
Siguiendo la línea de los tres artículos anteriores, que hemos ido publicando con una periodicidad quincenal, ahora hacemos la cuarta entrega, que, ya avisamos, no será la última ni mucho menos.
Créanme si les digo que no es nada grato para este Cronista Oficial desnu
dar así la más que triste realidad del Patrimonio de nuestra querida ciudad y municipio, pero una vez más las obligaciones que asumí cuando prometí dicho cargo, me urgen a denunciar lo que a todas luces creo que es un incumplimiento manifiesto de la Ley. Mi padre nos decía que ésta, la Ley, podía permitir lo que su consciencia no debía admitir y yo sigo sus enseñanzas, basándome en el cuarto mandamiento del Decálogo dado por Yahvé al Patriarca Moisés, en el Monte Sinaí.
Comenzamos de nuevo nuestro listado, y en él seguiremos desgranando todas aquellas situaciones tan nefastas para el buen nombre de Telde. Éstas como menos deberían avergonzar a nuestros gestores públicos y no estaría de más, recordarles que son pagados con el dinero de los contribuyentes y a éstos deben rendir cuentas, no sólo cada cuatro años, sino minuto a minuto, hora a hora, día a día, mes a mes y año tras año.
A) Iniciar cuanto antes la rehabilitación y restauración de la llamada Fuente del pueblo, sita en la calle de La Fuente. De tal obra hay estudios y proyecto ya aprobados. De realizarse tales obras devolveríamos a la ciudad una imagen, anterior al tercer cuarto del siglo XIX. Evitando el aspecto tan bochornoso que actualmente tiene dicho espacio, en el que se acumulan toda clase de excrementos, papeles, enseres en desuso, etc.
B) Poda controlada del denominado Árbol Bonito, realizada en todo caso por manos expertas y para ello contando con el debido asesoramiento de los técnicos del Cabildo de Gran Canaria. Así se evitaría los peligrosos roces que sus ramas, una y otra vez, ocasionan a los edificios colindantes. Este Cronista puede dar fé de que cada diez años, aproximadamente, se realizaban esas podas, cuestión que se han venido olvidando en el último decenio.
C) Entre la calle Carlos Navarro Ruiz y Fray Juan de Matos (Entrada al Barrio de San Francisco por el lugar que dicen de las Cuatro Esquinas), hay un parterre de forma triangular. En los últimos cincuenta años siempre hubo una planta de pequeño porte a manera de embeleso, con flores blancas o violáceas, además de varios planteles de geranios. Al no ser atendidas con riego semanal se secaron y, en sustitución de aquellas, se colocó un cactus de los conocidos por asiento de la suegra, que de nada sirve para el ornato general de dicho alcorque. Sería del todo recomendable, volver a colocar aquellos elementos vegetales que allí existieron.
Unos pasos de ahí, existen unas de las pocas aceras que en la actualidad posee el barrio. Éstas sufren un gran deterioro por las acciones indiscriminadas de los vehículos que una vez y otra se suben a ellas, bien para permitir el paso de los que vienen de frente o simplemente para asegurarse una mayor protección a la hora de aparcar.
Así los bordillos de las mismas se encuentran machacados, cuando no totalmente destrozados, siendo un enorme peligro para cualquier viandante, máxime para las personas de mayor edad que en buen número habitan el lugar. Esto dice mucho y mal de la supuesta y alardeada política de accesibilidad con el que el consistorio se arroga propaganda.
También, cerca de ahí podemos apreciar el vandalismo sin consecuencias cuando se actúa de forma impune sobre el Patrimonio. En el pasaje, callejón o calle Fray Juan de Matos, desde hace más de diez años se vienen sustrayendo o robando las piezas de cantería gris de Arucas, que revisten los numerosos escalones que permiten el tránsito por esa vía de notable inclinación. La falta de alumbrado público en ese lugar y en otros tantos de nuestra trama urbana así cono la nula presencia policial, hacen posible que los amigos de lo público y ajeno actúen sin miedo a denuncia o cualquier tipo de sanción administrativa o penal. Se puede afirmar, sin miedo a exagerar que las escalinatas de este lugar se han convertido para algunos en una verdadera cantera. Urge reponer lo sustraído y también colocar cámaras, en este y otros tantos lugares del barrio donde el vandalismo tiene la impunidad garantizada. Hace más de 25 años el por entonces Concejal de Patrimonio Histórico y el mismo Alcalde, hicieron manifestaciones públicas a la Asociación de Vecinos de Santa María La Antigua y a la prensa que más temprano que tarde el ayuntamiento colocaría varias cámaras de vigilancia en el Conjunto Histórico. ¡Y hasta ahora, como diríamos vulgarmente: Nanai de la China!
D) En el parterre del Árbol Bonito, siempre hubo un asiento o banco alargado, que era el mismo muro o pared existente en su lado oeste. Hecho de mampostería, el asiento en cuestión cogía el ancho del muro antes indicado. Tenía éste un pequeño espaldar de unos 30 cm. de alto y estaba ligeramente inclinado hacia la calle para evitar que el agua de lluvia se empozase en su superficie. Esto formó parte del popular Mentidero de Santa María La Antigua. Suprimido, a pesar de nuestras reiteradas quejas, por los Servicios de Obras de nuestro Ayuntamiento, hace ya, al menos, unos treinta años. La reposición de este banco mampostero es cosa fácil y de rápida ejecución, devolviendo a su estado original algo que hoy está condenado a su olvido funcional primigenio.
E) En el último semestre del año 2025, se anunció a los medios la adquisición de la llamada finca y almacenes de Los Medina o De La Fuente, por parte del M.I. Ayuntamiento. La tapia exterior de dicha propiedad agrícola recorre más del 40% del Callejón de la Fuente y a lo largo del mismo espacio se puede apreciar una enorme buganvilla, en su mayor parte totalmente seca, lo que supone un gravísimo peligro en caso de que cualquier desaprensivo le prendiera fuego. Menos de dos metros y medio separa a las mismas de las casas colindantes, que se encuentran al otro lado de la vía. Si ya de por si su situación actual supone un peligro inminente, no deja de ser un elemento que afea y distorsiona nuestro paisaje urbano, por lo que proponemos a los servicios de Parques y Jardines que se haga una poda masiva y radical de dichos elementos vegetales, así como la retirada del resultante de la misma, embelleciendo sobremanera esa rúa histórica.
Agradecemos enormemente las acciones llevadas a cabo recientemente en el ámbito del Mirador existente junto a la casa de la familia Rohner-Bañares, en donde los servicios de Parques y Jardines han actuado de manera muy positiva, eliminando antiguas plantas ya secas, vaciando los longos parterres, limpiando e impermeabilizando los mismos, colocando nueva tierra de cultivo debidamente tratada y distribuyendo diferentes plantas ornamentales de colores variopintos, lo que sin duda alguna han venido a reforzar la idea de un lugar de esparcimiento y solaz de descanso para visitantes y vecinos. Asimismo se trató el gran alcorque que sirve de espacio vital de uno de los dragos con que cuenta el barrio.
Rogaría encarecidamente que como reciprocidad al trato dado por la Parroquia de San Juan y el Obispado de Canarias, se siguiera actuando de manera diligente sobre la huerta-jardín del Convento Franciscano, tan necesitada de poda y limpieza periódica, así como la de óptimo funcionamiento del estanque allí existente. Ese espacio ajardinado que atrae tanto la mirada de turistas como oriundos del lugar, hoy se encuentra en un más que lamentable estado de suciedad y deterioro. Piénsese que por parte de los propietarios se ha actuado con generosidad, de dejar de instalar allí por parte del Ayuntamiento, tanto el depósito subterráneo de aguas para abastecer la fuente pública de la Plaza aneja como el cuarto o habitáculo, en donde el Ayuntamiento tiene el motor o bomba hidráulica, así como diferentes herramientas para el trabajo propio del mantenimiento de la misma. No estaría de más que si no se encuentra el documento firmado por ambas partes para esa colaboración mutua, se lleve a cabo la redacción de un nuevo documento, que eleve a conocimiento público esas acciones que redundarían muy favorablemente en una mejor exposición de nuestro paisaje urbano.
Con respecto al gran drago situado en un parterre, junto a la fachada de la casa numerada con el 3 de la calle Portería, debemos aclarar que el mismo fue plantado por los servicios de parques y jardines, hace ahora unos 38 años. En un primer momento dicho ejemplar se encontraba en la plaza principal del barrio, concretamente, en donde hoy hay un flamboyán. Ante las continuas quejas y alguna que otra mala acción de una de las vecinas, que vertía una y otra vez agua caliente y herbicidas en su alcorque, se tomó la sabia decisión de trasladarlo.
Entonces, en aquellos años, se celebraba en torno al día de Santa Lucía, Virgen y Martir, 13 de diciembre, la llamada Fiesta del Drago. Todo un acontecimiento anual, pues al mismo tiempo que se organizaba por parte de la Asociación de Vecinos Santa María de La Antigua una pequeña Feria de antigüedades, plantas y flores.
Llevándose a cabo por don Maximilian Rohner una representación teatral de marionetas, con obras de Dante y otros clásicos de la literatura italiana y española. Asimismo, un almuerzo comunitario, al que acudían todos los vecinos, aportando algo de sus cocinas y amenizado por un grupo folclórico hacían las delicias de los presentes. Hemos insistido numerosas veces ante el Ayuntamiento para que se vuelvan a organizar dichos eventos, sin éxito alguno por nuestra parte.
Con respecto al drago decir que éste ha crecido de forma robusta y desmedida toda vez que capta aguas subterráneas, tanto de las acequias de riego que por allí pasan, como por las contenidas en una fosa séptica de la vivienda contigua. La acción de los vientos del norte han hecho que el ejemplar se desvíe en demasía sobre la ya mentada edificación, lo que supone un riesgo grave para la misma y sus habitantes. Echando un simple vistazo al pavimento circundante a dicho ejemplar vegetal, vemos como sus raíces han levantado el mismo. No es menos preocupante la existencia de nidos de ratas en su copa, de los que somos testigos todos los vecinos del lugar. Su extrema cercanía a la azotea de la vecina casa, hace más que presumible que estos roedores pasen a ella, pues no hay obstáculo que lo impida.
Para más inri, se plantó en el mismo parterre un ejemplar de guaydil, arbusto protegido por la ley, y una buganvilla que a fuerza de poda continua ha robustecido su tronco y presumiblemente sus raíces. No siendo experto en el tema en cuestión, creemos que estos tres ejemplares, drago, guaydil y buganvilla, deben ser trasplantados en espacios más idóneos, en donde puedan desarrollarse sin peligro alguno, tanto para ellos como para las personas y edificaciones. Contando con el adecuado asesoramiento y valiéndonos de maquinarias necesarias podríamos llevar a cabo esa acción, que repondría en su justa medida la estética del lugar, que no debe ser otra que la armonía, entre este parterre y el resto de los de la zona.
Hasta aquí esta cuarta entrega que como dijimos al iniciar el presente artículo no será la última. En ésta como em las anteriores y también en las posteriores, sólo nos mueve un interés: Concienciar a la ciudadanía de la riqueza patrimonial de Telde, ciudad y municipio. Y como, lamentablemente, se encuentra, deteriorándose a marchas forzadas.
Antonio María González Padrón es licenciado en Geografía e Historia y cronista oficial de Telde.









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