
Un niño de tres años, vecino de La Garita, resultó herido este domingo después de ser mordido en la cara por un perro cuando se encontraba con su familia en el mercadillo dominical de Jinámar. El incidente ocurrió alrededor de las 13.00 horas, cuando, según los datos aportados a TELDEACTUALIDAD por testigos presenciales y confirmados por fuentes policiales, el pequeño intentó acariciar al animal.
El perro, un husky siberiano, reaccionó mordiendo al menor y le ocasionó lesiones en la zona facial. En concreto, el niño presentaba mordeduras en un labio y en las proximidades de una oreja.
Asistencia sanitaria en el lugar
Tras el suceso se solicitó la intervención de los servicios de emergencia. Personal de una ambulancia del Servicio de Urgencias Canario (SUC) atendió inicialmente al pequeño y valoró las heridas sufridas como consecuencia del ataque.
Posteriormente, los padres trasladaron al menor a un centro sanitario para que recibiera atención médica y se evaluaran con mayor precisión las lesiones.
El dueño se marchó
Una de las circunstancias que rodean el incidente es que el propietario del perro no pudo ser identificado en el lugar. Según la información disponible, el hombre se marchó con el animal después de producirse la mordedura y antes de que llegaran los efectivos policiales movilizados.
Hasta el mercadillo se desplazaron posteriormente agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local de Telde, pero el propietario y el perro ya no se encontraban allí.
El incidente se produjo además en un espacio que cada domingo registra una importante afluencia de personas y familias. Las circunstancias exactas en las que se produjo la mordedura y la eventual identificación del propietario del animal quedan pendientes de las actuaciones que puedan desarrollarse a raíz del suceso.

























Pelayo | Jueves, 20 de Agosto de 2026 a las 18:28:13 horas
Si yo fuera el padre del niño llevaría al alcalde de Telde y a los responsables del ayuntamiento al juzgado, pues lo que sucede con los perros en Telde ya se pasa de todo limite, perros sin correa, en las playas, en los paseos maritimos, generando un grave problema de salud pública con sus litros y litros diario de orines y de defecaciones, ladridos constantes a toda hora, dueños de perros que se creen que los escasos cespedes del municipio son para que sus perritos hagan sus necesidades, correas de varios metros que los dueños no recogen al pasar las personas y que se enredan en las piernas de los caminantes, en fin una anarquía total, y esto seguira así hasta que suceda una desgracia grave, no será por no avisar.
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