La Zona Fundacional de la más de seis veces centenaria Ciudad de
Telde (1351-2026) primera de las urbes europeas de Canarias, fundada gracias a la Bula Papal Coelestis Rex Regum el 7 de noviembre de 1351, así como Sede de su Primer Obispado, fue declarada Conjunto Histórico Artístico Nacional por Real Decreto 1121/1981, de 6 de marzo. Lo que debiera garantizar su conservación, tanto a nivel urbanístico, arquitectónico como paisajístico. De ahí que todos debiéramos implicarnos de manera activa en cualquier acción encaminada a tal fin, así como a su proyección divulgativa, tanto a nivel insular, archipelágico, nacional e internacional.
Hace unos meses recibimos la grata noticia, a través del Sr. Director General del Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, Don Juan Sebastián López García, que este Gobierno insular, había transferido al Ayuntamiento teldense la cantidad de 300.000 euros con el fin último y único de servir al embellecimiento global del Barrio Conventual de San Francisco. Pasado el tiempo no hemos notado cambio alguno, que efectivamente pueda indicar la inversión real de dichos fondos. Por lo que sería plausible que desde sus Concejalías Delegadas se animara a diseñar un Plan de Mejora para dicho distrito, en donde se acometan diferentes obras de restauración, rehabilitación y mejora de espacios públicos tales como:
En todas las ciudades que como la nuestra poseen un Conjunto Histórico-Artístico, la principal preocupación de sus gobernantes, además de la vigilancia y control sobre los resultados de las diferentes acciones llevadas a cabo en él, tanto por manos privadas como públicas, está el diseño eficaz de un plan de circulación viaria. Éste está encaminado a evitar el excesivo paso de vehículos y a facilitar el aparcamiento de visitantes y residentes, a ser posible fuera de los límites del espacio protegido.
En las entradas al Barrio de San Francisco que pasamos a enumerar: 1) Confluencia de la calle León y Castillo con Carlos Navaroro Ruiz, lugar que se conoce como Las Cuatro Esquinas. 2) Intersección de la calle León y Castillo con comienzo de las rúas Las Carreña y San Sebastián, justo entre el Colegio Placido Fleitas y Poeta Fernando González. 3) Final de la calle Santa María, cuando ésta se une a la vía rápida que partiendo de la entrada misma de Telde por El Puente de los Siete Ojos lleva a San José de Las Longueras y Valsequillo. 4) Allí donde se une la calle Juan Carlos I con Ines Chimida. 5) Bajo el arco que permitía pasar desde la calle León y Castillo al Callejón de la Fuente (Hoy inhabilitada para el tráfico rodado). En todas ellas y con la mejor intención, se instalaron señales de tráfico, que muy claramente prohibían éste para cualquier vehículo que no fuera propiedad de un vecino del barrio o perteneciera a los llamados servicios públicos (Taxis, Parque Móvil de la Policía Local u otros Cuerpos de Seguridad del Estado, Parques y Jardines, Limpieza, Bomberos, y Ambulancias). La señalética, se completaba con un cartel que dejaba bien claro quién podía o no circular por el barrio. Asimismo y con muy buen criterio, la Concejalía Delegada de Tráfico distribuyó unos carteles, que debían ser colocados en una parte visible de los vehículos autorizados. De esa manera se sabría quiénes eran residentes y quiénes no. Pero he aquí que los vecinos de este paraje histórico vemos como unos desaprensivos han sobrepintado o sustraído dichas señales de tráfico para hacer los que les viene en gana. Algunas madres y padres, también los tutores de los alumnos/as de los colegios Poeta Fernando González, San Juan, y Placido Fleitas entran y salen del barrio con toda impunidad, hasta en las horas punta en que la Policía Local está controlando la calle León y Castillo y Roque para evitar accidentes. Ese tráfico rodado, muchas de las veces a gran velocidad pone en serio riesgo la seguridad de peatones y de otros vehículos que van pacientemente en dirección contraria. A esta situación, no solamente no se le ha puesto fin, sino que se hace la vista gorda, permitiendo que tal grave situación se prolongue en el tiempo y se intensifique. El continuo paso de vehículos, algunos todoterrenos de varias toneladas de peso, dañan gravemente el pavimento que debemos recordar son simples callaos de barranco (Piedras vivas) combinadas con adoquines de hormigón. Y ya que hablamos de ellos, de nuevo vamos a denunciar públicamente los pésimos trabajos de reposición de los mismos cada vez que se rompe una tubería de las habilitadas para la distribución del agua corriente. Ante las pertinaces averías (En la calle San Francisco, desde la Plaza de la Iglesia al Árbol Bonito, hemos contabilizado hasta quince roturas en un año). Se hace el consabido hoyo para buscar el desperfecto, después de horas o días viendo salir el agua. Después de subsanada la avería, se cubre el más o menos angosto espacio con tierra y se deja así, a veces cuatro, cinco días, cuando no quince o veinte. Llegado el momento se repone el pavimento de aquella manera, traduciéndose esta acción en un trabajo de total anarquía estética, pues siempre sobran piedras y adoquines y sobra cemento, ya que unas y otros flotan en una torta de éste dando una pervertida imagen de un pavimento que intenta hacer estéticamente plausible.
El controvertido tema de los aparcamientos en desuso de Telde tiene todas las características de una plaga bíblica entre acabados y no usados, otros iniciados pero no terminados y otros habilitados en solares particulares sin permiso alguno, hacen de esta ciudad el hazmerreír de la Isla y el Archipiélago, pero vamos al caso concreto del Barrio de San Francisco ¿Sabían ustedes: vecinos, visitantes, y amantes defensores de nuestro Patrimonio Histórico y Cultural, que el M.I. Ayuntamiento de Telde posee una finca de notable proporción y por toponimia llamada La Saturna, entre las casas de la calle León y Castilo y la de Las Carreñas? La mayoría de nuestros sufridos lectores, rápidamente han contestado sorpresivamente ¡Pues no! ¡De eso no sabíamos nada! Nuestros más asiduos seguidores tenían una ligera idea, pues ya en tiempos pasados, que no remotos, algo comunicamos en algún artículo. Pero, ¿Para qué adquirió nuestro consistorio tal propiedad agrícola? Según se nos dijo entonces, varios años ha, la intención no era otra que dotar a la zona de un aparcamiento , que hiciera viable prohibir el estacionamiento en todas las calles del barrio. Los vehículos entrarían y saldrían por la calle León y Castillo, a la altura de la Casa-Museo o concretamente en la acera contraria, donde hoy existe una edificación ruinosa no protegida. Desde ahí descenderían hasta el propio espacio habilitado y la salida peatonal, se podría hacer bien por la ya mentada calle León y Castillo o por una antigua casa de la calle de Las Carreñas, esta edificación también propiedad del Ayuntamiento previamente debía ser rehabilitada para oficinas y control de entradas y salidas. Como siempre, años más tarde ni estudios preceptivos, ni anteproyecto y por lo tanto, tampoco proyecto. La falta de gestión en los temas de Patrimonio son más que evidentes. Mientras la Ciudad de Gáldar es un ejemplo claro de acción, en Telde seguimos sin afrontar con valentía y decisión los temas que nos asfixian como Gran Ciudad.
Advertir, que este espacio está circundado de casas particulares y de un Colegio Público, formando una hoyeta, lo que supone un beneficio extraordinario para el Conjunto Histórico-Artístico pues la zona de aparcamientos resultante no sería visible desde ningún punto de vista.
Antonio María González Padrón es licenciado en Geografía e Historia y cronista oficial de Telde.










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