
Hay fotografías que valen más que mil palabras. Y luego está la famosa foto de San Telmo, que vale más que mil silencios.
Aquel día, cuando media Telde hablaba de mociones de censura, conspiraciones de café, llamadas cruzadas y reuniones discretas, aparecieron juntos en una imagen Héctor Suárez y Juan Francisco Artiles. El primero, expulsado del Gobierno por Juan Antonio Peña bajo la acusación de practicar nepotismo. El segundo, socio de gobierno del propio Peña y uno de los hombres fuertes de Más por Telde.
La instantánea cayó sobre la política local como una caja de voladores en una biblioteca. Y desde entonces nadie ha logrado explicar convincentemente qué hacían aquellos dos caballeros compartiendo paseo por San Telmo mientras los rumores de un posible cambio de gobierno recorrían la ciudad a la velocidad de una guagua bajando por La Herradura.
Han pasado los meses. Muchos han hablado. Algunos han insinuado. Otros han negado. Pero nadie ha aclarado nada.Y esta semana, en La Alameda de TELDEACTUALIDAD Podcast, Daniel Reyes tuvo la oportunidad de cerrar definitivamente el capítulo.O de abrirlo más todavía.
La respuesta fue una auténtica obra maestra del género político conocido como "yo sé cosas, pero mejor no las cuento"."No sé si estaban allí haciendo un plan de ocio o de otra cosa", dijo el presidente de Ciuca.Traducido del idioma político al castellano corriente viene a significar algo parecido a: "No me creo ni yo que aquello fuera casual, pero no me hagan hablar".
La frase tiene mérito porque logra sembrar más dudas que una comparecencia sin preguntas.Pero Reyes fue más allá.Reconoció que aquella fotografía "no le gustó a nadie que estuviera de acuerdo con la formación del grupo de gobierno".Es decir, que la foto cayó peor en el Gobierno que una auditoría sorpresa.
Lo curioso es que tampoco quiso escuchar ninguna explicación."Prefiero no escucharla", confesó.Y ahí es donde la historia alcanza niveles de excelencia.Porque normalmente uno escucha una explicación para convencerse.
Aquí no.Aquí el presidente de Ciuca parece haber llegado a la conclusión de que es mejor no escuchar nada porque quizá la explicación sea todavía peor que la fotografía.Y eso ya es decir.
Pero la foto tiene otra particularidad: nunca ha dejado de generar rumores.Y por si la instantánea no tuviera suficiente recorrido, alrededor de ella siguen orbitando especulaciones que en determinados ambientes políticos se escuchan desde hace meses. Hay fuentes que aseguran que Héctor Suárez y Juan Francisco Artiles mantienen conversaciones con la vista puesta en las elecciones municipales de 2027 y que su intención sería concurrir juntos en un futuro proyecto político.
El problema es que, según esas mismas fuentes, todavía estaría pendiente resolver una cuestión nada menor: bajo qué bandera presentarse. Porque quienes sostienen esa teoría aseguran que ambos continúan buscando el respaldo o acomodo de una tercera sigla que les permita construir una alternativa con aspiraciones reales.
Naturalmente, nadie lo confirma oficialmente. Tampoco nadie parece especialmente interesado en desmentirlo con contundencia. Y en la política teldense, cuando los silencios son más abundantes que las explicaciones, las especulaciones crecen con una velocidad asombrosa.
Quizá por eso aquella fotografía sigue resultando tan incómoda.Porque para algunos fue simplemente una casualidad.Para otros, una reunión entre viejos conocidos.Y para los más desconfiados, la imagen de un proyecto político que todavía no ha querido salir del laboratorio.
Mientras tanto, la fotografía continúa acumulando kilómetros en el imaginario político local.Como esos expedientes municipales que nadie encuentra pero que todo el mundo sabe que existen.Y alrededor de ella sigue sobreviviendo una pregunta sencilla que nadie responde:
¿Qué hacía Héctor Suárez reunido con un miembro del Gobierno municipal precisamente cuando medio municipio hablaba de una posible moción de censura? Porque conviene recordar que desde que Peña expulsó a Héctor Suárez del Ejecutivo, su nombre aparece con una puntualidad admirable cada vez que surge algún movimiento destinado a agitar el sillón de la Alcaldía. Es casi una tradición local. Sale más veces que los papagüevos en San Juan.
Y mientras unos dicen que todo son casualidades, otros empiezan a pensar que en Telde hay demasiadas casualidades concentradas en las mismas personas.
Por eso la foto sigue viva.Porque las fotografías tienen una manía terrible: no hablan.Pero tampoco olvidan.
Y cuando pasan los meses, nadie da explicaciones y hasta los socios del gobierno reconocen que aquella imagen no les gustó nada, la instantánea termina convirtiéndose en algo mucho más incómodo que una simple fotografía.Se convierte en una sospecha con marco.Y esas son las que más duran.
Pedro Regalado.










Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.171