El Círculo Cultural de Telde ha dado un nuevo paso en su objetivo de recuperar y poner en valor el Molino del Conde, también conocido como Molino Grande. La entidad ha obtenido el respaldo de la Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (FEDAC), dependiente del Cabildo de Gran Canaria, para realizar un estudio técnico-etnográfico sobre la maquinaria que todavía conserva el inmueble.
El trabajo permitirá profundizar en el funcionamiento del molino y en la actividad industrial desarrollada durante décadas en sus instalaciones. La investigación no se limitará, por tanto, a describir el edificio, sino que abordará las piezas, mecanismos y estructuras que hacían posible todo el proceso productivo.
La iniciativa fue solicitada el pasado 3 de julio de 2026 a propuesta del Círculo Cultural de Telde. La petición contó con el apoyo y el asesoramiento de ADEPATEL, cuya colaboración resultó fundamental para plantear la necesidad de estudiar el Molino del Conde como un conjunto patrimonial completo.
Para ambas entidades, la importancia del inmueble no reside únicamente en su arquitectura. La maquinaria constituye una pieza esencial para comprender su dimensión histórica, económica, laboral e industrial.
Amara Florido asumirá la investigación
La FEDAC ha comunicado al Círculo Cultural de Telde que la doctora Amara Florido Castro será la encargada de realizar el estudio especializado.
La elección ha sido recibida con satisfacción por la entidad cultural, que destaca la trayectoria de la investigadora en el campo de la Historia del Arte y su experiencia en la investigación, documentación e inventario del patrimonio industrial de Canarias.
El Círculo considera que su participación permitirá abordar con rigor uno de los elementos menos conocidos del Molino del Conde. La maquinaria conserva información que puede resultar determinante para reconstruir el modo en que funcionaba el complejo y conocer su evolución a lo largo del tiempo.
El análisis permitirá estudiar las piezas y mecanismos que permanecen en el interior del inmueble, identificar sus posibles funciones y establecer las relaciones existentes entre los diferentes elementos del proceso productivo.
También podrá aportar datos sobre las transformaciones introducidas en distintas etapas, las técnicas utilizadas y el papel desempeñado por el molino dentro de la economía local.
Comprender cómo funcionaba el Molino Grande
El estudio pretende explicar qué ocurría dentro del edificio cuando se encontraba en funcionamiento.
Cada engranaje, transmisión, estructura o mecanismo conservado puede revelar información sobre los trabajos desarrollados, la organización interna del molino y las personas que participaron en su actividad.
La maquinaria no será tratada como una colección de objetos aislados, sino como parte de un sistema productivo. Su estudio permitirá relacionar los elementos materiales con los conocimientos, oficios y formas de trabajo vinculados históricamente al inmueble.
Esta perspectiva etnográfica ayudará a recuperar también la memoria de quienes trabajaron en el Molino del Conde y de las familias relacionadas con su actividad.
El objetivo es que la investigación permita interpretar el conjunto de manera comprensible para la ciudadanía y no exclusivamente desde una perspectiva técnica.
Una herramienta para futuras intervenciones
La documentación resultante podrá convertirse en una referencia para las actuaciones que se desarrollen en el futuro.
Antes de intervenir sobre una maquinaria histórica resulta necesario conocer su composición, estado, función y relación con el edificio. El estudio ofrecerá una base documental para orientar posibles trabajos de conservación, restauración o rehabilitación.
También podrá contribuir a la elaboración de contenidos divulgativos, recorridos interpretativos, exposiciones y proyectos educativos vinculados al Molino Grande.
El Círculo Cultural subraya que cualquier actuación futura deberá respetar el valor histórico del inmueble y de los elementos industriales que permanecen en su interior.
La investigación permitirá determinar qué piezas se conservan, qué información pueden aportar y cómo deben integrarse en un proyecto global de recuperación.
Mucho más que un edificio histórico
El Molino del Conde forma parte de la memoria colectiva de Telde. Su recuperación, según defiende el Círculo Cultural, no puede limitarse a rehabilitar fachadas, cubiertas o dependencias.
El edificio representa una etapa de la historia económica e industrial del municipio y conserva el testimonio de una forma de producir, trabajar y vivir.
La entidad sostiene que recuperar el molino significa devolver significado a sus espacios y permitir que las nuevas generaciones conozcan la función que desempeñó en el desarrollo de la ciudad.
La maquinaria resulta imprescindible para contar esa historia. Sin ella, el inmueble perdería buena parte de su capacidad para explicar el proceso productivo y la actividad humana que albergó.
Por ese motivo, el Círculo Cultural considera que el estudio respaldado por la FEDAC representa un avance especialmente significativo en el camino hacia la recuperación integral del conjunto.
Un Bien de Interés Cultural de propiedad municipal
El Molino del Conde es un inmueble de titularidad municipal y está declarado Bien de Interés Cultural.
Actualmente mantiene actividad como sede del Círculo Cultural de Telde mediante el convenio suscrito con el Ayuntamiento. Sus dependencias acogen también las iniciativas de distintos colectivos y grupos con los que la entidad mantiene acuerdos de colaboración.
Esta realidad permite que el inmueble continúe abierto y vinculado a la ciudadanía, aunque el Círculo aspira a ampliar progresivamente su función.
El reto consiste en integrar la actividad cultural que ya se desarrolla en sus instalaciones dentro de un proyecto más ambicioso de investigación, conservación, divulgación e interpretación patrimonial.
La aspiración de crear un museo vivo
El objetivo a largo plazo del Círculo Cultural es que el Molino Grande pueda convertirse en un espacio museístico vivo.
La entidad no plantea un museo concebido únicamente como lugar de exposición, sino como un centro capaz de contar su propia historia, explicar el funcionamiento de su maquinaria y acercar el patrimonio industrial a residentes, estudiantes y visitantes.
El proyecto podría generar actividades educativas, visitas interpretativas, investigaciones, encuentros culturales y propuestas relacionadas con la memoria histórica y los antiguos oficios.
El Molino del Conde podría combinar así la conservación del patrimonio con la programación cultural y la participación ciudadana.
El estudio de la maquinaria constituye un primer paso para determinar qué relato puede ofrecer el espacio y cómo pueden mostrarse sus elementos históricos de una manera rigurosa y accesible.
Un proceso que necesita colaboración institucional
El impulso de la investigación se suma a las gestiones realizadas por el Círculo Cultural ante el Ayuntamiento de Telde, particularmente a través de la Concejalía de Cultura y Patrimonio.
La entidad quiere implicar también en el proceso a la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias y continuar trabajando con el Cabildo de Gran Canaria.
La recuperación integral del Molino del Conde requerirá la colaboración de administraciones públicas, investigadores, técnicos, entidades culturales y colectivos ciudadanos.
La actuación sobre un Bien de Interés Cultural exige planificación, recursos económicos, coordinación y criterios técnicos que garanticen la protección de sus valores históricos.
El Círculo Cultural entiende que cada avance, aunque sea concreto, contribuye a construir ese proyecto global. El estudio de la maquinaria permitirá comenzar por una tarea esencial: conocer con rigor aquello que se quiere proteger.
«Un paso más para salvar nuestro patrimonio»
La entidad ha mostrado su satisfacción por la respuesta de la FEDAC y considera que la investigación abre una nueva etapa para el Molino Grande.
«Estamos muy contentos e ilusionados porque este estudio supone un pasito más en el camino que nos hemos marcado: salvar nuestro patrimonio, conocerlo, darlo a conocer, ponerlo en funcionamiento y conseguir que la ciudadanía valore la importancia que tiene», señala el Círculo Cultural de Telde.
La organización agradece a la FEDAC y al Cabildo de Gran Canaria el respaldo a la propuesta y su apuesta por la investigación y conservación del patrimonio etnográfico de las Islas.
También reconoce el acompañamiento y asesoramiento prestados por ADEPATEL durante la preparación y presentación de la solicitud.
Devolver a Telde una parte de su historia
El Círculo Cultural reafirma su voluntad de continuar trabajando junto al Ayuntamiento de Telde, el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Gran Canaria, las entidades especializadas y los colectivos ciudadanos.
La organización defiende que recuperar el Molino Grande supone devolver a Telde una parte de su historia y abrirla a las generaciones que no conocieron el inmueble en funcionamiento.
«No queremos un patrimonio estático, encerrado en el pasado, sino un patrimonio vivo, capaz de seguir enseñando, reuniendo y dando vida a nuestra ciudad», concluye la entidad.
El futuro estudio técnico-etnográfico permitirá empezar a descifrar el lenguaje de la antigua maquinaria y preparar el camino para que el Molino del Conde vuelva a contar la historia industrial, económica y humana que todavía conserva entre sus muros.










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