
La Red de Solidaridad Popular de Jinámar (RSP) ha anunciado su adhesión a la petición impulsada por decenas de organizaciones de Gran Canaria para reclamar al Cabildo de Gran Canaria la retirada de la nueva licitación de las obras de reforma del Estadio de Gran Canaria, un proyecto cuyo presupuesto asciende a 234 millones de euros.
En un comunicado, el colectivo considera que esta inversión supone un "derroche de recursos públicos" en un momento en el que la isla, asegura, afronta importantes carencias en materia de vivienda, atención sociosanitaria y otros servicios esenciales.
Priorizar las necesidades sociales
La organización sostiene que la cuantía prevista para la remodelación del recinto deportivo debería destinarse a atender necesidades que considera mucho más urgentes para la ciudadanía.
A juicio de la RSP, la falta de viviendas asequibles y el déficit de plazas sociosanitarias afectan actualmente a miles de familias grancanarias, por lo que entiende que la prioridad de las administraciones debe centrarse en dar respuesta a estos problemas antes que acometer una inversión de esta magnitud en una infraestructura deportiva.
Más de 3.000 viviendas protegidas
Para respaldar su posición, el colectivo recurre a los datos oficiales del Módulo Básico Canario, que fija el precio máximo de la vivienda protegida en Canarias en torno a 1.081 euros por metro cuadrado útil, según la normativa del Gobierno de Canarias.
Partiendo de esa referencia, la Red de Solidaridad Popular de Jinámar calcula que con los 234 millones de euros presupuestados para la reforma del estadio podrían construirse 3.092 viviendas protegidas de 70 metros cuadrados útiles, una cifra que, según sostiene, permitiría ofrecer una solución habitacional a miles de familias con dificultades para acceder a una vivienda.
Déficit de plazas sociosanitarias
El comunicado también pone el foco en la atención a las personas dependientes.
La organización recuerda que, según datos oficiales, el Cabildo de Gran Canaria destinó durante 2025 alrededor de 175 millones de euros a la financiación de unas 8.600 plazas sociosanitarias, además de otros servicios como ayuda a domicilio, teleasistencia, promoción de la autonomía personal e inversiones.
Sin embargo, asegura que la isla mantiene un déficit superior a 4.000 plazas sociosanitarias, con miles de personas pendientes de recibir este tipo de atención.
En este sentido, la RSP hace referencia al Convenio de Cooperación 2025-2028 entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Gran Canaria, publicado en el Boletín Oficial de Canarias el 21 de enero de 2026, documento del que deduce que con una inversión inferior a la prevista para la remodelación del estadio podría cubrirse la totalidad de las necesidades sociosanitarias existentes en Gran Canaria, además de financiar otras actuaciones de carácter social.
Críticas al proyecto del Mundial
La Red de Solidaridad Popular de Jinámar considera que la reforma del Estadio de Gran Canaria responde a las exigencias derivadas de la organización del Mundial de Fútbol de 2030 y califica la actuación de "capricho innecesario".
En su comunicado sostiene que la inversión busca satisfacer los requisitos establecidos por la FIFA y critica que, a su juicio, se prioricen este tipo de proyectos frente a las necesidades más urgentes de la población.
Por ello, el colectivo reclama al Cabildo que retire la licitación y reoriente esos recursos económicos hacia políticas de vivienda, atención a la dependencia y otros servicios públicos que considera prioritarios para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía grancanaria.

























Gema alonso | Miércoles, 12 de Agosto de 2026 a las 10:52:21 horas
Mundial, sí. Prioridades, también.
Está bien pensar en la reputación que le dará a Canarias celebrar un Mundial y en la cantidad de personas que conocerán nuestras islas. Pero creo que hay que ir mucho más allá: ¿en qué beneficia realmente esa enorme inversión económica al ciudadano canario?
Porque mientras hablamos de remodelar estadios y de proyectar Canarias al mundo, seguimos teniendo carencias en algo tan básico como la sanidad, la salud mental, la educación o la vivienda.
Yo, sinceramente, prefiero tener una asistencia sanitaria digna antes que conseguir que millones de personas sepan dónde está Canarias.
Llevamos décadas viviendo del turismo. Se facilita la construcción de hoteles y grandes infraestructuras, mientras para muchos canarios acceder a una vivienda se ha convertido en una auténtica odisea. Entonces la pregunta es inevitable: ¿a dónde va toda esa riqueza que genera el turismo? ¿Por qué seguimos teniendo tantas necesidades básicas sin resolver?
No hay suficientes recursos para salud mental. Hay colegios donde los niños pasan calor porque los centros educativos siguen sin contar con unas condiciones adecuadas. Y podríamos hacer una lista interminable de necesidades que continúan sin resolverse.
Y ahora pregunto: ¿quién se va a beneficiar realmente de esa remodelación del estadio? ¿El ciudadano canario o quienes hagan negocio con ella?
No señores. Esto no debería venderse simplemente como “publicidad para Canarias”. La verdadera publicidad de una tierra es que sus ciudadanos puedan vivir dignamente en ella.
Antes de gastar miles de millones en proyectarnos al mundo, deberíamos asegurarnos de que quienes vivimos aquí tenemos cubiertas nuestras necesidades básicas.
Canarias no necesita solamente que el mundo sepa que existe. Necesita que sus ciudadanos puedan vivir mejor.
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