Imagen de la celebración del Pleno del Cabildo de Gran Canaria (Foto: David Delfour/Cabildo)El Pleno del Cabildo de Gran Canaria ha aprobado este viernes, a instancia de los grupos que conforman el Gobierno insular, Nueva Canarias- Frente amplio Canarista y Partido Socialista Canario-PSOE, su apoyo firme a la campaña ‘Stop Derroche de Alimentos’. Con ello, la Institución se compromete a secundar e impulsar acciones de concienciación en los ámbitos educativo, político, social, cultural y económico para lograr un aprovechamiento óptimo de los alimentos y garantizar un consumo humano socialmente sostenible y responsable.
El acuerdo, que salió adelante con los apoyos a la moción del Partido Popular y Coalición Canaria, y con el rechazo de VOX, pone en evidencia que, hoy, mientras una gran parte de la población mundial está sufriendo las consecuencias del hambre, las cifras de desperdicio de alimentos ya rozan niveles críticos. Es más, solo en España, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cada semana se tiran 125,5 millones de kilos de comida, una realidad que, como denuncia la moción, “supone un grave problema económico, medioambiental y, sobre todo, ético”.
Pero si la situación en España es muy alarmante, el escenario a escala global es desolador. Así lo denuncia el Cabildo, cuando incide en que el ‘Índice de desperdicios de alimentos’ de la FAO refleja que el equivalente 17% de la producción mundial acabó ese año en la basura en las fases de venta minorista y consumo final.
Más en detalle, la propia FAO advierte que, en toda la cadena alimentaria, las pérdidas y el desperdicio son de 1.300 millones de toneladas, o lo que es lo mismo, un tercio de todo lo producido en el mundo cada año. “Dicho de otro modo: 23 millones de camiones de 40 toneladas que, puestos en fila, darían siete vueltas a la Tierra”, ejemplifica la moción.
En este escenario, el Cabildo ha incidido en que el problema se agrava aún más si cabe porque este fenómeno no solo afecta a la seguridad alimentaria, sino que implica tirar al contenedor los recursos necesarios para producir esos alimentos, es decir, agua, energía, tierra y trabajo humano, y contribuye directamente a la crisis climática, al ser responsable directo del 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero en el mundo.
Y ante este panorama, la Corporación insular asume “una responsabilidad compartida en toda la cadena de producción y consumo, lo que nos obliga a ser parte activa de la solución para lograr una mejor alimentación global”, sentencia.
De hecho, la campaña ‘Stop derroche de alimentos’ que asume el Cabildo grancanario busca concienciar a la sociedad sobre la importancia de cambiar nuestra relación con la comida, tratándola como un recurso valioso y escaso en lugar de un residuo.
Una tarea para la que la iniciativa insta a las instituciones a investigar las causas exactas del desperdicio y a identificar en qué puntos de la cadena de producción se pierde la mayor cantidad de productos.
Para ello, entre las medidas propuestas destacan regular las donaciones, fomentar la venta a granel e incluir cláusulas contra el desperdicio en los contratos públicos. Además, se trabajará en fijar objetivos claros para la implementación de leyes específicas, como la Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, que ha entrado plenamente en vigor este mes de abril, y en la creación de un sistema de etiquetas que certifique la gestión responsable de los alimentos por parte de las empresas.


























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