Gran Canaria ha alcanzado un punto en el que el incremento constante de visitantes y camas alojativas no puede continuar siendo la única medida del éxito turístico. Así lo sostiene Marino Alduán Guerra, director general del Gabinete del Presidente del Cabildo, quien defiende que la Isla debe gestionar mejor la oferta existente, repartir con mayor justicia la riqueza generada y proteger el territorio y los servicios públicos.
“Tenemos que gestionar mejor lo que hay, pero no podemos seguir creciendo en oferta turística”, afirmó Alduán durante una amplia entrevista concedida a La Alameda, el programa radiofónico de análisis sociopolítico, entrevistas y tertulias de TELDEACTUALIDAD RADIO PÓDCAST, dirigido y presentado por Sonia Vega. El programa puede escucharse a las 8.00, 12.00, 17.00 y 21.00 horas en TELDEACTUALIDAD RADIO PÓDCAST hasta el próximo viernes 11 de septiembre. A partir de ese día pasará a la programación habitual de la emisora digital.
El histórico dirigente nacionalista abordó la pobreza y las desigualdades sociales, las consecuencias del actual modelo turístico, la remodelación del Estadio de Gran Canaria, los grandes proyectos insulares, la situación de la escuela canaria y su futuro político a partir de 2027.
También se pronunció sobre la convivencia entre los consejeros que permanecen en Nueva Canarias y quienes han pasado a formar parte de Primero Canarias. Pese a las diferencias surgidas, Alduán aseguró que prevalecen el sentido común y la voluntad de garantizar la estabilidad del gobierno insular.
Una extensa trayectoria política y académica
Nacido en 1951 en Santa María de Guía e hijo de padre vasco y madre canaria, Marino Alduán ha desarrollado una larga trayectoria vinculada a la política, la enseñanza y el nacionalismo canario.
Es licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y fue decano de la Facultad de Formación del Profesorado de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria entre 2009 y 2016.
Su actividad política comenzó durante los años setenta, coincidiendo con los últimos años de la dictadura y el comienzo de la transición democrática. Desde entonces ha permanecido vinculado a organizaciones nacionalistas y a movimientos relacionados con la defensa de la educación pública y la cultura canaria.
En la actualidad ocupa la Dirección General del Gabinete del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, una responsabilidad desde la que participa en el seguimiento y la coordinación de algunos de los principales proyectos de la institución insular.
El empleo como primera herramienta contra la pobreza
Alduán considera que la reducción de la pobreza y de las desigualdades debe constituir uno de los principales objetivos de cualquier gobierno progresista.
El representante insular señaló que el empleo es una herramienta fundamental para disminuir la brecha social. En este sentido, destacó la evolución de la ocupación en Gran Canaria, especialmente entre las mujeres y la población joven.
Según los datos expuestos por Alduán durante la entrevista, el empleo femenino ha aumentado de manera importante y el desempleo juvenil se ha reducido considerablemente. Sin embargo, advirtió de que la creación de puestos de trabajo no resulta suficiente cuando los salarios y las condiciones laborales no permiten afrontar el coste de la vivienda y de los productos básicos.
A su juicio, el Cabildo ha tratado de acompañar las políticas de empleo con un incremento de las ayudas de emergencia y de los recursos destinados a las personas dependientes.
Alduán aseguró que las ayudas destinadas a garantizar la cobertura de las necesidades básicas se han triplicado y que también han aumentado los centros de atención a la dependencia, especialmente relevantes para personas mayores con ingresos reducidos.
“El empleo es un elemento fundamental para reducir las desigualdades”, afirmó antes de insistir en que las administraciones deben evitar que cualquier persona quede privada de sus derechos y necesidades más elementales.
Un presupuesto orientado a las políticas sociales
El director general del Gabinete de la Presidencia indicó que el Cabildo dispone de un presupuesto cercano a los 1.000 millones de euros y sostuvo que alrededor del 65% se destina directa o indirectamente a políticas sociales y mecanismos de redistribución.
Alduán entiende que la institución insular debe ejercer un papel de liderazgo, tanto mediante su presupuesto como pronunciándose públicamente contra las grandes diferencias existentes entre los sectores sociales.
“No nos podemos conformar con que haya un 10% que ingrese más de 80.000 euros al año y un 30% que gane menos de 20.000”, señaló.
En su opinión, el problema no puede resolverse únicamente desde el Cabildo. Los ayuntamientos, el Gobierno de Canarias, el Estado y el empresariado deben asumir también su parte de responsabilidad.
La redistribución, explicó, debe producirse a través de mejores salarios, convenios colectivos más justos y un sistema fiscal en el que quienes obtienen mayores beneficios contribuyan en mayor medida al sostenimiento de los servicios públicos.
Récord turístico sin un reparto suficiente
Marino Alduán centró una parte importante de su intervención en la contradicción que, a su juicio, existe entre los buenos datos turísticos y las dificultades económicas que continúan padeciendo miles de familias.
Canarias registra niveles históricos de ocupación y de ingresos vinculados al turismo, pero esa riqueza no siempre termina llegando a los trabajadores y al conjunto de la ciudadanía.
“Tenemos datos de ocupación turística como nunca y niveles de ingresos turísticos como nunca, pero no se está garantizando la redistribución”, advirtió.
Alduán considera que existen dos mecanismos principales para corregir esta situación. El primero pasa por mejorar los convenios colectivos, los salarios y las condiciones laborales de las personas que trabajan directa o indirectamente en la actividad turística.
El segundo consiste en reforzar la redistribución mediante los impuestos. En este punto defendió que los sectores económicos que están aumentando considerablemente sus beneficios deben asumir una mayor contribución.
“Hay que convencer a ese 10% que está incrementando sus ingresos de que tiene que repartir”, sostuvo. De lo contrario, añadió, continuará ampliándose la distancia entre quienes se benefician del crecimiento económico y quienes no logran mejorar sus condiciones de vida.
Empleos que han dejado de resultar atractivos
Alduán alertó también de las dificultades de numerosas empresas para encontrar trabajadores dispuestos a ocupar determinados empleos turísticos.
A su juicio, esta situación no responde a una falta de voluntad para trabajar, sino a unas condiciones laborales que han dejado de resultar atractivas debido a los salarios, los horarios y, especialmente, al elevado precio de la vivienda.
El responsable insular considera que mejorar las condiciones de las plantillas beneficia también a las empresas, porque repercute directamente en la calidad del servicio prestado.
“Unos empleados y empleadas a gusto mejoran la calidad del servicio”, resumió.
También valoró positivamente las políticas de bonificación del transporte público, aunque señaló que el acceso a una vivienda asequible continúa siendo uno de los principales obstáculos para numerosos trabajadores.
“Canarias tiene un límite”
Las movilizaciones ciudadanas desarrolladas bajo el lema Canarias tiene un límite también estuvieron presentes en la conversación.
Alduán aseguró que estas protestas han tenido repercusión en la orientación política del Cabildo y destacó especialmente el intento de limitar, mediante la planificación territorial, el crecimiento de la oferta alojativa.
“En el caso de Gran Canaria estamos alcanzando el límite”, afirmó.
El dirigente nacionalista enumeró algunos de los efectos asociados al crecimiento turístico: ocupación del territorio, mayor consumo energético, presión sobre los recursos hídricos, intervención sobre la costa, incremento del tráfico y utilización de servicios públicos como la sanidad o la educación.
“No podemos seguir creciendo porque significa ocupación del territorio, impacto energético, uso del agua y presión sobre los servicios públicos”, manifestó.
Alduán explicó que el Plan Insular de Ordenación había introducido límites al crecimiento de nuevas instalaciones turísticas. Sin embargo, varios recursos judiciales planteados por sectores empresariales afectaron a su aplicación.
El Cabildo ha recurrido las resoluciones judiciales al considerar que contienen errores y que pueden perjudicar al conjunto de la Isla. Alduán confía en que las alegaciones presentadas permitan recuperar plenamente una planificación destinada a frenar la expansión alojativa.
Respaldo a la remodelación del Estadio de Gran Canaria
Uno de los asuntos más controvertidos de la entrevista fue la remodelación del Estadio de Gran Canaria, cuyo presupuesto supera los 230 millones de euros.
Colectivos sociales y sindicales han reclamado un debate público más amplio sobre la conveniencia y las dimensiones de la inversión. Entre ellos figura el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de Canarias, organización de la que Alduán fue fundador.
El director general reconoció que una cifra de esta magnitud puede provocar desconcierto cuando se compara con las necesidades sociales pendientes. Pese a ello, afirmó que, después de conocer el proyecto y sus objetivos, respalda la decisión del gobierno insular.
“Entiendo que una inversión de estas cantidades pueda generar incertidumbre, pero creo que la decisión del Cabildo es conveniente”, indicó.
Alduán justificó su apoyo mediante tres argumentos principales: el efecto transformador de la obra, el carácter polivalente de la futura instalación y su capacidad para generar actividad económica.
Un elemento tractor para la Isla
En primer lugar, considera que una infraestructura de esta dimensión y calidad arquitectónica puede actuar como un elemento tractor para otras inversiones y contribuir a transformar el entorno urbano.
Alduán recordó que muchas de las grandes infraestructuras que actualmente forman parte de la vida económica y cultural de Gran Canaria fueron cuestionadas durante su planificación.
Las presas, el aeropuerto, el puerto, el Auditorio Alfredo Kraus y otras grandes actuaciones insulares generaron dudas y rechazo antes de ejecutarse. Para el entrevistado, ese debate es legítimo y constituye una muestra de vitalidad democrática.
Sin embargo, sostiene que Gran Canaria necesita contar en el siglo XXI con nuevos referentes arquitectónicos y urbanísticos capaces de proyectar la Isla en el exterior.
Durante la entrevista utilizó ejemplos como Bilbao o la Ópera de Sídney para explicar cómo determinadas construcciones pueden convertirse en símbolos y polos de atracción cultural, económica y turística.
Más que un recinto deportivo
El segundo argumento es el carácter polivalente del futuro estadio. Alduán insistió en que la remodelación no debe analizarse únicamente desde una perspectiva futbolística.
La instalación está concebida para albergar acontecimientos deportivos, conciertos, festivales, congresos, actividades culturales y convocatorias internacionales.
“Va a ser un centro polivalente con actividad cultural, económica, social y, por supuesto, deportiva”, explicó.
A su juicio, Gran Canaria necesita equipamientos modernos para competir como sede de grandes acontecimientos con ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao.
También advirtió de que determinados festivales musicales o encuentros internacionales no podrán mantenerse ni crecer si la Isla carece de instalaciones adaptadas a las nuevas necesidades técnicas y de aforo.
Generación de actividad económica
La tercera razón es la capacidad del proyecto para movilizar a empresas y profesionales. Alduán entiende que una obra de estas características permitirá activar distintos sectores económicos y mostrar la capacidad técnica existente en Gran Canaria.
El dirigente nacionalista confía en que las empresas y profesionales de la Isla puedan participar en una actuación que aspira a convertirse en una referencia internacional.
Asimismo, señaló que el Cabildo buscará la colaboración de otras administraciones para que la inversión no recaiga exclusivamente sobre la institución insular.
Alduán se mostró convencido de que el respaldo social aumentará a medida que avance la actuación y la ciudadanía pueda apreciar sus posibilidades deportivas, culturales y económicas.
“No ha sido un proyecto secreto”
Ante las críticas por la supuesta falta de participación ciudadana, Alduán defendió que el proyecto ha sido debatido durante aproximadamente un año en el ámbito institucional y profesional.
Recordó que fue sometido a la consideración de la corporación insular y aseguró que recibió el respaldo unánime de los 29 consejeros.
También destacó la participación de colegios profesionales de arquitectos, economistas e ingenieros en diferentes etapas de la evaluación y selección de las propuestas.
“No ha sido un proyecto secreto ni manejado a espaldas de la sociedad”, afirmó.
Aun así, admitió que el debate podría haberse abierto a un mayor número de colectivos sociales. Esa posibilidad, señaló, no invalida el proceso desarrollado ni los acuerdos adoptados públicamente por el pleno del Cabildo.
Diez grandes proyectos y más de 2.000 millones
Alduán pidió que la inversión en el Estadio de Gran Canaria no sea analizada de manera aislada. Según explicó, el Cabildo trabaja en una decena de grandes proyectos que, en conjunto, superan los 2.000 millones de euros.
Entre ellos mencionó el Salto de Chira, una actuación que considera esencial para avanzar en el almacenamiento energético, la descarbonización y la gestión del agua en diferentes cuencas de la Isla.
También citó el futuro Museo de Bellas Artes de Gran Canaria en el antiguo Hospital de San Martín, la remodelación de Infecar, la construcción de un nuevo pabellón y la transformación del antiguo psiquiátrico en un gran centro sociosanitario con 280 plazas residenciales.
A estas actuaciones sumó los proyectos relacionados con las energías renovables, la eólica marina, la defensa del patrimonio histórico y natural y el futuro tren de Gran Canaria.
Para Alduán, el conjunto representa una estrategia de diversificación que combina infraestructuras, políticas sociales, cultura, movilidad, energía y protección del territorio.
La escuela como espacio de identidad
La conversación se trasladó posteriormente a la educación, uno de los ámbitos más vinculados a la trayectoria profesional y sindical de Marino Alduán.
El entrevistado expresó su preocupación por la pérdida de presencia de la cultura y de la identidad canaria dentro del sistema educativo.
A su juicio, la escuela debe contribuir a que el alumnado conozca el habla, la literatura, la historia, el patrimonio, las artes y las tradiciones del Archipiélago.
Alduán recordó el movimiento de renovación educativa surgido durante los años setenta y ochenta, coincidiendo con la recuperación de las libertades democráticas.
Aquella etapa permitió el nacimiento de sindicatos, partidos políticos, universidades críticas y propuestas pedagógicas que entendían la educación como una herramienta para construir comunidad.
“La escuela canaria es imprescindible para difundir cultura, compartir sentimientos y garantizar el arraigo”, defendió.
Defensa del habla canaria
El antiguo decano universitario reivindicó también el valor del habla canaria y lamentó que algunas de sus características sean corregidas o consideradas menos válidas que las formas utilizadas en otros territorios.Alduán puso como ejemplo el uso de “ustedes” y de las formas verbales propias del español hablado en Canarias.
Defender estas características, explicó, no implica despreciar otras variantes lingüísticas, sino conservar una riqueza que pertenece también al conjunto del idioma.
“Perdemos identidad si nuestra forma de hablar no se valora y se mantiene”, afirmó.
La misma reflexión se extiende, según Alduán, a la producción pictórica, literaria, museística y etnográfica de Canarias.
Una herramienta para integrar
El dirigente nacionalista rechazó que la defensa de la identidad canaria sea incompatible con la integración de quienes llegan desde otros países.
Al contrario, considera que la escuela debe respetar la cultura de origen de cada alumno y, al mismo tiempo, proporcionar un espacio común de convivencia mediante el conocimiento de la sociedad canaria.
“La escuela integra a un niño mauritano, a una niña senegalesa o a un menor sudamericano con un niño de Telde, Melenara o Fagagesto”, ejemplificó.
Alduán defendió un concepto abierto de la identidad, construido desde el diálogo y no desde la exclusión. Frente a la uniformidad, reclamó que cada territorio pueda conservar y compartir sus particularidades.
También criticó la falta de sensibilidad que, a su juicio, muestran los grandes partidos estatales ante esta cuestión.
Un nacionalismo sin supremacías
Preguntado por su futuro político a partir de 2027, Marino Alduán descartó abandonar sus convicciones o retirarse de la defensa de sus ideas.
Su intención es continuar como militante de la democracia, el antifascismo y el nacionalismo canario.
“Seguiré siendo un militante democrático, antifascista y nacionalista convencido”, respondió.
Aclaró, sin embargo, que su nacionalismo no parte de ninguna idea de superioridad ni pretende negar otras culturas. Se definió como un nacionalista abierto al mundo, partidario del diálogo con América, Europa y África.
Alduán reivindicó la posibilidad de valorar a los autores y creadores canarios al mismo tiempo que se disfruta de la literatura y la cultura producida en otros territorios.
“No somos el ombligo del mundo, pero tenemos tesoros que no queremos que sean sepultados”, manifestó.
Su visión sitúa a Canarias como un territorio atlántico con identidad propia, históricamente relacionado con América, integrado en Europa y obligado a reforzar sus vínculos con África.
La ruptura nacionalista no afecta al Cabildo
La entrevista abordó igualmente el ambiente existente en el gobierno insular después de que varios dirigentes abandonaran Nueva Canarias para integrarse en Primero Canarias.
Alduán recurrió a la imagen de un divorcio para describir la situación. “Después de un divorcio hay que arreglar papeles e intentar que nadie se quede con todo”, ironizó.
Pese a las diferencias políticas, afirmó que existe sentido común entre los consejeros y que todos han colocado la gobernabilidad de Gran Canaria por encima de los intereses partidistas.
Según aseguró, la ruptura no ha paralizado los proyectos ni ha generado una crisis visible dentro de la institución.
Alduán destacó especialmente el papel del presidente del Cabildo, Antonio Morales, para coordinar sensibilidades y mantener la estabilidad del equipo.
“No se nota ni la marejada del Pino; la marea no está llegando a Bravo Murillo”, expresó gráficamente.
El responsable insular considera fundamental mantener esa estabilidad para garantizar la continuidad de las inversiones y de los proyectos estratégicos actualmente en marcha.
Recuerdo a la familia Lezcano
La entrevista concluyó con un recuerdo a Francisco Lezcano, cuyo fallecimiento se había conocido ese mismo día, y con un mensaje de afecto dirigido a toda su familia.
Marino Alduán destacó la aportación de los Lezcano a la cultura, el teatro, la literatura, la educación y el ajedrez en Canarias.
El invitado cerró su participación felicitando al equipo de La Alameda y deseando éxito a la nueva etapa radiofónica de TELDEACTUALIDAD.











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