Un sábado al mes, Nilsa Perdomo Martín (Arrecife, 1985) se traslada desde su Lanzarote natal hasta la isla de Gran Canaria para impartir el Taller de Filosofía para peques en Telde. Un espacio pensado para invitar a los menores a la reflexión y en el que, tomando como maestro a Matthew Lipman, se trabaja con cuatro ejes de pensamiento: crítico, analítico, creativo y ético.
Licenciada en Filosofía por la Universidad de La Laguna y especializada en Filosofía para niños, en México, Perdomo cuenta con una experiencia de más de 10 años como docente de esta materia. Con ella mantenemos una conversación telefónica, en la que nos explica la relevancia de esta disciplina para la vida y adelanta cómo será el taller del próximo 28 de marzo, en la biblioteca Saulo Torón.
Ésta es la tercera edición del Taller de Filosofía para peques que se lleva a cabo en las bibliotecas municipales de Telde. ¿Cómo comenzó el proyecto en la ciudad de los Faycanes?
Inicié mi trayectoria en México, donde me especialicé y, al regresar a Canarias, en el año 2017, continué impartiendo estas clases en una escuela libre de Tenerife. Después fue cuando impulsé el proyecto del taller de Filosofía para peques en bibliotecas. Cathy Fleitas, que es la coordinadora de la red de bibliotecas municipales de Telde, tuvo conocimiento de que lo estaba realizando en La Laguna, le gustó el proyecto y me ofreció llevarlo para allá.
Explíquenos, ¿cómo de importante es la filosofía en la vida de cualquier persona y, en concreto, en la de la infancia?
La filosofía es la herramienta que nos posibilita hacer un diagnóstico de la realidad. Desde pequeños, nos permite entrenarnos para poner en cuestión y no quedarnos con aquellos mensajes que nos dan. La infancia ya viene con esa curiosidad que, sin darnos cuenta, le vamos anulando desde la mirada adulta. Las niñas y los niños necesitan que les demos espacios para que piensen por sí mismos y escuchar lo que tienen que decir.
Si no se les ofrecen espacios para que participen, no podemos pretender que sepan hacerlo
¿No se les escucha lo suficiente?
La infancia no tiene ningún tipo de participación política. Tampoco la adolescencia. Muchas veces oímos decir que somos borregos, pero no somos más que fruto de lo que cosechamos. Si no se les ofrecen los espacios para que participen, no podemos pretender que luego sepan hacerlo. ¿Por qué la infancia no puede tener su punto de vista? Me refiero a lo emocional, a lo político o en cuanto a pensamiento crítico.
Sus talleres vienen a suplir un poco esa falta de espacios, ¿qué temáticas se abordan en los encuentros que se llevan a cabo en Telde?
Los temas sobre los que hemos reflexionado tienen que ver con el pensamiento político, ético, metafísico, la lógica... En Telde hemos dialogado sobre la justicia, el amor, la verdad, la violencia, el poder, la libertad, la construcción de las normas sociales, la comunidad o, en el caso de la última sesión, se planteó la pregunta '¿qué es real?'
El taller no está hecho para memorizar autores. Aquí cada participante construye su propio discurso
A sus talleres asisten menores de entre 7 y 10 años ¿Cuáles son las cuestiones que más se plantean a esas edades? ¿Hay preguntas que despiertan especial interés?
Las preguntas que más se hacen tienen que ver con la libertad. Ése es un tema muy recurrente. Se plantean si la libertad consiste en poder hacer lo que quieres. También se cuestionan qué es portarse bien y portarse mal... El amor y la amistad, por ejemplo, son conceptos súper importantes para la infancia. Y luego hay otras cuestiones que se plantean, como la monogamia y la heterosexualidad. Se preguntan por qué en otras culturas está bien o mal visto... El tema de la justicia es otro que suele salir. En este aspecto, destaco que tienen muy integrada la empatía. Es decir, que si existen desigualdades sociales, se suelen posicionar del lado del más vulnerable, cuestionando los privilegios.
En un mundo repleto de estímulos y con el impacto constante de las nuevas tecnologías, ¿cómo logra captar la atención de su público y que reflexione sobre temas trascendentales?
Eso depende de cada grupo. Me adapto. Hay asistentes que te vienen con la necesidad creada de la pantalla y hay que observar para ir modificando las dinámicas. Atiendo las necesidades específicas de cada uno, utilizando como herramienta el teatro, el dibujo o el movimiento. Por eso trabajo con ratios pequeñas, para poder adaptarme al público y no éste a mí. Para captar la atención, lo que procuro hacer es darles voz, ya sea que lleven los turnos, o que sean los encargados de recoger las aportaciones que se van haciendo en el taller, etc. Es decir, que tienen un rol participativo y, por supuesto, siempre permanezco atenta a sus necesidades.
Uno de los ejes fundamentales de sus talleres es el juego...
Sí, la parte lúdica está siempre presente. El juego es un espacio donde las normas se construyen de forma colectiva y donde es posible crear realidades e identidades imaginarias que van más allá de los límites sociales establecidos. En este sentido, el juego se convierte en una oportunidad privilegiada para fomentar el pensamiento crítico y la creatividad. El taller de filosofía no está hecho para enseñar autores, ni se espera que los participantes memoricen y repitan discursos. Aquí cada uno construye el suyo propio.
El taller que tenía previsto para el 21 de marzo ha tenido que posponerse al 28 por la borrasca Therese. La amistad va a ser el eje principal de la sesión. ¿Qué se van a encontrar las personas que acudan?
Mi intención es hacerlo divertido. Lo voy a llevar al terreno corporal. La amistad es un tesoro, y más a estas edades, por lo que vamos a hablar de cómo los cuidamos. Vamos a ir a sus vivencias diarias y a poner el juego en el centro, a reflexionar sobre las normas, sobre lo que quieren y lo que les gustaría hacer.
El grupo que acude cada mes a sus sesiones en Telde suele rondar los 15 asistentes. Es un número considerable...
Sí, y algunos vienen desde el primer taller. La verdad es que estoy muy contenta. En mis sesiones, y cualquiera que haya participado asiduamente te lo puede decir, se pone en práctica lo fundamental de la filosofía, que es hacerse preguntas donde no hay una única respuesta posible.
Hay que generar espacios que les permita escuchar, negociar y reflexionar sobre aquello que les incumbe
Ante la falta de espacios para la filosofía en las aulas, ¿cómo se puede trabajar esta materia con la infancia desde casa?
La Filosofía para niños y niñas no es sólo una propuesta educativa, sino un proyecto de vida. Y también es una apuesta política que sitúa a la infancia como sujeto de pleno derecho. Se trata de una herramienta fundamental para reconocer a la infancia y a la adolescencia como interlocutores válidos, capaces de construir sentido, reflexionar críticamente sobre su realidad y participar, de manera activa, en la vida colectiva.
Es un cambio de visión…
Al igual que el feminismo o el antirracismo trabajan por visibilizar y legitimar las voces que han sido silenciadas históricamente, la Filosofía para niños y niñas cuestiona la figura del adulto como el centro, que ha relegado a la infancia a un lugar secundario, sin capacidad de pensamiento propio ni participación real. Por lo tanto, tenemos que hacer un esfuerzo por desaprender. Tenemos que cuestionar el adultocentrismo y escuchar la voz de la infancia.
¿A qué se refiere?
Me refiero a construir un modelo educativo más democrático. En casa, por ejemplo, se pueden establecer las normas familiares de manera colectiva, teniendo en cuenta la opinión de la infancia y poniendo en cuestión esa mirada jerárquica que suele prevalecer. Normas que se pueden transformar en acuerdos y en los que participan todas las personas que se ven afectadas. Por supuesto, el hecho de que las normas se construyan en común, no implica que desaparezcan los límites, ésos son innegociables.
Por lo tanto, ¿hay que tener más presente a la gente menuda en la toma de decisiones?
De lo que se trata es de generar espacios donde la infancia pueda escuchar, negociar y reflexionar sobre aquello que les incumbe. En este sentido, la Filosofía para peques es también una propuesta política, puesto que invita a cuestionar el adultocentrismo y a reconocer, de verdad, la voz de la infancia, como válida y necesaria.
Nilsa Perdomo, quien cuenta con 12 años de experiencia trabajando en el aula desde este enfoque hacia la infancia, volverá a impartir el Taller de Filosofía para Peques en Telde el próximo sábado, 28 de marzo, a partir de las 11.30 horas. Las inscripciones se pueden realizar en el mostrador de la biblioteca Saulo Torón (Parque Arnao), o llamando por teléfono al número 828-014-706.












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