
Telde ha vivido en los últimos meses la crisis medioambiental más grave de su historia reciente y, sin embargo, no todos los responsables públicos han estado a la altura del momento. La contaminación marina provocada por la muerte de toneladas de peces en las granjas marinas de Aquanaria dejó una estela de restos orgánicos que afectó directamente a las playas de Salinetas, Melenara y otras calas del sureste y sur de Gran Canaria, obligando incluso al cierre de zonas de baño.
Silencio desde el área de Medio Ambiente
Pese a la magnitud del problema, el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Telde, Juan Francisco Artiles, no ha realizado una sola declaración pública sobre lo ocurrido. Ni comparecencias, ni explicaciones, ni una valoración política ante una crisis que ha puesto al municipio en el foco mediático regional, nacional e internacional.
Durante estos meses, no se le ha visto en ninguna de las tres protestas ciudadanas convocadas en la costa de Salinetas, ni escuchando a los vecinos ni acompañando sus reivindicaciones. Para muchos residentes de la zona, el responsable municipal de Medio Ambiente sigue siendo un desconocido, a pesar de ostentar el área directamente implicada en el mayor problema ambiental que ha sufrido Telde en décadas.
El alcalde y Macías sí han dado la cara
Esta ausencia contrasta de forma evidente con la actitud del alcalde de Telde (Ciuca-Primero Canarias), que sí ha estado presente de manera permanente, ha acudido a todas las movilizaciones y ha mantenido un contacto directo con los vecinos y con la Plataforma Ciudadana por un Mar Limpio, una actitud que también ha mantenido el concejal nacionalista José Luis Macías (NC-BC). La presencia constante de ambos en la arena de Salinetas ha sido interpretada por muchos ciudadanos como una muestra de implicación política en un conflicto que ha trascendido el ámbito local.
Mientras Peña como primer mandatario ha optado por estar donde está el problema, otros responsables municipales han elegido el silencio o la distancia.
El giro de Héctor Suárez
Tampoco ha pasado desapercibida la evolución del posicionamiento del concejal Héctor Suárez, vecino además de la costa de Melenara, una de las playas afectadas. Suárez sí estuvo presente en la primera protesta, pero con el paso de las semanas desapareció del escenario reivindicativo y modificó su discurso.
Y es que, hasta en los plenos, el edil ha terminado alineándose con el discurso de la empresa acuícola, alejándose de la preocupación vecinal y rebajando el tono crítico hacia unas jaulas marinas que, a juicio de la Plataforma, están en el origen de los episodios contaminantes.
Desafección política en plena emergencia
Para los colectivos ciudadanos, esta situación ha generado una profunda desafección política. Mientras cientos de personas se movilizaban, salían al mar, leían manifiestos y reclamaban soluciones, dos concejales directamente implicados optaban por el silencio o por distanciarse del clamor social.
La crisis ha dejado una imagen clara: la ciudadanía organizada y el alcalde en la calle, frente a la ausencia del responsable de Medio Ambiente y el alejamiento progresivo de otro edil que inicialmente sí mostró sensibilidad con el problema, al menos aparentemente.
Pedro Regalado.









Marta moreno | Lunes, 09 de Febrero de 2026 a las 13:53:10 horas
Ahhh pero es que alguien esperaba algo de alguno de ellos???? Sin sorpresas , por sus actos los conocerás, no por sus palabras bla bla bla
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