
Aprender fuera del aula, respirar naturaleza y descubrir que el conocimiento también se esconde entre senderos, árboles y silencio. Ese fue el espíritu de la jornada vivida el pasado 14 de mayo por el alumnado de 1º de ESO del IES Las Huesas, que se trasladó hasta la Finca de Osorio, en una actividad multidisciplinar organizada para fomentar el aprendizaje, la convivencia y el respeto por el medio ambiente.
La visita combinó propuestas impulsadas por los departamentos de Lengua Castellana y Literatura, Biología y Geología y Educación Física, convirtiendo la experiencia en una jornada educativa integral que sirvió además para reconocer las acciones medioambientales desarrolladas por el alumnado durante el presente curso académico.
Escribir desde la observación
Uno de los talleres desarrollados fue “Aprender a mirar”, organizado por el departamento de Lengua Castellana y Literatura, donde los estudiantes trabajaron la escritura creativa a partir de la observación directa del entorno natural. La actividad invitó al alumnado a detenerse, contemplar y describir los distintos espacios de la finca, prestando atención a los senderos, la luz filtrándose entre los árboles, los sonidos del bosque y aquellos pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos en el día a día.
Juego, movimiento y cooperación
Por su parte, el departamento de Educación Física organizó una actividad centrada en el desarrollo de habilidades motrices mediante un circuito de juegos cooperativos y dinámicas grupales bajo el título “Juegos diversos en un área recreativa rural para fortalecer las habilidades motrices”. A través de propuestas lúdicas, el alumnado reforzó aspectos coordinativos, el trabajo en equipo y la interacción grupal en un entorno natural y diferente al habitual.
Descubriendo al rabiche y la riqueza natural de Gran Canaria
El área de Biología y Geología llevó al alumnado a profundizar en la biodiversidad de la isla con la actividad “Rabiche, la paloma salvaje que recuperamos para Gran Canaria”, centrada en el proyecto Life+Rabiche, que permitió recuperar esta especie desaparecida de Gran Canaria hace aproximadamente 450 años debido a la drástica reducción de su hábitat natural, la antigua Selva de Doramas, reducida actualmente a apenas un 1% de su extensión original.
Durante la actividad, los estudiantes recorrieron senderos de laurisilva y pinar de Pinus canariensis, además de conocer estrategias sostenibles aplicadas en las explotaciones agrícolas de la finca, reforzando así el aprendizaje sobre conservación ambiental y biodiversidad.
Reconocimiento al compromiso ambiental
La jornada concluyó con un momento simbólico: la entrega de diplomas medioambientales al alumnado, como reconocimiento a su implicación durante el curso en acciones orientadas a reducir la huella ecológica y fomentar el cuidado del planeta. Un gesto con el que el centro quiso poner en valor el compromiso de sus estudiantes con la sostenibilidad y el respeto al entorno natural.









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