La aparición de una chabola a escasos metros de los vestigios del antiguo ingenio azucarero de Los Picachos ha vuelto a encender las alarmas sobre la conservación y vigilancia de este enclave histórico situado en pleno casco urbano de Telde.
La construcción improvisada ha sido detectada durante los últimos días en unos terrenos ubicados al oeste de los restos de la industria azucarera del siglo XVI. La estructura está adosada a uno de los muros del antiguo estanque de agua asociado al conjunto.
El emplazamiento se encuentra dentro de los confines del espacio cuya protección se pretende reforzar mediante la declaración de Los Picachos como Bien de Interés Cultural (BIC).
Una estructura hecha con materiales diversos
La fotografía aportada a TELDEACTUALIDAD por vecinos del sector muestra una estructura precaria levantada con palés y tablas de madera, fragmentos de valla metálica, cajas de plástico y otros materiales reutilizados.
En el interior y alrededor del cerramiento se observan distintos objetos y enseres, así como telas y elementos apoyados sobre la improvisada construcción. La chabola ocupa una pequeña parcela vallada y se apoya directamente en los antiguos muros de piedra.
A pocos metros se alzan varios de los elementos más reconocibles del conjunto histórico, entre ellos las estructuras verticales construidas con piedra, mientras que al fondo aparecen edificaciones modernas y grandes ejemplares de cardón.
La imagen evidencia el fuerte contraste entre los restos de una de las primeras industrias azucareras de Canarias y la nueva construcción improvisada instalada dentro de su entorno inmediato.
Dentro del ámbito que se pretende proteger
La ubicación de la chabola genera preocupación por su proximidad a unas estructuras que forman parte de la historia industrial de Telde y cuyo expediente de protección patrimonial pretende abarcar no solo los restos principales, sino también su entorno.
La construcción está situada junto al antiguo estanque y su instalación plantea interrogantes sobre el control de los terrenos, la vigilancia del enclave y el posible impacto sobre los vestigios existentes. Por el momento, no ha trascendido si las áreas municipales competentes han inspeccionado el lugar.
Tampoco consta que se haya determinado quién ha levantado la estructura o desde cuándo se encuentra instalada en la parcela.
Un enclave histórico en pleno casco urbano
Los Picachos constituyen uno de los testimonios más relevantes de la actividad azucarera desarrollada en Telde durante el siglo XVI. Sus vestigios han sobrevivido rodeados por el crecimiento urbano y permanecen como una referencia visual e histórica de aquella etapa económica.
La aparición de una chabola en sus inmediaciones vuelve a poner el foco sobre la necesidad de garantizar una adecuada protección, conservación y vigilancia del conjunto mientras avanza su declaración como Bien de Interés Cultural.
La situación requiere que el Ayuntamiento compruebe las condiciones en las que se ha levantado la estructura, determine su posible afección al patrimonio y adopte, en su caso, las medidas necesarias para preservar los restos históricos.









Sergio Suárez Robaina | Martes, 18 de Agosto de 2026 a las 18:45:37 horas
En este ayuntamiento se permite todo. Pues nada una zona más de asentamientos.
Vamos que nos vamos de fiesta viva al señor Peña
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