
Lo sucedido en nuestras islas, en concreto en la isla de Tenerife (Granadilla de Abona, puerto) ha sido la ‘pantomima’ nunca imaginada. Un crucero que fondeaba en Cabo Verde con síntomas de un virus de ‘cepa andina’, con un total de 147 pasajeros a bordo, viniendo de allende los mares, decide parar en dicho lugar porque les ha saltado la alarma después de que les habían fallecido 3 personas durante la travesía.
Aquí comienza todo el tema de ese ‘hantavirus’ que no se conoce muy bien, pero que se sabe es producido por ‘excrementos y orines’ de ciertos animales: ratas en su mayor porcentaje y otros roedores. Al parecer no eran muchos especímenes pero se mueven donde hay ‘porquería’ o algo para llevarse a sus bocas. Deambulan a sus anchas por los conductos del aire acondicionado, son felices en la bodega de los barcos, corretean por las cocinas, haciendo su vida y ‘defecando’ donde gustan. ¡Es a ‘grosso modo’ el quid!
Esta es la premisa que me ha llevado a ‘relatar’ (a mi manera, por supuesto y contrastando todas las barbaridades escritas y orales) de una historia que ha tenido a todo el Archipiélago, en ‘un puño’. A ver si somos conscientes de lo que sucede en nuestro derredor. Por cierto, ¿qué coño hacía Marlaska en la isla chicharrera cuando su obligación hubiera sido acudir a las ‘exequias’ de los dos agentes, Germán y Jerónimo, de la Guardia Civil en su lucha contra el narcotráfico? ¡Tanto ‘hodio’ del ministro encargado de velar por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado! ¿Cuándo los va a dotar del necesario equipamiento para ‘combatir’ esa lacra social? ¡Más muertos no! ¡Es hora de que sentemos la cabeza y el Sr. Marlaska se ‘vaya’ ya!
Y, a todo esto, dónde se encontraba Sánchez. Mandó a Marlaska (para evitar que lo ‘lincharan’) a Andalucía donde dos beneméritos trabajadores, guardianes de nuestras vidas, murieron a manos de los narcotraficantes; y no como él, me refiero al presidente de nuestra nación que por no vérsele se ‘esconde’ como las ratas para no ser descubierto. Y “no me duelen mimbres” al expresar de esta forma tan ‘irrespetuosa’ ya que el Sr. Sánchez nos insulta a todos nosotros y, creo, que de la misma manera, nosotros podemos hacer su equivalente. ¿No insulta y se ‘ensaña’ con la Justicia y los jueces? ¿Porqué nosotros no podemos decir nuestra opinión a otro ‘ciudadano’, ya sea presidente de España o ‘barrendero’…?
Vamos ya al argumento en sí que me ha traído a ustedes para que sepamos qué clase de Gobierno nos ‘ampara’. Como bien he titulado, el ‘ridículo’ de los tres ministrables que Sánchez envió a Canarias: Mónica García, Fernando Marlaska y el ‘canarísimo’ Ángel Víctor Torres (yo, no había visto todavía, a un ministro canario con tanto ‘peloteo’ con aquel que le nombró ministro) que confía casi ‘ciegamente’ en un corrupto como la UCO ha descubierto no ha mucho y que él lo ‘negaba’ todo, todito.
Siguiendo el ‘protocolo’ no sé bien si de este ‘seudogobierno’ o del que realmente se debe poner en marcha, el asunto es que han estado ‘sembrados’ los tres altos cargos y sus contradicciones hay que ponerlas en ‘entredicho’. La ministra de Sanidad porque para estos ‘menesteres’ no se precisa de alguien más incapaz. El Sr. Torres (ya podría ser un ‘vinatero’, por lo del apellido), porque miente más que su Jefe el Sr. Sánchez y el tercero en discordia porque más le vale ‘dimitir’ que seguir en un cargo que le viene grande, aún cuando haya ejercido como juez. Y del tal Bolaños, que no viene a cuento en esta historia, simplemente recomendarle que la ‘sindicalización’ de las empresas con más de 50 empleados, es una ‘ilegalidad’ como las que le gusta ‘emprender’ a él.
En el ‘MV Hondius’ se produjo un ‘brote’ de la cepa andina del ‘hantavirus’ y se tendrá que investigar el motivo y lugar dónde pudo producirse esta trágica noticia. Menos mal que la tripulación de dicho crucero estuvo a la altura de las circunstancias. Pero si continuamos con el protocolo que siguió nuestro Gobierno, es una lástima que, después de haber superado (de aquélla manera) el ‘Coronavirus’, hayamos tenido que padecer el ‘linchamiento’ por parte de los ministros hacia el presidente de la Comunidad Canaria, don Fernando Clavijo. Me parece muy ‘injusto’ el trato que se le ha dado a una persona que se ha desvivido por ‘proteger’ a todos sus ciudadanos canarios con ‘gestos’ que son más que responsables. ¡Que no se ‘repita’! A la espera de que el ‘crucero ratonil’ deje su estela allende los mares: un saludo de Javier Burón.
Francisco Javier Burón es articulista de opinión y vecino de Casas Nuevas.



























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