La Lucha Canaria del Día de Canarias como la conocíamos y el Tagoror: un llamamiento a la clase política de Canarias para su recuperación y preservación
Carta dirigida a:
Excmo. Sr. D. Fernando Clavijo Batlle
Presidente del Gobierno de Canarias
Excmo. Sr. D. Hipólito Alejandro Suárez Nuez
Consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes
Gobierno de Canarias
Ilmo. Sr. D. Ángel Luis Sabroso Ramírez
Viceconsejero de la Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias
Ilma. Sra. Dña. María Rojas Estévez
Directora General de la Actividad Física y el Deporte
Ilma. Sra. Dña. Lorena Hernández Labrador
Directora General de Deportes Autóctonos del Gobierno de Canarias
Sr. Don Francisco Vega Rivero presidente de la Federación de Lucha Canaria
Estimados Sres.:
La luchada del Día de Canarias está perdiendo la esencia y el significado que, durante décadas, la convirtieron en una de las grandes citas de la Lucha Canaria y en una auténtica expresión del sentimiento del pueblo canario.
Hasta hace apenas dos años, esta fecha reunía a los mejores luchadores del Archipiélago en combinados especiales que aportaban prestigio, emoción y un carácter único a una celebración que simbolizaba la unión de Canarias a través de su deporte más arraigado y representativo.
Aquellos encuentros no eran simplemente una luchada más. Eran una manifestación de identidad, cultura y unidad de un pueblo singular, donde luchadores de distintas islas compartían un sentimiento común que trascendía lo puramente deportivo.
Hoy, aquella luchada histórica ha sido transformada en un encuentro más dentro del calendario regional, que este año se celebrará en el municipio de El Pinar de El Hierro, perdiendo gran parte de la magia, la expectación y el simbolismo que despertaba entre la afición. Y ello no se debe en absoluto al hecho de que se celebre en dicho lugar —El Pinar de El Hierro—, municipio creado en el año 2007, tras su segregación del municipio de La Frontera mediante acuerdo institucional del Cabildo Insular de El Hierro, convirtiéndose en el municipio número 88 del Archipiélago canario. Lejos de restar protagonismo, este enclave puede incluso aportar un valor simbólico añadido y servir de homenaje a grandes figuras de la zona, como fue, por ejemplo, “El Pollo del Pinar”, referente histórico de la Lucha Canaria en El Hierro. Este mítico luchador, conocido como Yiyo, forma parte de una de las sagas más representativas del deporte vernáculo en la isla, siendo padre del reconocido jurista y exluchador don Eligio Hernández Gutiérrez, quien en su etapa deportiva fue conocido como “El Pollo del Pinar II”, persona entrañable y muy respetada en el ámbito de la Lucha Canaria.
Don Eligio Hernández Gutiérrez, persona profundamente vinculada a la Lucha Canaria, formó parte de la Junta de Gobierno de la Federación de Lucha Canaria durante el mandato de don Juan Ramón Marcelino como presidente, entre los años 2016 y 2020, contribuyendo desde dicha responsabilidad al desarrollo y defensa de nuestro deporte vernáculo.
A ello se suma el cambio de horarios realizado en las últimas ediciones, alejando la luchada del tradicional ambiente festivo del mediodía del Día de Canarias para trasladarla a la noche, incluso en horarios poco apropiados para una celebración de esta relevancia. Esta circunstancia ha contribuido a una evidente disminución del interés de los aficionados del Archipiélago por seguirla a través de la televisión, motivada por la inadecuación del horario establecido, con la consiguiente pérdida de seguimiento y repercusión social de un evento que históricamente concitaba una enorme atención.
Más preocupante aún es la progresiva pérdida del mensaje de unidad entre islas que durante años caracterizó esta celebración. El aumento del localismo y la falta de un enfoque integrador han ido debilitando la grandeza de una cita que no solo representaba una luchada, sino también un símbolo de identidad compartida de todo el pueblo canario.
Esta situación no puede entenderse únicamente como un proceso natural. También implica la responsabilidad de los distintos dirigentes y responsables institucionales que han permitido que, de forma progresiva, se debilite uno de los mayores símbolos deportivos y culturales del pueblo canario.
Después de tantos años de sacrificio, esfuerzo y defensa de la Lucha Canaria por parte de luchadores, mandadores, federativos históricos y aficionados, son muchos los que se preguntan para qué ha servido todo ello si hoy se está perdiendo la esencia de aquello que nos hacía diferentes.
A esta situación se suma la desaparición del Tagoror, un espacio emblemático donde se reunían grandes leyendas de nuestro deporte vernáculo y donde se reconocía públicamente a quienes verdaderamente engrandecieron la Lucha Canaria. Este acto representaba un motivo de orgullo para la Federación y para toda la afición, al simbolizar el respeto por la historia, la tradición y los auténticos valedores de este deporte.
El Tagoror nació a iniciativa de don Eligio Hernández Gutiérrez y de don Salvador Sánchez “Borito”, aprobándose su creación en una Asamblea celebrada en el año 2017, con el objetivo de recuperar un espacio de encuentro y reconocimiento para las figuras históricas de la Lucha Canaria.
En cuanto a los gastos del Tagoror, conviene señalar que su organización no supuso coste alguno para las arcas federativas, ni tampoco debería suponerlo en la actualidad, ya que dichos gastos se sufragaban mediante gestiones directas impulsadas desde la propia Federación, contando con la colaboración de entidades públicas y privadas, entre ellas los Ayuntamientos de Arico y de Gáldar, así como la Naviera Armas y la naviera Fred Olsen, entre otros. Por tanto, su desaparición no puede atribuirse a una cuestión económica, sino más bien a decisiones de gestión y organización por parte de los responsables de la Lucha Canaria en el momento de su supresión. En este sentido, el Tagoror cumplía una función de encuentro, debate y reconocimiento dentro del ámbito de la Lucha Canaria, en cierta medida comparable a la que tradicionalmente desempeñaban las asambleas federativas hoy también desaparecidas.
La Lucha Canaria está reconocida por el Parlamento de Canarias como Bien de Interés Cultural (BIC). Por ello, el apoyo a nuestro deporte no debe entenderse como un favor, sino como el cumplimiento de una obligación moral e institucional orientada a proteger una de las principales señas de identidad del pueblo canario.
En este sentido, quizás ha llegado el momento de reflexionar sobre la necesidad de recuperar espacios de participación, reconocimiento y unidad como los que en su día representaron el Tagoror y las asambleas federativas, fundamentales para el diálogo, la memoria y la cohesión del deporte vernáculo.
Más allá de cualquier apoyo económico, lo verdaderamente esencial es la preservación de la dignidad, el orgullo y la identidad cultural de nuestro deporte. Costó demasiados años de esfuerzo colectivo alcanzar el nivel de reconocimiento logrado hasta hace poco, y sería profundamente lamentable perder ahora aquello que nos hacía únicos.
Porque la Lucha Canaria no es solo deporte: es cultura, identidad, tradición, historia y memoria colectiva del pueblo canario.
José Trujillo Artiles, Barranquera IV.
































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