Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Jueves, 14 de Mayo de 2026

Actualizada Jueves, 14 de Mayo de 2026 a las 17:55:37 horas

Colaboración

Por San Isidro Labrador, forjemos un polo hispano

Reflexión de Eduardo Madroñal Pedraza, analista sociopolítico

EDUARDO MADROÑAL PEDRAZA Jueves, 14 de Mayo de 2026 Tiempo de lectura: Actualizada Jueves, 14 de Mayo de 2026 a las 16:29:20 horas

“Sus pies se hundían en el tiempo, en los siglos, en la raíz remotísima de la tierra hispánica, hasta no sé dónde”. Vicente Aleixandre sobre Lorca.

 

Hay dos poderosas anomalías vitales en San Isidro Labrador, una de clase social, frente al aplastante origen de los santos, de sectores eclesiásticos y de familias nobles, San Isidro Labrador era un sabio campesino. Otra de orígenes religiosos, porque integra elementos islámicos y cristianos, y cuyos milagros expresan unidad entre las dos religiones, y demuestra con su vida unos valores -el matrimonio y el trabajo esforzado- opuestos antagónicamente a los santos contemplativos de la clase dominante de aquellos tiempos.

 

Isidro era un zahorí -aquel que tiene la facultad de descubrir manantiales subterráneos- en un Madrid sin río abundante, pero con riqueza acuífera. Sólo desde esa humilde sabiduría de Isidro -que la leyenda nos ha transmitido- se puede entender su expansión imparable, y a contracorriente, en el universo hispano como patrono de todos las poblaciones agrícolas y ganaderas donde el agua va unida íntimamente a la vida y a la supervivencia.

 

Es inacabable la lista de pueblos y ciudades de las que es patrono, porque recorre toda la geografía española y toda Hispanoamérica. Desde nuestra cuna -entrañable Madrí-, pasando por pueblos de Canarias, Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Aragón, Navarra, Cantabria, Castilla y León, Galicia, y de Argentina, Chile, Perú, Paraguay, Uruguay, Colombia, Panamá, Venezuela, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, México, hasta Quezón (Filipinas) y volviendo a Llanera (Asturias).

 

Maldito idioma o polo hispano

“No voy a aprender su maldito idioma. No tengo problema con los idiomas, pero no voy a dedicar tanto tiempo a aprender el suyo”, dijo Trump ante una docena de lacayunos mandatarios hispanoamericanos, verbalizando su miedo a que, en Estados Unidos, más de 57 millones de personas hablan español, el segundo país sólo por detrás de México, después vamos Colombia, España y Argentina. La comunidad hispana es el grupo poblacional que más rápido crece en Estados Unidos, sumando alrededor de un millón de hispanohablantes al año, por lo que en 2060 sería el país del mundo con más hispanohablantes. Por eso en España, USAscal y AyUSA, como esbirros USAtriótas, sirven a su amo yanqui.

 

España, y Portugal, tenemos algo que el resto de Europa no tiene. Somos una potencia demográfica y económica. Somos la cuarta potencia mundial, por detrás de EEUU, China y la Unión Europea, y por delante de Japón y Alemania. El mundo hispano en su conjunto -incluyendo más allá de la lengua por derecho propio un gigante como Brasil- sorprendentemente posee los mimbres, las bases materiales fundamentales, para ser uno de los grandes actores globales. Su territorio -que se extiende a ambos lados del Atlántico, y abarca todo el continente americano, excepto EEUU y Canadá- es ya una condición importante para tener un papel mundial. Tenemos una lengua global, y el poder de atracción de la cultura hispana.

 

América yanqui no, forjemos un polo hispano

¿Por qué en España no se difunde y, por lo tanto, no se tiene amplia conciencia sobre el poder del mundo hispano? Es la naturaleza proyanqui de la oligarquía, que la emparenta con las clases dominantes también furibundamente proyanquis del otro lado del Atlántico, la explicación de la negación de su dimensión iberoamericana.

 

Hay una Europa dominante pero sumisa. La Europa francoalemana nos metió en la UE destruyendo nuestra industria y nuestra agricultura con el objetivo de dominarnos y convertirnos en la “Florida europea”. Pero esa misma Europa -sus clases dominantes- ahora es un polo descendente, y está pillada entre la sumisión al imperio estadounidense en su ocaso y el pujante crecimiento de los nuevos polos emergentes -unos, como China, en una pacífica competencia económica y beneficio mutuo, otro, como Rusia, con invasión militar y chantaje energético-, y sin embargo España -la península ibérica- tiene la inmensa puerta abierta iberoamericana.

 

¿Nos tenemos que enfrentar en solitario a estos gigantes siendo un pequeño país? La respuesta radical es no, de ninguna manera. Claro que sí se puede, claro que hay un destino propio a construir en unidad y lucha con el mundo hispano y reivindicando y trabajando por un progreso común.

 

Si hemos visto que somos un actor global, que el capital y la fuerza del mundo hispano representa un caudal inabarcable, que la trayectoria de lucha y transformación es ingente, ¿por qué no vamos a poner toda esta fuerza al servicio de construir nuestro futuro decidiendo nuestro propio destino? Que el hegemonismo yanqui lo niegue por su interés se entiende, pero ¿por qué hemos de negarlo nosotros?

 

“La Mar de Coruño/ Garzón de Lavapiés/ siempre hay un punto/ ay, todo del revés”.

 

Eduardo Madroñal Pedraza es profesor jubilado y analista sociopolítico.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.122

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.