
Una nueva actuación en los accesos de Melenara vuelve a colocar la accesibilidad en el centro de las críticas vecinales. Una residente ha denunciado a TELDEACTUALIDAD que una rampa que utilizaba habitualmente para bajar con su madre en silla de ruedas por uno de los callejones que comunican con la playa ha sido sustituida por varios escalones, imposibilitando ahora ese recorrido.
La imagen remitida a este periódico muestra el resultado de la intervención: una sucesión de escalones ocupa el paso en el que, según la denunciante, anteriormente existía una superficie en pendiente. Al pie de la escalera aparece precisamente una mujer mayor en silla de ruedas, evidenciando las dificultades que plantea el nuevo diseño para personas con movilidad reducida.
Sin paso para una silla de ruedas
La afectada explica que, aunque la anterior rampa tenía una pendiente considerable, le permitía acceder con su madre hasta la zona de la playa. Tras la modificación, sostiene que esa posibilidad ha desaparecido por completo.
«Por ahí bajaba a mi madre en silla de ruedas, por muy pendiente que fuera la rampa», señala. La vecina cuestiona que la solución adoptada para intervenir en este punto haya consistido en colocar escalones sin disponer, según denuncia, de una alternativa accesible en el mismo paso.
El problema, añade, no termina en este callejón. Según su relato, para alcanzar ahora la avenida de Melenara con la silla de ruedas debe recurrir a un itinerario alternativo que la obliga a circular por la calzada, una opción que considera más incómoda y potencialmente más peligrosa.
«Más pendiente es ir por la carretera, literalmente, porque la alternativa es llevarla por la carretera para coger la avenida de la playa. Vamos de mal en peor», lamenta.
“¿No se podrá hacer una rampa menos inclinada?”
La residente no discute la necesidad de que las obras cumplan las exigencias técnicas y de accesibilidad, pero considera incomprensible que la corrección de una rampa que pudiera resultar inadecuada termine suprimiendo completamente el paso para quienes utilizan silla de ruedas.
Por ello plantea si técnicamente no habría sido posible buscar otra solución constructiva que conciliara la normativa con las necesidades de los usuarios, mediante una rampa de menor pendiente u otra alternativa accesible.
«Si el hombre ha conseguido ir a la Luna, ¿no se podrá hacer una rampa menos inclinada en lugar de escalones?», pregunta irónicamente la denunciante.
La vecina reclama que se revise la actuación y recuerda que la accesibilidad no consiste únicamente en eliminar elementos que no se ajusten a determinados parámetros, sino también en garantizar itinerarios practicables para las personas con movilidad reducida.
Esta queja vuelve a poner sobre la mesa las dificultades que encuentran personas mayores, usuarios de sillas de ruedas y familias con movilidad reducida en determinados puntos de acceso al litoral de Telde, donde la configuración de las calles y los desniveles complican los desplazamientos.
Nota de Redacción: TELDEACTUALIDAD publica esta información dentro de su sección de denuncias ciudadanas como cauce para trasladar públicamente las quejas y reclamaciones de los vecinos. El contenido y las manifestaciones corresponden a los denunciantes, sin que este periódico se responsabilice de las mismas. Las personas interesadas pueden remitir sus denuncias a director@teldeactualidad.com












Jeronimo | Martes, 18 de Agosto de 2026 a las 08:00:28 horas
Lo dicho costaactualidad
Accede para votar (0) (0) Accede para responder