La crítica ha establecido relaciones de pensamiento y de expresión entre Fernando Pessoa y Alonso Quesada. La presencia de lo insular trae sentimientos de soledad y saudade, ese sentimiento portugués que los canarios traducimos como magua. Entre Pessoa y Quesada situamos a dos autores de corta vida, en los que influyó un sentimiento de pesadumbre rayano en la ironía que se acerca a sarcasmo, la angustia existencial y un cierto sentimiento de derrota.
Pessoa es el autor de muchas personalidades, pues se escondió bajo sus 75 heterónimos. Habla de la fragmentación del yo, el existencialismo, la filosofía y el oficio literario. En uno de sus aforismos establece que para él la única actitud digna de un hombre superior es persistir tenaz en una actividad que se reconoce inútil, el hábito de una disciplina que se sabe estéril y el uso fijo de normas de pensamiento filosófico y metafísico cuya importancia se siente con nula. También dijo que “ser poeta no es una ambición mía, es mi manera de estar solo.” Se puede considerar a Pessoa como un escritor portugués universal junto con el gran José Saramago.
Rafael Romero, esto es Alonso Quesada, desarrolla un “prosaísmo apasionado” que según Jorge Rodríguez Parón nos recuerda “la ansiosa sintaxis de Pessoa”. Y Andrés Sánchez Robayna habla de la alegoría de lo insular -soledad, aislamiento, pesadumbre- y la poderosa ironía o distanciamiento frente a la realidad. Tuvo la lucidez del gran cronista de la ciudad y de la noche, su burla de los británicos que le dieron empleo, el sentimiento de claustrofobia que genera el océano. Digno de recordar es aquel poema que habla de las tierras de Gran Canaria, secas, “y el mar como invitando a lo imposible” (la huida). Todos tenemos algo de Quesada: el intimismo, la melancolía y la búsqueda existencial, un cierto síndrome de lejanía, el sentimiento insular de abandono, de ser ultraperiféricos. Claro que la sociedad canaria de hoy no es la misma que vivió el poeta, existe internet y los vuelos baratos. Yo me siento ciudadano del mundo, habitante de un planeta que solo es una pequeña isla en un universo inabarcable.
Un encuentro entre poetas de la Macaronesia se ha celebrado en la isla de La Palma, que es el lugar de Canarias donde tuvieron gran presencia los colonos portugueses, hasta el punto de que los habitantes de Santa Cruz de La Palma son denominados “portugueses”. En el siglo XVI vinieron de Madeira especialistas en los ingenios azucareros, vinieron familias judías convertidas al cristianismo y la Santa Inquisición quemó en la Plaza de Santa Ana de la ciudad de Las Palmas al menos a dos personas con estos rasgos. En La Palma hay más apellidos portugueses que en ninguna otra isla.
En Los Llanos de Aridane se celebró este encuentro organizado por el poeta Aquiles García, presidente de NACE, y estuvieron representantes de Azores, Madeira, Canarias y Cabo Verde. Veinte participantes, un buen trabajo de organización. Se conmemoraba, además, los 50 años de la concesión de la autonomía a Madeira y Azores. Los archipiélagos son territorios ultraperiféricos respecto a los países a los que están vinculados políticamente y ello ha dado lugar a la aparición de rasgos culturales específicos, en los cuales el lenguaje de la identidad pasa a través de la insularidad y del atlantismo. Son lugares donde los autores han cultivado en gran medida la identidad local, la omnipresencia del mar y la gran distancia frente a los centros de poder cultural. En el Club Prensa Canaria, tribuna de diálogo que hubo en la ciudad de Las Palmas, Adán Martín, presidente que fue del archipiélago, decía que si Canarias fuese independiente descendería al nivel de Cabo Verde, con lo cual desautorizaba a los movimientos independentistas y africanistas. Ahora esos archipiélagos reciben turismo, sus economías mejoran.
Luis León Barreto es periodista y escritor.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.49