Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Domingo, 12 de Abril de 2026

Actualizada Domingo, 12 de Abril de 2026 a las 15:22:29 horas

Colaboración

Tonto de capirote

Reflexión de Lola May, escritora

LOLA MAY Domingo, 12 de Abril de 2026 Tiempo de lectura: Actualizada Domingo, 12 de Abril de 2026 a las 12:16:17 horas

En estos días donde la tradición procesional prolifera, observamos una de las manifestaciones más sorprendentes del cristianismo medieval que ha llegado hasta nuestros días: los cofrades penitentes con capirote.


Fueron precisamente sus enormes y puntiagudos tocados los que me llevaron a recordar una expresión muy repetida en mis años de infancia, que encierra una intención a medio camino entre el insulto y la burla: “Eres tonto de capirote”. 


Esta expresión, utilizada con el mismo sentido en todo el territorio español, define a una persona muy tonta, necia o de escaso entendimiento. 


En aquellos años -mientras la dictadura languidecía-, era habitual dirigir expresiones hirientes a los educandos cuando reincidían en sus torpezas o ralentizaban el ritmo del grupo. Con una pedagogía aún en pañales, aquello se consideraba correctivo e, incluso, hasta constructivo. ¡Qué barbaridad!


Yo no entendía por aquel entonces qué relación podía existir entre la torpeza y el capirote. Pero sí percibía, con absoluta claridad, que era una forma de ridiculización. Hoy me sorprendo de aquel pensamiento tan empático que me suscitaban las burlas: “Los mayores no se dan cuenta del escozor que provocan las palabras”.


Movida por la curiosidad quise averiguar su origen. Sin embargo, sin herramientas para comprenderlo, imaginé que tendría que ver con los pájaros capirotes que mi padre y mi abuelo cazaban con su jiñera -actividad esta que, aún, no revestía carácter delictivo-. Pensé, en mi inocencia, que los consideraban tontos por dejarse atrapar. ¡Menuda imaginación!


Pero, la realidad era bien distinta, y, desde luego, nada tenía que ver con los inocentes pajarillos cuyo plumaje oscuro en lo alto de su cabeza recuerda más al solideo de un obispo que al tocado cónico nazareno.  

 

El origen de la expresión se remonta a la etapa de la Inquisición española (1478-1834), instaurada por los Reyes Católicos para garantizar la ortodoxia religiosa, persiguiendo al protestantismo, judíos sefardíes y a todo aquél que mostrara increencia o herejía. Finalmente, esta oscura etapa de finales de la Edad Media, fue abolida en 1834 durante el reinado de Isabel II. 


Entre los castigos aplicados a los condenados figuraba la humillación pública. A los penitentes se les obligaba a vestir un sambenito- un escapulario de lana sobre pecho y espalda- señalando la culpa, y un capirote, gorro cónico que simbolizaba su penitencia. Así ataviados procesionaban durante los autos de fe donde sufrían escarnio público consumando la humillación. 


Fue en el Siglo XVII, durante la nueva etapa que estos elementos resignificados toman cariz de penitencia voluntaria por las cofradías. Se implanta originalmente en Sevilla y después se extenderá por toda España. 


Y lo que antes fueran símbolos de sufrimiento y escarnio, ahora cobrará un sentido espiritual y voluntario. El capirote pasó a simbolizar   elevación hacia Dios y, el antifaz protegería el anonimato del penitente y la renuncia al reconocimiento social.

 

¡Eres tonto de capirote!


Así, el ortodoxo cumplirá con su parte de la condena… mientras, el tiempo mantendrá la huella de aquel castigo en forma de burla. 

 

Lola May es escritora y técnica superior en Integración Social.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.148

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.