El viaducto de la GC-1 a su paso por el cauce del Barranco Real de Telde continúa acumulando vertidos incontrolados, pese a las reiteradas denuncias vecinales.
Bajo la infraestructura vuelven a aparecer sacos de escombros, restos de obra y basura doméstica abandonados, una situación que se repite periódicamente y que ha convertido el enclave en uno de los puntos negros de vertidos ilegales del municipio.
Los residentes lamentan que el lugar, oculto a la vista desde la carretera, sea utilizado con total impunidad por personas incívicas que aprovechan la escasa vigilancia para deshacerse de residuos.
Advierten además del impacto ambiental y de la mala imagen que proyecta la zona, al tratarse de uno de los accesos principales a la ciudad y un entorno natural del barranco.
Los vecinos reclaman mayor control, vigilancia y sanciones para frenar esta práctica, así como limpiezas periódicas que eviten que el problema se cronifique.
Nota de Redacción: Este contenido corresponde a una comunicación ciudadana remitida a la redacción. TELDEACTUALIDAD actúa únicamente como canal de difusión y no se hace responsable de su veracidad. Para rectificaciones o aclaraciones pueden escribir a director@teldeactualidad.com












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