Cuantas noches te he dicho lo mismo cuando te veo como esta noche, emitiendo luz en tu opacidad: “Mi luna”.
No sé de quién más eres, pero siempre pienso que estás ahí para mí. Tampoco sé por qué cuando te miro siento que mi espíritu se ensancha. Sabiendo que eres inalcanzable ¿porqué te siento en mí?
Hoy eres un espectáculo, vas llegando lentamente, cada noche después de terminar tu ciclo y te asomas ahí arriba, ante los ojos de todos, arrogante, espectacular y, sobre todo, especial para mí.
Estás ahí, ante mis ojos, inmersa en un negro infinito hasta que se evapora tu luz con el alba.
Te estoy mirando y grito en silencio: ¡Fuera! a esas nubes de humo blanco y algodón que velan tu hermosura.
Hoy te envuelve un aura de luz que te magnifica.
Me cuesta tanto apartar mis ojos de ti… Me atraes como un imán. Me embelesas.
Quiero dormir pensando que, con pasos cortos, rodearás mi mundo y cambiarás tus faces hasta que nos volvamos a ver en nuestra próxima cita, concertada en nuestro íntimo calendario. Te esperaré con ansia, mi luna.
Ana Chaceta es escritora.



























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.135