
M.V.R. no pudo verlo con claridad, pero sí escuchó su voz al otro lado del muro. La vecina, que reside justo enfrente de la casa incendiada de la calle Tabaibal, permaneció hablando con el hombre atrapado y dándole ánimos mientras esperaba la llegada de los servicios de emergencia.
Ella ha ampliado a TELDEACTUALIDAD el relato de los angustiosos momentos vividos poco después de la una de la madrugada de este domingo. La residente ha querido precisar que no intentó acceder físicamente al inmueble, sino que mantuvo el contacto verbal con el afectado a través de uno de los huecos existentes en las puertas tapiadas.
«Yo solo estuve hablando con él a través de lo tapiado, dándole ánimos hasta que llegaran los bomberos», explicó.
Según su testimonio, fue la última persona que escuchó la voz del hombre antes de que el incendio, que describió como «muy agresivo», se propagara por el interior de la vivienda abandonada.
Otro vecino acudió con una manta mojada
Mientras ella trataba de tranquilizar al afectado desde la fachada, otro vecino buscó una posibilidad de acceso por la parte trasera de la propiedad.
El hombre se aproximó con una manta mojada e intentó entrar en la vivienda para auxiliar a la víctima. Sin embargo, la elevada concentración de humo y la intensidad de las llamas le impidieron avanzar.
«Otro vecino ayudó más que yo. Fue por la parte de atrás con una manta mojada, pero no pudo acceder por el humo y el fuego», relató M.V.
Los dos intentos se produjeron antes de la llegada de los equipos de emergencia. Desde puntos diferentes del inmueble, ambos vecinos trataron de mantener con vida la esperanza de un rescate, pero el fuego avanzó con enorme rapidez.
Una conversación al otro lado del muro
M.V. permaneció junto al tapiado hablando con el hombre. El afectado se encontraba en la zona interior próxima a uno de los muros y no conseguía encontrar una salida.
«El pobre se quedó allí. Yo hablé con él a través del muro y no logró salir», manifestó la residente.
La vecina trató de que mantuviera la calma y continuó dándole ánimos mientras aguardaba la llegada de los bomberos. El humo y las llamas impedían cualquier intervención desde el exterior sin poner también en grave peligro a quienes intentaban ayudar.
El hombre dejó finalmente de responder. Para la residente, aquellos instantes y esa última conversación se han convertido en la parte más dolorosa de una madrugada que difícilmente podrá olvidar.
Reconocimiento a la rapidez de los bomberos
La vecina quiso destacar expresamente la rapidez con la que acudieron los efectivos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria. «No tardaron nada. De diez», afirmó a este periódico digital al valorar la respuesta de los bomberos.
Insistió en que el fatal desenlace no se debió a una demora de los recursos movilizados. A su juicio, el factor determinante fue la extraordinaria violencia del incendio y la rapidez con la que las llamas envolvieron el espacio donde se encontraba el hombre.
Cuando los bomberos llegaron, el fuego presentaba una gran intensidad. Los efectivos iniciaron inmediatamente las labores de extinción y accedieron al interior del inmueble, donde localizaron a la víctima.
El 112 recibió la alerta a la 1.08 horas
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias recibió la alerta a la 1.08 horas. La llamada informaba de un incendio declarado en una vivienda de la calle El Tabaibal, vía que comunica los núcleos de Las Remudas y San Antonio.
Después de clasificar la emergencia y concretar su ubicación, el 112 activó al Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, al Servicio de Urgencias Canario, a la Policía Local de Telde y a la Policía Nacional.
Los bomberos extinguieron las llamas y confirmaron la localización de una persona en el interior del inmueble.
El dispositivo sanitario movilizado estuvo compuesto por una ambulancia medicalizada y otra sanitarizada. A su llegada, el personal del Servicio de Urgencias Canario confirmó el fallecimiento del afectado, un hombre cuya identidad todavía no ha sido comunicada oficialmente.
La Policía Local colaboró con el resto de los servicios actuantes, mientras que la Policía Nacional asumió las diligencias para esclarecer las causas del incendio e identificar formalmente a la víctima.
Una vivienda cerrada solo por la fachada
El intento de acceso por la parte posterior ha vuelto a poner el foco sobre las condiciones de la casa abandonada.
M.V.explicó que su madre, ya fallecida, luchó durante mucho tiempo para conseguir que la vivienda fuera cerrada. Tras numerosas gestiones y reclamaciones, el Ayuntamiento tapiaría la fachada que da a la calle.
«Mi madre, en paz descanse, luchó un montón para que tapiaran la casa», recordó.
Sin embargo, el cerramiento no se extendió al conjunto de la propiedad. La parte trasera continuó siendo accesible desde un terreno próximo, lo que permitía entrar en el inmueble pese a que sus puertas y ventanas delanteras estaban bloqueadas.
«Tapiaron la parte de adelante, pero se puede acceder por la parte de atrás», señaló la vecina.
Considera que la construcción se había convertido en «una ratonera», debido a la dificultad para localizar una salida cuando el interior quedaba invadido por las llamas y el humo.
Incendios y peleas anteriores
Los residentes aseguran que la vivienda ya había sido escenario de otros incendios y peleas a lo largo de los últimos años. Aunque hacía tiempo que no se producía un incidente grave, el acceso posterior continuaba generando inquietud.
La titularidad del inmueble tampoco está clara para el vecindario. M.V. señala que los residentes creen que podría pertenecer a una empresa constructora que quebró, aunque este extremo no ha sido confirmado.
Tras la tragedia, los habitantes de la zona reclaman que se esclarezca la propiedad y se adopten las medidas necesarias para cerrar completamente el perímetro.
También piden revisar otros inmuebles abandonados del entorno que puedan ser utilizados como refugio y convertirse en una trampa ante un incendio.
Flores para «Tony, amigo»
Horas después del fallecimiento, varios vecinos depositaron flores en uno de los boquetes abiertos en las puertas tapiadas de la vivienda.
Junto al pequeño homenaje aparece la dedicatoria «Tony, amigo». Los residentes dan por hecho que la víctima es un hombre conocido por frecuentar la zona y que solía desplazarse en bicicleta hasta el casco urbano de Telde, donde también era visto por Arnao.
El gesto constituye una despedida espontánea de quienes lo conocían de verlo habitualmente por el barrio. Sin embargo, la identificación como Tony no ha sido confirmada oficialmente por la Policía Nacional.
Hasta que concluyan las comprobaciones policiales y forenses, el nombre colocado junto a las flores representa la creencia del vecindario, no una identificación definitiva.
Las causas siguen bajo investigación
La Policía Nacional investiga el origen del fuego y las circunstancias en las que el hombre quedó atrapado. Tampoco se ha determinado oficialmente cómo accedió a la vivienda ni qué se encontraba haciendo cuando comenzó el incendio.
Las hipótesis vecinales sobre el inicio de las llamas no han sido corroboradas. Será la investigación la que deba reconstruir la secuencia y establecer las causas del suceso.
Mientras avanzan las diligencias, la vecina conserva el recuerdo de aquella conversación mantenida a través del muro. Ella le dio ánimos; otro vecino intentó entrar con una manta mojada y los bomberos llegaron con rapidez. Sin embargo, el incendio fue demasiado violento y ninguno logró alcanzar al hombre atrapado.










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