de medidas preventivas, como depósitos instalados por el Cabildo de Gran Canaria e hidrantes, pero considera necesario añadir a esos recursos una mayor preparación ciudadana.
Reivindica más medios durante todo el año
Peña aprovechó la entrevista para defender la profesionalidad de los equipos que intervinieron y reclamar que los servicios de seguridad y emergencias sean escuchados y dotados adecuadamente durante todo el año y no únicamente cuando se produce un incendio.
El alcalde vinculó la rápida respuesta del lunes con las prácticas, ensayos y preparación previa de los profesionales, además de la coordinación entre las diferentes administraciones.
Destacó en este sentido la colaboración entre Ayuntamiento de Telde, Cabildo de Gran Canaria, Gobierno de Canarias y Gobierno de España, defendiendo que ante una emergencia debe primar la coordinación institucional por encima de las diferencias políticas.
Peña pide conocer las causas de los incendios
El alcalde introdujo además una reflexión sobre lo que sucede después de apagar un fuego. A su juicio, la información pública no debería terminar cuando se da por extinguida una emergencia. Peña reclamó que, una vez concluyan las investigaciones, se comuniquen a la ciudadanía las causas de los incendios y, cuando proceda, las responsabilidades determinadas por los organismos competentes.
Como ejemplo recordó el anterior episodio registrado este verano en Cazadores, cuando llegaron a detectarse siete focos. Según explicó durante la entrevista, existía un tendido eléctrico en el suelo y algunos de esos focos aparecieron bajo él, pero lamentó no haber recibido posteriormente información concluyente sobre la investigación.
«La ciudadanía merece esa transparencia», sostuvo el alcalde, que considera necesario conocer por dónde avanzan las investigaciones y qué causas se determinan, en lugar de pasar página una vez finalizadas las labores de extinción.
Una respuesta ciudadana “ejemplar”
Otro aspecto especialmente destacado por Peña fue el comportamiento de los residentes y de quienes habitualmente transitan por la zona. Durante la emergencia se pidió expresamente no circular por las carreteras afectadas y evitar acercarse al incendio para permitir el trabajo de los equipos.
Según el alcalde, la respuesta fue ejemplar y prácticamente nadie acudió al lugar por curiosidad, facilitando así la circulación de los vehículos de emergencia. Para Peña, esa actitud demuestra una evolución importante en la forma en la que la ciudadanía responde ante este tipo de situaciones.
El incendio deja así, además del susto, varias conclusiones para el Ayuntamiento: mejorar la preparación de la población de Cazadores, realizar simulacros, continuar reforzando los recursos de emergencia y exigir que las investigaciones sobre el origen de los fuegos también lleguen hasta el final y sean conocidas públicamente.




















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