Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Jueves, 19 de Febrero de 2026

Actualizada Jueves, 19 de Febrero de 2026 a las 22:02:56 horas

Caminando hacia la desmemoria (CXXII)

El patrimonio histórico de Telde, ocasiones perdidas (1ª parte)

Reflexión del cronista oficial de Telde, Antonio María González Padrón

ANTONIO MARÍA GONZÁLEZ PADRÓN Jueves, 19 de Febrero de 2026 Tiempo de lectura: Actualizada Jueves, 19 de Febrero de 2026 a las 20:16:01 horas
Farola estropeada desde hace semanas en el conjunto histórico de Telde/TA.Farola estropeada desde hace semanas en el conjunto histórico de Telde/TA.

Los orgullosos ciudadanos de Telde se vanaglorian, una y otra vez, de pertenecer al segundo municipio de más importancia demográfica de Gran Canaria y por ende de la Provincia de Las Palmas. En la misma línea y, no faltos de razón, declaran a cuantos quieran escucharlos que su urbe es la primera de las fundadas por europeos en las Islas  Canarias (Segunda mitad del siglo XIV) y poseedora  del Obispado primigenio de este Archipiélago. Hoy en día, elevado al título honorífico de Arzobispado, gracias a una muy plausible decisión de Su Santidad El Papa Juan Pablo II.

 

Todo ello está muy bien ¿Pero realmente nos lo creemos? ¿Lo asumen con todas sus consecuencias nuestros políticos locales? Visto lo visto, sinceramente y no exento de dolor, debo contestar a ambas preguntas con el más rotundo de los No. Me explico: Según los datos que me han aportado, nuestro municipi[Img #1057930]o supera con creces los 104.000 habitantes de derecho, aunque pudiera alcanzar los 115.000, tal vez un poco más, de población de hecho. Fiándome de las mismas fuentes, éstas me reseñan que son en torno a 82.000 los ciudadanos con derecho a voto ¿Realmente valoran nuestros representantes públicos la generosidad de nuestros votos, no pocas veces decicis para la gobernabilidad del del Estado,  comunidad autónoma,  Cabildo de la Isla y nuestro municipio?. Si comparamos con las dos grandes capitales insulares, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, quedamos bastante atrás, cuestión esta que no sucede si lo hacemos con San Cristobal de La Laguna. Ésta última ciudad, cuyo peso especifico cultural no vamos a desdeñar, ha sabido colocarse en la vanguardia de la más que decidida defensa del Patrimonio Histórico-Artístico del Archipiélago. Unos excelentes alcaldes y no menos meritorios concejales de Patrimonio, lograron adelantar por la derecha a la propia capital Histórica de éstas ínsulas, poseedora de dos barrios extremadamente ricos en arquitectura doméstica, cuyos edificios son fechables entre los últimos años del siglo XV, hasta los más recientes de nuestra contemporaneidad. Las Palmas de Gran Canaria, en Vegueta y Triana, posee las páginas del más notable e interesante libro sobre estilos arquitectónicos. El Gótico tardío, Renacimiento, Barroco, Neoclásico, todos los Historicismos y Modernismos, llegando con fuerza al Racionalismo, Funcionalismo, etc.

 

San Cristobal de La Laguna ha hecho valer su Historia de manera tan radical que sólo la podríamos comparar con la Real Ciudad de Santiago de Los Caballeros de Gáldar. Ambas han corrido con suerte, pues tanto sus ciudadanos como sus gobernantes más inmediatos han sabido sacar provecho a sus valores culturales, primero para identificarlos, después para valorarlos, restaurarlos e integrarlos en un sentimiento común de proyección divulgativa sin igual. Pero volvamos a repetirlo, sus gestores públicos han sabido hacer bien las cosas. Sus colectivos vecinales, así como las asociaciones culturales no han sido para nada ombliguistas, no barriendo de forma egoísta para ellas mismas, sino que muy al contrario, colocaron el buen nombre de sus ciudades por encima de mezquindades y de exacerbados egos personales. Como resultado tenemos a La Laguna como la única ciudad de Canarias calificada como Patrimonio de La Humanidad (4 de diciembre de 1999) y a Gáldar como el ejemplo más claro y contundente de un Ayuntamiento, con gestores políticos y funcionarios, que reman a favor de obra. Invito a los teldenses a que visiten ambas localidades y, si no pueden hacer ese viaje físicamente, lo hagan a través de las redes para que se den cuenta de la diferencia con que se trata el Patrimonio allá, allí y aquí.

 

En Telde seguimos lamentándonos de lo mal cuidados y vigilados que están la totalidad de nuestros yacimientos arqueológicos aborígenes, alguno de ellos parcial o totalmente en manos privadas. Otros, con nulas señalizaciones y muchos menos carteles explicativos,  dejan sin delimitar y, al libre albedrío, sus superficies protegidas. En el caso de Tufia con un cierre perimetral metálico tercermundista, si lo comparamos con las nobles vallas perimetrales que guardan los yacimientos del norte de la Isla. No ahondemos en el abandono sistemático que vienen sufriendo las cuevas aborígenes de Tara y Cendro, en donde las administraciones locales, cabildicias y autonómicas siguen mirando para otro lado, sin querer enterarse de las continuas agresiones que los nuevos habitantes hacen en tan emblemáticos lugares. Al ser fiel testigo de ello, éste Cronista puede afirmar y afirma con la mayor de las contundencias que se ha destruido más en estos hábitats del pasado canarii, en los últimos 50 años, que en los cinco siglos anteriores. Las construcciones de nuevo cuño han derribado parcial o toralmente las antiguas cuevas-habitaciones, y en algún que otro caso las han llegado a sepultar bajo el duro hormigón. Y todo ello reinando aquí y allí ideologías identitarias de presumibles nacionalismos.

 

La sensación de abandono aumenta  hasta grados inverosímiles cuando paseamos por el Conjunto Histórico Artístico Nacional de San Juan-San Francisco (Calificado así en el Boletín Oficial del Estado de 6 de marzo de 1981), a un tiro de piedra de las Sedes Oficiales de nuestro Ayuntamiento. Nada digno de mención se ha hecho en los últimos veinte años, pues no es para vanagloriarse el podar parcialmente alguna que otra buganvilla, limpiar el estanque de la Finca del Convento, atender con supuesta prontitud las múltiples roturas de la canalización de aguas de abasto, regar las zonas ajardinadas, a las que por cierto nunca se abonan, ni mucho menos se fumigan… cuestiones éstas baladíes para lo que realmente necesita un lugar tan emblemático como la Zona Fundacional. Todo ello a pesar de cuantiosas inversiones que el Cabildo ha entregado al Consistorio y a la propia Iglesia Católica (Vía Obispado de Canarias). En ambos casos es más que notoria la inoperancia y la falta de una gestión eficiente de los recursos. Los ejemplos de lo dicho con anterioridad se contarían por centenares, a cual más sangrante, a los que uniríamos la impunidad con que actúan algunos que otros vecinos, que llevan años y años haciendo obras totalmente ilegales, bien en terrenos propios u ocupando muros y vías públicas. De nuevo afirmaremos que como en las ya mentadas lacerantes situaciones dadas en Tara y Cendro, en el antes aludido Conjunto Monumental, ocurre otro tanto. Para no aburrir al lector, ponemos punto y seguido al presente artículo, que sólo serviría, a otros dos, que escribiremos de manera sucesiva en las próximas semanas.

 

Antonio María González Padrón es licenciado en Geografía e Historia y cronista oficial de Telde.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.221

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.