
No cabe duda que en gran parte de los años de democracia que hemos vivido en este país, hemos convivido con un centro izquierda del cual nos hemos sentido orgullosos. Pero desde hace quince años han ido desapareciendo todos aquellos principios que representaron a dicha izquierda. También hay que decir que en Europa, empezando por Alemania e Italia, ha ocurrido lo mismo.
Lo último que estamos viviendo después de las elecciones andaluzas nos lleva a pensar que los representantes del partido que nos gobierna y sus acólitos, nos tratan como si fuéramos estúpidos. Nos quieren dan a entender que los que han ganado han perdido, y ellos, con el mayor batacazo de su historia, se centran en defender un posible éxito en las elecciones generales, porque lo único que les importa es contentar al jefe supremo.
Es triste pensar que un partido de estado, necesario para consolidar una democracia como la nuestra, haya desaparecido como agua entre los dedos, con tanta publicidad pagada por todos los españoles. Todo esto ha pasado sin casi darnos cuenta, y lo más importante, sin voces desde dentro que hayan entendido que se necesitaba un cambio.
Ahora viene el análisis de lo que estamos viviendo; una pandilla de golfos, comisionistas, mujeriegos , mentirosos, gente que no sabe resolver problemas, opiniones de gallinero dictadas por el centro de mando, partidos pequeños que solo van a sobrevivir, socios terroristas sacando a gente con más de cien años de cárcel, independentistas que solo miran por su trasero, ex ministros carne de cañón en elecciones autonómicas con la intención de tener un representante en las comunidades, que le ayude al jefe en un congreso para nombrar al líder, familiares metidos en temas de corrupción y la mala imagen que estamos dando en Europa. Mejor paramos aquí.
Yo me pongo en la postura de las personas que conozco que son de izquierda, les ves, les saludas y rehúsan hablar de política. Les noto una cierta impotencia, resignados, pensando en que lleguen tiempos mejores. Mi reflexión es que no hay otra persona dentro de la izquierda capaz , en un congreso, de quitar toda esta basura y recuperar un partido que en su día fue un ejemplo de hacer política. Tal vez el pensamiento es “quita a Putin si puedes”.
Hago una última reflexión. Primero, los canarios nos vamos a tener que tragar al señor Ángel Torres, muchacho fiel, y apagafuegos del jefe, un fracaso más para nuestra tierra. Y lo que más me preocupa es que haya gente que pueda votar a un gobierno de Madrid que desprecia a las instituciones canarias, que por darse importancia en Europa nos pone en riesgo de contaminación habiendo otras soluciones. Que se preocupa de un barco contaminado y no de una inmigración masiva que tenemos en canarias por donde puede entrar cualquier cosa. No actuó en la Dana de Valencia de donde salió corriendo, pero si dio la cara con el Hantavirus para quedar bien perjudicando nuestra tierra.
Le pido al Gobierno de Canarias que le comunique que no es bien recibido y le aconseje vacaciones en otra comunidad autónoma. Termino con esta frase para mis paisanos para que tengan los ojos bien abiertos. Como decía Dietrich Bonhoff: “La estupidez es un enemigo más peligroso que la maldad”.
Claudio Ojeda González fue concejal del Ayuntamiento de Telde y consejero del Cabildo de Gran Canaria. Actualmente es asesor del grupo municipal del PP en Telde.










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