
La tarde-noche de este Viernes Santo envolvió el casco histórico de Telde en un ambiente de recogimiento con la celebración de la Magna Procesión del Santo Entierro, uno de los actos más emblemáticos y antiguos de la Semana Santa local. Organizada por la Basílica de San Juan Bautista, la comitiva reunió a cientos de fieles que acompañaron en silencio los tronos que representan los momentos centrales de la Pasión y Muerte de Cristo. TELDEACTUALIDAD avanza reportaje gráfico.
El cortejo estuvo encabezado este año por la imagen del Cristo Nazareno procedente de la Parroquia de San Gregorio Taumaturgo, seguido por los pasos de Jesús en la Cruz, el Cristo Yacente en el Sepulcro, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de los Dolores, configurando un recorrido de gran carga simbólica y espiritual por las calles del corazón histórico de la ciudad.
Recorrido por el casco histórico
La procesión partió tras la celebración litúrgica de la Pasión y Muerte del Señor, a las 18.00 horas, discurriendo por las calles Conde de la Vega Grande, Duende, Plazoleta de Marín y Cubas, Doramas, Los Sabandeños, Julián Torón y León y Castillo, siguiendo el itinerario tradicional.
Entre las imágenes participantes destacó especialmente la Virgen de la Soledad, atribuida al escultor José Luján Pérez, una de las tallas más veneradas de la ciudad. El trono fue cuidadosamente ornamentado por su mayordomo mayor, Segundo Amador.
La solemnidad del acto estuvo reforzada por el acompañamiento de la Banda Municipal de Música de Telde, cuyos sones marcaron el ritmo del desfile procesional.
Amplia presencia institucional
La procesión contó con la participación de autoridades locales, insulares y autonómicas, encabezadas por el alcalde Juan Antonio Peña, que acompañó el trono de Nuestra Señora de la Soledad. También asistieron las diputadas regionales, junto concejales del grupo de gobierno y de la oposición municipal.
Ornato floral y tradición centenaria
Los cinco tronos lucieron un cuidado exorno floral preparado durante los días previos por un equipo parroquial coordinado por el sacerdote Antonio Juan López.
El Cristo Nazareno portó su histórica túnica roja de 1956, acompañada por claveles ecuatorianos, gerberas y astromelias rojas. El Cristo Muerto fue adornado con crisantemos y lirios morados; el Sepulcro, con rosas rojas y siemprevivas malvas; San Juan Evangelista, con sterlicias y lirios rosados; y la Virgen de los Dolores, con calas blancas, símbolo del duelo mariano.
Esta procesión constituye la manifestación religiosa más antigua de Telde y una de las más arraigadas de Gran Canaria, manteniendo intacta su capacidad de convocatoria entre generaciones de fieles.
La Procesión del Silencio cerró la jornada
Tras finalizar la Magna Procesión del Santo Entierro, la imagen de la Virgen volvió a salir en la tradicional Procesión del Silencio, uno de los momentos más sobrecogedores del Viernes Santo teldense, que puso el broche final a una jornada marcada por la devoción, la tradición y el patrimonio religioso del municipio.
Galería de fotos de la Magna Procesión del Viernes Santo en Telde















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147