
Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y profesionales del Servicio Canario de Salud han realizado un estudio de forma conjunta para explorar el potencial del coaching estructurado como herramienta para la atención a los pacientes que acuden a su centro de salud con problemas de ansiedad y depresión. Según sus hallazgos, el coaching estructurado es una intervención útil y accesible que mejoró la sintomatología de los pacientes.
Los investigadores de la ULPGC definen este tipo de coaching como “un proceso de acompañamiento profesional basado en una metodología definida, con objetivos concretos, sesiones planificadas y herramientas específicas que facilitan la reflexión, la toma de decisiones y el desarrollo de habilidades personales”. A diferencia de conversaciones informales de apoyo, sigue un modelo sistemático, en este caso el modelo GROW (por las siglas en inglés de ‘metas’, ‘realidad’, ‘opciones’ y ‘voluntad’), que permite al participante identificar metas, analizar su situación actual, generar alternativas y diseñar planes de acción orientados al cambio.
El estudio se desarrolló íntegramente en el Centro de Salud de San Gregorio, en el municipio de Telde, con la participación de 30 personas entre los 18 y los 65 años de edad; los resultados mostraron que los pacientes que participaron en las sesiones de coaching redujeron de forma significativa los síntomas de ansiedad, frente a los que recibieron la atención convencional. Cada uno de los participantes fue atendido en sesiones individuales de una hora, una a la semana durante cinco semanas. Las sesiones presenciales produjeron mejorías más intensas a corto plazo, mientras que las telefónicas obtuvieron efectos positivos más sostenidos en el tiempo. De igual forma, los investigadores observaron mejoras en algunos aspectos de la regulación emocional y una evolución favorable de la calidad de vida percibida por los participantes.
El aumento de consultas por problemas de salud mental asociados a ansiedad y depresión no está encontrando respuesta en muchos casos en el sistema de salud, dado que existen dificultades para acceder a intervenciones psicológicas especializadas de forma rápida. Por ello, este estudio se planteó como una necesidad para responder a estos pacientes con una herramienta complementaria que sea fácil de incorporar al sistema sanitario. Los resultados respaldan la necesidad de seguir investigando este tipo de intervención y valorar su inclusión en los programas específicos de salud mental y bienestar emocional.
La profesora María del Pino Pérez García, una de las investigadoras que ha desarrollado el estudio, señala que “la atención a la salud mental requiere enfoques innovadores y accesibles. Nuestros resultados indican que el coaching estructurado podría aportar valor como complemento a la atención habitual, ayudando a las personas a desarrollar recursos personales para afrontar mejor su malestar emocional”, mientras que otro de los investigadores, Juan Francisco García Granado, neurólogo en el Hospital Doctor Negrín, subraya en la misma línea que “el coaching estructurado, aplicado por profesionales formados, podría convertirse en una herramienta complementaria para acompañar a estos pacientes y favorecer una mejor gestión de su bienestar emocional”.
La revista Atención Primaria ha dado a conocer los resultados de este estudio, que por parte de la ULPGC lleva la firma de la citada María del Pino Pérez García y Pedro Saavedra Santana, y que cuenta también con el trabajo de Juan Francisco García Granado y José Luis Hernández Fleta, ambos médicos en el Hospital Universitario Doctor Negrín, y de Noemí Domínguez Hernández, de la Gerencia de Atención Primaria de Gran Canaria.




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